RALLY DAKAR

El desierto de Perú abre el Rally Dakar

Carlos Sainz, antes de tomar la salida del Rally Dakar. :: efe
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Carlos Sainz, antes de tomar la salida del Rally Dakar. :: efe

Carlos Sainz corrió con la mente puesta en su excopiloto Luis Moya, operado de tres aneurismas La corta etapa inicial apenas dejó diferencias entre los mejores

M. SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID.

Lima se convirtió en una fiesta para despedir a los más de 500 participantes, entre pilotos, copilotos, mecánicos y demás, que tomaron la salida para la disputa de la edición 40ª del Dakar. La capital peruana se volcó con los participantes del raid, que en la primera jornada sólo tuvieron 31 kilómetros de especial cronometrada y 242 de enlace hasta el bucle en Pisco.

Para las motos fue una jornada, como suele ser habitual en los arranques, de aclimatación. Lo principal era no cometer ningún fallo tonto que obligara a abandonar a las primeras de cambio, o un accidente diera un serio susto, como le ocurrió al portugués Joaquim Rodrigues. Algo más se lo tuvieron que pensar los coches. Y es que, a diferencia de las ediciones anteriores, para la segunda jornada no van a contar con las trazadas de las motos y los quads por delante, ya que salen primero ellos, así que algunos, incluso, se permitieron el lujo de no ir deprisa. La estrategia será un factor determinante en este año en el raid más duro del mundo.

La corta etapa de arranque para las dos ruedas se la llevó el vigente campeón, Sam Sunderland. Hubo que esperar al final, ya que, entre otros factores, se tuvo en cuenta la clasificación del año pasado. Eso propició que los favoritos saliesen los últimos y, por tanto, llegasen al final.

Sunderland superó por apenas 26 segundos al francés Adrien Van Beveren y al chileno Pablo Quintanilla, con Joan Barreda cuarto como mejor español. Menos de un minuto entre los cuatro hace que esta clasificación pueda variar nada más comenzar la jornada de este domingo.

El primero en marcar un tiempo de referencia fue el argentino Kevin Benavides, si bien poco a poco le mejoraron su crono. Un crono que falló, y que no fue hasta bien entrada la jornada cuando se arregló. Casi una marca identificativa del Dakar. Más allá de algún problema, el gran incidente en las dos ruedas fue el fuerte golpe del portugués Joaquim Rodrigues. El luso erró al saltar una duna, que serán protagonistas en esta primera semana del raid, y al caer se chocó contra el suelo. Fue evacuado en helicóptero.

Pese a ser una jornada muy corta (el vencedor sólo tardó 21 minutos), a muchos pilotos de coches se les hizo demasiado larga. Ganar en esta jornada era casi un problema, ya que para la salida de Pisco de este domingo les tocará abrir pista. Así, se entiende que, por ejemplo, los Peugeot (grandes favoritos) eligiesen no apostar por ganar en este primer día. Sin embargo, no todos se guardaron.

El primer vencedor de la edición 2018 del Dakar en coches fue un Nasser Al Attiyah que para muchos es el favorito final. El qatarí se impuso a otro Toyota, el del neerlandés Bernhard Ten Brinke, y al peruano Nicolás Fuchs. Dos puestos más atrás acabó Nani Roma. El catalán, con el Mini, entró a sólo 53 segundos de Al Attiyah. Su gran objetivo es apretar bien en esta primera semana, donde cree que pueden tener algo más de ventaja, y por eso no se guardó nada. Bastante más atrás finalizó el siguiente español, Carlos Sainz. El veterano madrileño tenía marcado en rojo esta primera jornada, porque por nada del mundo quería abrir pista en Pisco. El dos veces campeón del mundo de rallies tuvo que lidiar con un susto serio que le dio su mítico excopiloto Luis Moya, que fue operado de urgencia por tres aneurismas de los que salió bien, tal y como confirmó él mismo en twitter. A miles de kilómetros del hospital de La Coruña, donde Moya permanece ingresado, su buen amigo Carlos Sainz se subió al 3008 DKR para comenzar su último Dakar con Peugeot, pero con él en la mente.

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