RALLY DAKAR

Al-Attiyah gana y se acerca a Sainz, que ayer rompió el cambio

D.S.C. MADRID.

Va a ser un Dakar a cara de perro hasta el final. La mejor noticia para Carlos Sainz y Lucas Cruz es que pudieron llevar su Peugeot hasta la meta de San Juan con el cambio de su coche roto. El líder está a sólo dos días de coronarse por segunda vez en el raid más duro y mítico del mundo, pero aún le queda una jornada más para poder sentirse campeón. Ayer le salvo su amplía ventaja sobre sus perseguidores.

Y es que este Dakar no va a dejar margen de fallo. Dejarse más de un cuarto de hora en la duodécima jornada de trabajo no entraba dentro de los planes y, aunque aún tiene 44 de colchón, Peterhansel y Al-Attiyah (este a la espera de un milagro) han prometido batalla hasta el final. Aunque todo apunta a un nuevo doblete de Peugeot, los hombres de Toyota van a intentar arañar la victoria en los últimos kilómetros de competición. Cosas

Uno de los factores que tendrán que considerar es la climatología, que ayer obligó a cancelar la especial para motos y quads. Las duras condiciones con las que se preveía el día desde Chilecito obligaron a que la organización, primero, modificase el recorrido, y después decidiese anular por completo la parte cronometrada. Una gran noticia para Matthias Walkner, a quien Kevin Benavides no le ha podido quitar tiempo, pero también una mala para Gerard Farrés, que tiene un día menos para recortar a Toby Price (y al propio Benavides) en busca del podio en Córdoba.

Las fuertes lluvias y viento que están azotando esa zona de Argentina hacen muy complicado la conducción por las zonas de fuera de pista por las que transitan los corredores, con lo que a sabiendas de eso, Carlos Sainz se planteó el día con la mentalidad de ceder lo justo. Sin embargo, ese pensamiento 'amarrategui' casi le cuesta muy caro. Lo confesaba él mismo al llegar al campamento. «Nos lo tomamos con tranquilidad al principio, pero luego pinchamos y he terminado en tercera posición porque hemos roto el cambio», admitía. Una avería en estos momentos sería letal para las aspiraciones de cualquiera, algo que Sainz tiene muy presente y que va a intentar frenar hasta el último momento. Si tiene que romper, que sea el sábado cuando ya haya cruzado la meta final.

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