GALA DEL DEPORTE RIOJANO

«Si no fuera mi sobrino, habría sido menos exigente con Rafael»

Toni Nadal visitó Logroño la pasada semana para recibir un premio en la Gala del Deporte Riojano. :: justo rodríguez/
Toni Nadal visitó Logroño la pasada semana para recibir un premio en la Gala del Deporte Riojano. :: justo rodríguez
Toni Nadal | Exentrenador de Rafa Nadal

La última Gala del Deporte Riojano reconoció la labor de Toni Nadal junto al mejor tenista español de la historia

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

Toni Nadal acudió el pasado miércoles a Logroño para recibir una mención de honor en la Gala del Deporte Riojano. Al recoger el galardón, explicó que durante su trayectoria había contado con varias virtudes que le habían permitido destacar: un alumno lo suficientemente bueno (su sobrino Rafa), ser el tío de ese deportista («por lo que era más difícil echarme», apuntó) y ser el entrenador «más barato de la historia del circuito». Ese sentido del humor, el mismo que usaba con el tenista para hacerle creer que su tío era un gran futbolista y que podía hacer que lloviera cuando lo deseara, y los 75 títulos cosechados en los 27 años que ha estado junto a su sobrino, le han permitido cosechar grandes dosis de cariño, aun en la actualidad cuando ya no trabaja con él.

- Enhorabuena por el reconocimiento en la Gala del Deporte Riojano, ¿le enorgullece que se ponga en valor la labor de los entrenadores?

- Estoy muy contento. Que a alguien le reconozcan cierto mérito por su trabajo es una demostración de que algo está haciendo bien. Yo he tenido la suerte de tener a mi lado a un gran jugador que ha facilitado mucho mi labor y ha hecho parecer que era un buen entrenador. Este premio sirve de homenaje para la gente que está a la sombra, que colabora con alguien para que éste consiga algún reto importante.

- Después de 27 años al lado de su sobrino, ¿echa de menos esa labor de entrenador?

- Todavía no he tenido mucho tiempo para echarlo de menos, pero no le voy a engañar, cuando veía los partidos del Open de Australia desde casa, me daban ganas de estar allí. Pero todo son etapas en la vida. Tomamos esa decisión y tenemos que asumirla.

- ¿Cómo consiguió que Rafa Nadal apostara por el tenis y no por otros deportes como el fútbol?

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- No influí nunca en que mi sobrino tomara un camino u otro. Yo era entrenador de tenis en una escuela de Manacor y él compaginaba los dos deportes: el tenis y el fútbol. Jugaba bien a ambos, tenía cualidades, pero en el tenis empezó desde pequeñito a ganar cosas importantes y eso hizo que se decantara por ese deporte.

- En la familia también está Miguel Ángel Nadal, futbolista de élite. ¿Había pique con él para que Rafa apostara por un deporte u otro?

- Para nada. De hecho, Miguel Ángel también jugó al tenis y lo hacía, además, bastante bien. Quedó campeón de Islas Baleares en la categoría Infantil, pero al final se decantó por el fútbol.

- Sí que he escuchado que en alguna ocasión usted se hacía pasar por futbolista.

- Sí. Le contaba mil historias. Le decía que era la estrella del Milán.

- ¿Y se lo creía?

- Por supuesto. Rafa era bastante inocente.

- ¿Ya desde sus inicios vio que su sobrino iba a poder ser alguien importante en el mundo del tenis?

- Sí. Cuando le lancé las primeras bolas vi que lo hacía bien y que tenía una buena coordinación. Más adelante, cuando él tenía siete años aproximadamente, le dije a mi hermano que su hijo iba a ser Campeón de España. Lo percibí porque yo había entrenado a un chico que era el segundo mejor de España en la categoría Alevín y a mí me parecía que Rafael era bastante mejor. Siempre tuve la convicción de que sería un muy buen jugador, pero es que yo creo que no se puede trabajar bien con alguien si no existe una confianza en que las cosas van a salir bien. Y eso no está reñido con conocer las dificultades, con saber que, en un momento dado, uno no es lo suficientemente bueno. Pero cuando ves a un chico que tiene cualidades y que está dispuesto a mejorar, la confianza viene por sí sola.

Justo Rodriguez

- Porque el talento es importante, pero ¿qué papel juega el esfuerzo y el trabajo para alcanzar los retos marcados?

- Mucho. Picasso decía: «A mí cuando me llegue la inspiración, que me pille trabajando». Y tenía mucha razón. Para llegar a ser uno de los mejores jugadores de la historia debes tener un talento inicial importante, pero eso vale de poco si no lo mejoras a diario. No queda más remedio que aportar grandes dosis de trabajo a ese talento.

- Aparte de los aspectos técnicos, ¿en qué otros hay que hacer hincapié en el entrenamiento de una estrella como Rafa Nadal?

- Todo en la vida se trabaja y todo se puede mejorar. Todo depende de que uno esté dispuesto a hacerlo. Es necesario también un sentido fuerte de autocrítica para analizar lo que haces bien y lo que haces mal. En el caso de Rafael, para mí hubiera sido monstruoso que se hubiera dejado vencer por el desaliento cuando era pequeño. Si ocurre eso, además de una falta de carácter, existe una sobrevaloración personal porque te crees tan bueno que no aceptas que las cosas te pueden ir mal. Y todo en la vida puede ir mal y lo único que se puede hacer es aceptarlo y tirar para adelante.

- Es la importancia de la humildad, ¿no es cierto?

- Humildad es saber que no eres lo suficientemente bueno y que lo que le sucede a mucha gente te puede pasar a ti, es decir, te puede ir mal algo y tienes que estar preparado para todo.

- Echando la vista atrás, ¿ha sido más complicado entrenar a Rafa siendo su tío?

- Ha sido más fácil porque he tenido más posibilidades de hacer lo que quería. Con Rafael fui bastante exigente y si no hubiera sido mi sobrino, lo habría sido un poco menos. Para él no lo sé. A lo mejor para él ha sido más complicado, pero para mí, mucho más sencillo.

- Y para un entrenador, ¿resulta más fácil gestionar el éxito o el fracaso?

- Depende, pero normalmente ganar es más divertido y te otorga una sensación de tranquilidad y reafirmación muy satisfactoria. Dicen que las derrotas construyen, pero las victorias también lo hacen. Todo depende de lo que uno esté dispuesto a aprender. Hay que afrontar las victorias como algo pasajero, como algo conseguido y que puede irse al olvido; y las derrotas, como una situación normal que hay que superar, no como una tragedia.

- ¿Es más complicado, como le ha pasado a Rafa, lidiar con las lesiones que con las derrotas?

- Sí, pero yo recuerdo que, cuando hablaba con él, le decía lo mismo, que debía aceptar la realidad. Tenía que asumir que la naturaleza le había dotado con unos dones especiales para correr y darle a la pelota, pero también con un problema en el pie. Hay que asumirlo y superarlo, tal y como lo ha hecho él.

- Él lo ha conseguido y eso que le ha tocado convivir con grandes jugadores como Federer, Djokovic o Murray. ¿Cómo han logrado que lleve tantos años en la élite?

- Eso se alcanza, en primer lugar, con un amor elevado por lo que haces. Aparte, hay que tener un compromiso con todo lo que rodea este deporte, desde el entrenador hasta los torneos, pasando por los aficionados. Además, es necesaria una sana ambición de querer mejorar y unas dosis importante de trabajo. Sólo así se consigue.

- Y, además, Rafa ha logrado ir mejorando, sobre todo en superficies en las que al principio le costaba mucho ganar. ¿Es posible llegar a sorprender a rivales después de muchos años jugando contra ellos?

- Los grandes jugadores siempre se reinventan. Yo recuerdo, por ejemplo, que en los primeros partidos contra Federer en tierra batida, Rafael lograba ganarle siempre, pero él era superior en pista rápida. Lo trabajamos y llegó un momento en el que mi sobrino consiguió vencerle e incluso lo hizo en Wimbledon, sobre hierba. Ante eso, Federer buscó soluciones e intentó ser más agresivo, logrando revertir la situación. Con Djokovic, pasó algo parecido. Al principio, Rafael le ganaba, pero después el serbio le tomó la medida y así han seguido intercambiando rachas.

Justo Rodriguez

- Competir con estos grandes jugadores, ¿le ha ayudado a Rafa a continuar mejorando?

- Te obliga a estar siempre a un gran nivel, pero también es verdad que si Rafael no hubiera coincidido con gente como Federer o Djokovic a lo mejor habría ganado más títulos de Grand Slam y habría sido también un gran jugador.

- Hablando de Djokovic, ¿conoce a Pepe Imaz, un riojano que trabaja con él?

- Sí lo conozco, pero no tengo una opinión formada sobre sus métodos. Si Djokovic lo ha elegido es porque cree que le puede ayudar.

- Usted siempre ha hablado de la importancia de no lograr las victorias a cualquier precio, ¿es el mensaje que les transmite a los niños con los que entrena en la escuela de tenis?

- Esto es fundamental, sobre todo para los jóvenes que tienen como referencia a los deportistas. En la vida no todo vale. Es cierto que ganar es importante, pero hay que mostrar siempre el máximo respeto a los rivales. Hay deportes en los que se acostumbra a los niños a hacer trampas desde pequeños y también hay celebraciones que indican una falta de respeto hacia el rival. Tenemos que hacer un esfuerzo para erradicar todos estos comportamientos porque no son buenos. Todo lo que crea tensión y perjudica a la convivencia, deberíamos intentar eliminarlo, y no sólo en el mundo del deporte. Deberíamos evitarlo.

- ¿Ha dejado a Rafa en buenas manos?

- Por supuesto. Está con gente de confianza.

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