Mundiales de Atletismo

Los invitados a la fiesta de Bolt

Christian Coleman. /Lucy Nicholson (Reuters)
Christian Coleman. / Lucy Nicholson (Reuters)

Los estadounidenses Coleman y Gatlin amenazan la despedida del jamaicano, aunque se 'libra' del canadiense De Grasse, lesionado a última hora

MIGUEL OLMEDAMADRID

A lo largo de su carrera, Usain Bolt siempre ha sido una garantía de éxito. Poco han importado su momento de forma e incluso las lesiones que ha arrastrado, especialmente en los últimos años. Cada Mundial, cada Juegos Olímpicos, el 'rayo' se ha colgado el oro -a excepción de una descalificación en Daegu en 2011-. Sin embargo, en su despedida del atletismo, el jamaicano llega a Londres más lejos que nunca de su mejor nivel. Sólo ha bajado de los 10 segundos en los 100 metros una vez esta temporada, 9.95 en Mónaco, y apenas ocupa el séptimo puesto del ránking. Para el diez veces campeón de España, Ángel David Rodríguez, poco importa: «Ha corrido lo justo cada año, pero no necesita más. Para llegar a una final no necesita correr a tope, tiene un margen brutal y simplemente con estar al 95% es competitivo contra cualquiera». Habrá que ver si le basta con eso en su última carrera, porque no estará solo.

Más información

«Más allá de los americanos nadie le puede plantar cara», asegura el 'Pájaro', pero los yanquis llegan a Londres pisando fuerte. Especialmente Christian Coleman, «el chico nuevo en la oficina», que con 21 años se convirtió el pasado mes de junio en el noveno atleta más rápido de la historia. 9.82 segundos firmó en el tartán de Eugene, confirmándose también como el mejor atleta universitario de siempre: «Es casi un diamante en bruto, y posiblemente el futuro plusmarquista de Estados Unidos». En su contra puede ir, precisamente, el haber competido este curso en la NCAA. «Con el calendario universitario ha corrido muchísimo este año, y a los atletas que dan el salto desde la NCAA les suele pasar que en su primer gran campeonato pinchan», apunta el velocista español.

Todo lo contrario le ocurre a su compatriota Justin Gatlin, eternamente a la sombra de Bolt desde la irrupción del jamaicano -antes había sido campeón olímpico y mundial-: «Con 35 años ha hecho algo inteligente, que es competir menos. Generalmente participaba en muchas carreras y llegaba al final de temporada fundido. Le pasó en Río, donde iba muy bien pero al final se le cayeron las rodillas».

La duda de Blake

Tras los dos yanquis, aparecen el jamaicano Yohan Blake, que ganó el Mundial en el que Bolt fue descalificado, y el sudafricano Akani Simbine. El primero es «la gran duda», en palabras del 'Pájaro': «Ha competido bien y ha competido poco, conoce muy bien a Bolt y se está guardando después de tres años con problemas de lesiones». El segundo, el atleta que más veces ha bajado de los diez segundos esta temporada, es «el tapado».

Por fortuna para el plusmarquista mundial, se ha caído de la 'fiesta' uno de los favoritos a heredar su trono: Andre De Grasse. El canadiense, que ha llegado a correr en 9.69 aunque ayudado por el viento, sufrió un desgarro en los isquiotibiales mientras entrenaba las salidas el pasado lunes, y dos días después anunció que no competiría en Londres: «Es un buen atleta y sobre todo un competidor en finales. Se vio tanto en el Mundial de 2015 -bronce en el 100-, como en los últimos Juegos -bronce en el 100 y plata en el 200-». De Grasse tiene, con 22 años, todo el futuro por delante. De momento Puma, la firma que viste a Usain Bolt, ya se ha asegurado el relevo comercial del jamaicano. Aunque su cita con el oro tendrá que esperar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos