NATACIÓN

Belmonte firma la plata mundial

Mireia Belmonte saluda con la medalla de plata al cuello. :: efe
Mireia Belmonte saluda con la medalla de plata al cuello. :: efe

La nadadora catalana protagoniza una final muy inteligente y aprovecha un ataque de la italiana Quadarella para romper a sus rivales La española acaba segunda en los 1.500 metros y, además, rebaja su récord de España en siete segundos

COLPISA

madrid. Mireia Belmonte logró este martes su primera medalla en el Mundial de natación de Budapest. La española se hizo con la plata en los 1.500, prueba en la que se impuso con una enorme superioridad la estadounidense Katie Ledecky (15:31:82), que sumó así su tercer oro consecutivo tras haberse impuesto previamente en los 400 metros libres y el relevo 4x100m libres.

«No me lo esperaba», admitió Belmonte sobre su resultado. «Al principio parecía una carrera difícil, porque éramos cuatro chicas para dos medallas, porque Ledecky está en su mundo y es difícil de cogerla. Tenía claro que tenía que salir valiente, estar entre las primeras y después luchar hasta la final», añadió la española sonriente.

Belmonte, que nadó por la calle 5, fue la mejor de las 'terrestres', al superar en una bonita pelea a la italiana Simona Quadarella, batiendo además el récord de España que ella misma poseía (15:57.29) y que rebajó en casi siete segundos para dejarlo en 15:50:89. Quadarella tuvo que conformarse con el bronce.

Ledecky, plusmarquista mundial de 1.500, confirmó los pronósticos y se colocó en cabeza al final del primero de los 30 largos de la piscina del Duna Arena para ir ampliando progresivamente la diferencia con las rivales.

La española, como suele ser habitual en ella, fue de menos a más. Supo aprovecharse del ataque de la italiana para poner distancia respecto a las otras tres nadadoras que pugnaban por las dos medallas que dejaba libres Ledecky cuando se aproximaba el primer kilómetro: la húngara Boglarka Kapas, la china Yawen Hou y la chilena Kristel Kobrich. Cuando llevaban 900 metros, la transalpina elevó el ritmo y sólo Mireia aguantó. De ese ritmo se aprovechó hasta que, a falta de 300 metros, sintió que era el momento de rematar la jugada. Quadarella ya no tuvo fuerzas para aguantarle.

Se trata de la tercera medalla conquistada por España en Budapest, tras las dos de plata que consiguió Ona Carbonell en natación sincronizada (solo libre y solo técnico). Para la nadadora de Sabadell, es la cuarta presea en unos Mundiales, después de las tres que conquistó en Barcelona 2013, donde logró dos platas (200 mariposa y 400 estilos) y un bronce (200 estilos). Mireia Belmonte acumula cuatro medallas olímpicas, cuatro en Mundiales y trece en campeonatos de Europa.

La catalana ya había firmado el segundo mejor crono en la semifinal (16:05.27), donde el mejor tiempo fue para Ledecky (15:47.54), reina de la prueba y que va camino de convertirse en la gran dominadora del Mundial de Budapest. La medalla sirve a la española para resarcirse con creces de la mala jornada vivida el domingo en Budapest, cuando quedó eliminada a las primeras de cambio en los 200 estilos y en los 400 libre.

Menos suerte tuvo Jessica Vall, la otra española que participó en una final este martes. Bronce en el Mundial de Kazán en los 200 braza, la barcelonesa concluyó séptima en los 100 braza, prueba en la que se impuso la gran favorita, la estadounidense Lilly King, que estableció un nuevo récord del mundo con 1:04.13. Vall había accedido a la final con el sexto mejor tiempo, por lo que sus opciones de lograr medalla eran reducidas.

Por la mañana le había llegado el turno al mallorquín Joan Lluis Pons y al catalán Antonio Arroyo. Ninguno de ellos tuvo una buena puesta en escena y resultaron eliminados a las primeras de cambio en los 200 mariposa y los 800 libre, respectivamente.

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