La Rioja

José Luis Terreros. :: efe
José Luis Terreros. :: efe

El riojano José Luis Terreros dirige ya la lucha española contra el dopaje

  • Médico nacido en San Asensio asume el cargo en el momento en el que España ha actualizado su normativa antidopaje

Madrid. José Luis Terreros (San Asensio, 1956) fue nombrado ayer nuevo director de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (Aepsad) para sustituir a Enrique Gómez Bastida, destituido después de tres años en el cargo, el mismo día en que el Congreso de los Diputados, con 329 votos a favor, cuatro en contra y dos abstenciones, convalidó la normativa adecuada por fin al Código Mundial Antidopaje que rige desde 2015.

Terreros, licenciado en Medicina y Cirugía, ocupaba el puesto de subdirector general adjunto del Gabinete del presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), y a partir de ahora será el máximo responsable de la lucha contra el dopaje en España. Su nombramiento se produjo horas después de la convalidación del decreto ley antidopaje aprobado el pasado 17 de febrero en Consejo de Ministros y que permite ya cumplir a España el Código Mundial y que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) haya levantado el veto impuesto al laboratorio de Madrid. La demora en modificar la legislación antidopaje para adaptarla al Código Mundial había dejado a España en situación de incumplimiento, desde noviembre de 2015, por lo que era ya imprescindible y urgente aprobar la nueva normativa, aunque la oposición al Gobierno criticó este jueves la forma de llevar a cabo la reforma legislativa.

«No han respondido en los tiempos correspondientes y nos parece excesiva la modificación por decreto ley de una ley orgánica. ¿Qué sistema de gobierno es este?», se preguntó el representante del Grupo Vasco, Joseba Andoni Agirretxea, mientras el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, destacó «el compromiso del Gobierno para avanzar hacia una política global contra el dopaje». El real decreto que modifica la legislación de 2013 establece la ampliación de las sanciones por dopaje (de dos a cuatro años) y la extensión del tiempo de prescripción de los castigos, de ocho a diez años.