La Rioja

MONTAÑISMO

Alberite recibe al artista de las cumbres

Urubko, de rojo, ante una sala repleta para escucharle. ::
Urubko, de rojo, ante una sala repleta para escucharle. :: / Antonio Díaz Uriel
  • El alpinista Denís Urubko impartió ayer una ponencia en la Semana de los Deportes de Montaña

Denís Urubko atesora un currículum, sencillamente, excepcional. El alpinista ruso impartió ayer una conferencia en el marco de la vigesimonovena Semana de Divulgación de los Deportes de Montaña de Alberite, organizada por la Sociedad de Montaña Iregua de esta localidad, en la que repartió consejos y sugerencias entre otros amantes de las cumbres.

Urubko (Nevinnomyssk, antigua URSS y actual Rusia, 1973) consiguió escalar los catorce ochomiles en tan sólo nueve años (entre el 2000 y el 2009), sin el uso suplementario de oxígeno y abriendo vía en cinco de ellos; en el 2006 estableció un nuevo récord con su victoria en la Carrera de Velocidad de ascenso al Elbrus y se ha atrevido a escalar cimas de más de 8.000 metros en temporada invernal.

Para lograr éstos y otros hitos, reconoce que siempre se ha dejado guiar por la «ambición de ser el ganador». «He querido hacer ascensiones en altura que nadie hubiera realizado antes», señaló. Y es que para él la montaña constituye «su forma de expresión, de crear arte».

«Las montañas son sólo piedras, hielo, morrenas, glaciares; pero también tienen algo de circo, de coliseo. Hay gente que simplemente se entretiene estando sentado, pero a mí me gusta ser el actor de mi propia historia», argumentó.

Ambiciones y sueños

A crear esas historias innovadoras e inéditas a la hora de hacer alpinismo ha contribuido «la genética que he heredado de mis padres, pero también el sentido que me han enseñado de cómo disfrutar de la vida». «Resulta muy importante cumplir tus sueños y materializar las ambiciones», remarcó.

Así, aseguró que «no invitaría a nadie a hacer montaña porque es muy peligroso», aunque si alguien se interesa «estoy dispuesto a ayudarle».

No en vano, el alpinista ruso ha puesto en marcha un grupo de trabajo, el 'Urubko-Camp', en el que guía a jóvenes de Rusia, Polonia e Italia apasionados de las cumbres «a conseguir sus metas, prepararles, indicarles cómo deben realizar las ascensiones de forma segura para sobrevivir y cómo disfrutar de la experiencia».