La Rioja

Sergio García y Susana Arrúa se imponen entre las vides

Buena parte del recorrido los 
atletas lo hicieron entre vides
 que ya empiezan a cambiar 
de color. :: Juan Marín
Buena parte del recorrido los atletas lo hicieron entre vides que ya empiezan a cambiar de color. :: Juan Marín
  • La Carrera entre Viñedos prácticamente agota sus 1.500 dorsales, en una edición de récord

  • Benmeziane cumple con los pronósticos y fue el mejor riojano, acabando tercero. Javier González estuvo cerca de los mejores y terminó quinto

Cenicero. El atletismo popular volvió a vivir una jornada festiva. En esta ocasión, Cenicero fue el marco en el que 1.500 atletas (se vendieron dorsales hasta el último momento, llegando a agotarse) disfrutaron de una prueba que se ha convertido ya, después de nueve ediciones, en una cita obligada para los fondistas riojanos.

Aunque las horas previas al disparo de salida no auguraban las mejores condiciones, lo cierto es que cuando se dio la salida a la carrera, la jornada era idónea para la práctica del atletismo. La temperatura era fresca pero agradable, el sol asomaba tímidamente, no había viento y el circuito no estaba embarrado, y el ambiente era excelente en las calles de la localidad que ya incluye el tercer domingo de octubre como uno de los días 'grandes' de su calendario.

Desde los primeros metros ya se dejaron ver los hombres que estaban llamados a luchar por la victoria. Un selecto grupo de fondistas riojanos quería pelearle el triunfo a alguno de los vascos que cada año llegan a Cenicero para correr y acaban llevándose la victoria. En las primeras posiciones aparecía Alberto Ruiz Álvarez de Arcaute, el ganador el año pasado y que parecía dispuesto a defender su hegemonía con uñas y dientes. Pero también estaban ahí, entre otros, los esperados Noureddine Benmeziane, José Luis López Torreiro, Miguel Ángel Ruiz -que vive una segunda juventud y que ha demostrado que su buena clasificación el año pasado no fue casual- y el joven Javier González, que recuperado de la lesión de pubis que le han tenido sin calzar las zapatillas mucho tiempo, ya se encuentra al mismo nivel previo a su lesión.

No se habían cubierto aún muchos kilómetros cuando los que a la postre serían los componentes del podio dejaron al resto de sus compañeros de grupo. Sergio García, Juanjo Igarzábal y el norteafricano afincado en Haro, Benmeziane, asumieron el mando de la prueba en solitario hasta que ya en plenos viñedos, los kilómetros fueron colocando a cada uno en su posición definitiva. Entretanto, por detrás, el arnedano Javier González trataba de conservar la posición en un grupo en el que también figuraba el campeón de la anterior edición, Alberto Ruiz.

Así, entre unas vides que ya han comenzado a tornar a colores rojos e incluso ocres, los fondistas se fueron acercando de nuevo a Cenicero. Cuando entraron a la localidad, en medio ya de los aplausos de un público que como siempre se entregó a los deportistas, el grupo ya no era tal. Juanjo Igarzábal había tomado unos metros de ventaja y comandaba la carrera en solitario, pero Sergio García le superó justo en la entrada de Cenicero. Benmeziane observaba desde un poco más atrás. En cualquier caso, les quedaba la zona más dura del circuito. Después de dirigirse a la zona baja del pueblo debían afrontar el duro ascenso hasta la línea de meta, situada -como siempre delante de la iglesia-, sin embargo, esos exigentes metros finales ya no cambiaron nada y nuevamente, el triunfo se fue lejos de La Rioja, siendo Benmeziane el primero de los 'riojanos'.

Triunfo riojano

En féminas, la victoria sí que se quedó en casa porque fue para una de las últimas atletas en formalizar su inscripción, que si bien no es riojana de nacimiento, sí que está afincada en Logroño. Susana Arrúa, la vigente campeona de La Rioja de campo a través, que se presentó en la línea apenas unos pasos por delante de la atleta local, Yolanda Olavarrieta y también muy cerca de Gema Olave, quien ocupó el tercer lugar del podio.

A ese podio final, al término de la prueba, subieron muchos atletas a recoger sus trofeos. Ellos lo hicieron por méritos propios. Pero también lo hicieron otros para recoger los premios (magnum de Finca Valpiedra, bolsas de viaje, un carnet de conducir, el dorsal y la estancia para participar en el Maratón de Madrid, una cata para cuatro personas en Bodegas La Emperatriz, acudiendo en un coche de alta gama con chófer, bolsas de viaje, bonos del Spa Mercedes y de la Clínica de Fisioterapia Pérez y Salcedo.pero sin duda, el premio gordo fue el Smart Fortwo que fue a parar a manos del alavés de club Laudio, Carlos Carrascal Martínez.

El fondista no daba crédito a su fortuna y con cara de sorpresa recibió las llaves del vehículo que le entregó la responsable de marketing del concesionario riojano de la marca, Auto Oja.