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La quinta carioca del Naturhouse

Jéssica dos Santos posa mostrando la camiseta de su equipo. :: D.M.A.
Jéssica dos Santos posa mostrando la camiseta de su equipo. :: D.M.A.
  • La receptora brasileña Jéssica dos Santos cierra la nueva plantilla del club logroñés

El pasado verano el Naturhouse Logroño barajaba dos opciones para poner la guinda a la plantilla 2016-17: la cubana Lisbet Arredondo Reyes y la brasileña Jéssica dos Santos. Aunque en principio la dirección deportiva del Club Voleibol Logroño, encabezada por Carlos Arratia, se decantó por la primera, e incluso anunció el fichaje, finalmente ha sido la segunda la que se incorpora al equipo logroñés.

«Teníamos el permiso de trabajo de Lisbet, ella tardó en presentarlo. y renunció a venir», justifica Carlos Arratia. Al parecer, y según el representante de la jugadora, ésta sufrió un accidente de tráfico en el transcurso de los trámites y la duda ante la posibilidad de que le escayolaran un brazo le condujo a declinar fichar definitivamente por el Naturhouse, a pesar de haber llegado ya a un acuerdo. Cerrado ese capítulo, la realidad actual se llama Jéssica dos Santos, la quinta brasileña del Naturhouse Logroño, además de su entrenador, André Collin.

Jéssica es una receptora de 29 años y 1,91 metros de altura. Como jugadora se formó en el Corinthians y debutó en el Fiansa Osasco. Después de jugar la temporada 2010-11 en Corea del Sur, regresó a Brasil, donde ha pasado por los equipos Sesi Sao Paolo, Sao Bernardo, Terracap Brasilia y Esporte Clube Pinheiros, de donde procede, habiendo sido convocada por la potente selección nacional. «En junio estuve en Brasil y contacté con ella. Como aún seguía sin equipo, pensamos que era una buena opción», opina André Collin, quien valora la significativa presencia de jugadoras brasileñas en el Naturhouse: «Normalmente me decanto por ellas porque vienen de una cultura y dinámica de entrenamientos muy fuertes, de mucha intensidad, que es mi característica».

Collin también admite que la «afinidad» y la «sintonía» han favorecido este nuevo fichaje carioca. Para la propia Jéssica esto también es algo positivo. «Facilita el trabajo y es más fácil adaptarme», consideró la jugadora, que ya conocía a Gritzbach, contra quien ha jugado como rival. «Espero aportar lo máximo posible. Soy muy crítica conmigo misma, tengo muy mal perder y soy muy competitiva», advirtió Jéssica.