CASO SOULE

Villar podrá salir de la cárcel si paga 300.000 euros

El juez de la Audiencia Nacional fija la libertad de Padrón en la misma cuantía, mientras que a Gorka Villa le impone 150.000 euros de fianza Pedraz abre esta vía porque el expresidente ya no puede ocultar pruebas

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

Ángel María Villar saldrá de la cárcel en breve tras pasar en prisión apenas diez días. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz le impuso ayer una fianza de 300.000 euros al entender que el todavía presidente (suspendido cautelarmente) de la Federación Española de Fútbol (FEF) ya no tiene maniobra para ocultar las pruebas de la supuesta red clientelar que tejió durante años y que fue destapada en la denominada 'operación Soule' de la Guardia Civil.

El magistrado también abre la puerta a que su hijo Gorka, encarcelado el pasado 20 de julio junto a su padre, pueda abandonar la cárcel si abona una caución de 150.000 euros. En el caso del tercer encarcelado por esta trama corrupta, el vicepresidente económico de la FEF, Juan Padrón, deberá hacer efectiva una fianza de otros 300.000 euros.

Pedraz impone a los tres encausados -una vez paguen las fianzas- varias medidas cautelares: la obligación de comparecer semanalmente ante el juzgado, la retirada del pasaporte, además de facilitar un teléfono móvil donde puedan estar localizados y poder ser llamados en cualquier momento para ponerse a disposición del juzgado cuando sean requeridos.

Según el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, la investigación ha confirmado, al menos por el momento, que tanto Villar como su hijo y Padrón efectivamente son «responsables criminalmente de los delitos imputados»: administración desleal, apropiación indebida, estafa, falsedad documental y corrupción entre particulares por desviar fondos de la Federación Española de Fútbol a empresas de amigos, socios y testaferros.

No obstante, Pedraz cree que el dirigente vasco y su entorno cercano ya no tienen capacidad de sabotear las investigaciones. El juez entiende que las «diligencias que se han practicado» (volcados y depósito y custodia de la documentación requerida e intervenida para su análisis, declaraciones testificales y de investigados) unidas a las «medidas cautelares» decretadas respecto a los tres (embargos y bloqueos de cuentas), hacen «que difícilmente puedan obstaculizar la instrucción de la causa», aunque estén en libertad.

En su auto, Santiago Pedraz, además de fijar las fianzas, decide levantar el secreto de las actuaciones y permite la personación en la causa de los investigados que aún no han sido llamados a declarar para garantizar su derecho de defensa. El listado de encausados que en breve pasarán por la Audiencia Nacional es extenso e incluye empresarios, trabajadores y ejecutivos vinculados con la FEF, tales como Fermín Bernad Vico, Carlos Antonio Plasencia Romero, José Higinio Temprado, Juan Francisco Espino, Onofre Alba Vidal, Onofre Alba Gimeno, Isidro Manuel Monje Cabrera, José Asensio García, José Miguel Monje Carrillo, Ana María Castro Vidal o Víctor Oñate, todos ellos desconocidos en el mundo del fútbol. En el auto también aparecen como investigadas una veintena de mercantiles.

En ese mismo escrito, Pedraz revela las identidades de todas las personas que han pasado en los últimos días a declarar por su despacho: el ex administrador general de la FEF José María Castillón; la directora general de la selección española, María José Claramunt; el ex secretario general de la Federación, Jorge Pérez; el empresario Vicente Bernad; y los presidentes de territoriales y miembros del organismo Vicente Muñoz Castelló, Antonio García Gaona, Jacinto Alonso, Vicente Temprado, Valentín San Rozas, Daniel Tebar Betegón, Juan Francisco Espino y Diego Martínez Gómez.

En el auto por el que Santiago Pedraz envió a la cárcel a Ángel María Villar y al resto de los detenidos el juez afirmó que, al menos desde 2009, Villar encabezaba un entramado que le había «permitido la desviación de fondos tanto públicos como privados de la FEF y organismos vinculados a ellos». Pedraz habló entonces de los «excesos en las facultades de administración» llevados a cabo por parte de Ángel Villar aprovechando su posición de dominio y poder de disposición en la FEF como, por ejemplo, los nombramientos en la junta directiva o la concesión de beneficios en la contratación y remuneración de personal en esta institución, así como en «excesos» relacionados con el «favorecimiento» a su hijo Gorka Villar a través de la sociedad que administra, Sport Advisers SL.

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