«El vestuario del Logroñés fue envidiado en toda España»

José Luis Gilabert posa con su libro a las puertas de Diario LA RIOJA. :: e. del río/
José Luis Gilabert posa con su libro a las puertas de Diario LA RIOJA. :: e. del río

José Luis Gilabert, expreparador físico del Logroñes, presenta esta tarde el libro 'Una historia de Primera', que recoge los años de mayor gloria del club blanquirrojo

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

A quienes disfrutaron del Logroñés en Primera División, el libro de José Luis Gilabert, 'Una historia de Primera', les emocionará; a quienes no lo disfrutaron, les ayudará a conocerlo. Sí, hubo fútbol de Primera en Logroño. Nueve años -más dos ascensos- inolvidables que el autor presentó este martes en el auditorium del Ayuntamiento de Logroño y que estuvo acompañado por un histórico vídeo.

- Las Gaunas lleno de aficionados, un paraguas, lluvia y fútbol. ¿Qué le transmite la foto de la portada?

- Es Las Gaunas. Me encantó la imagen de Justo Rodríguez. Gradas llenas, lloviendo... partidos que invitaban a la heroica. El campo era acogedor para el futbolista; para el aficionado era muy incómodo. La primera vez que salí a la hierba, vi la grada de General y me recordó al viejo Twickenham, donde Inglaterra jugaba el Cinco Naciones de rugby. Esa grada llena era impresionante.

LAS FRASES «La primera vez que salí a la hierba de Las Gaunas y vi la grada de General me recordó a Twickenham»

«El gran momento de esos once años es el de la permanencia que logramos con Aranguren» José Luis Gilabert Expreparador físico del Logroñés

- ¿Qué nos vamos a encontrar en estas 477 páginas?

- Once años de la vida del Logroñés, con una década maravillosa en la que estuvo en Primera División. El día a día del equipo, anécdotas, fotografías, resultados y datos, muchos datos y números. Y para acabar, 100 preguntas, curiosidades, y sus respuestas de esos años en Primera. El libro está dedicado a Chuchi Aranguren.

- Fundamental en la historia de este club.

- Fundamental y quien me trajo a Logroño. Fue el comandante de la nave y mi amigo. Coincidimos en el Deportivo de la Coruña. Nos quedamos a un punto del ascenso a Primera, mientras que el Logroñés se salvó por un punto del descenso. Una semana antes de comenzar las vacaciones me dijo: entrena tú, que me voy a Logroño. No firmes. Voy a intentar que te vengas conmigo. ¿A Logroño?, pensé. ¿Qué se le habrá perdido en Logroño? Me ofrecían tres años en La Coruña, pero me vine a Logroño con mi amigo por un año.

- ¿Ha sido duro, mentalmente hablando, escribir este libro por todos los recuerdos que conlleva o ha sido una satisfacción?

- Una satisfacción. La dureza viene después. Decidí escribir este libro porque me daba rabia que no hubiera constancia de esos años tan maravillosos. Casualidades de la vida, cuando tomé la decisión coincidí con Sánchez Lorenzo y me contó una anécdota. Un día estaba cenando con unos amigos y había un crío de 8 años. Su padre le dice: Mira, este señor ha jugado en Primera con el Logroñés contra el Barcelona, Real Madrid, Atlético, Athletic... Y le contesta el crío: ¿el Logroñés en Primera? Y Sánchez Lorenzo fue a su casa a por fotografías. Eso duele.

- ¿Se podría quedar con un momento de esos once años?

- Hay muchos. El ascenso es fundamental. Sin embargo, el gran momento es la permanencia. Durante la primera vuelta nos pusieron a parir en todas las ciudades, incluso en Logroño. La gente se olvidó de que podíamos estar un año en Primera. Si algo bueno tuvo ese año es que Joaquín Negueruela no se volvió loco, siguió con la misma plantilla, con algunos retoques, y no hipotecó el club. En la segunda vuelta todo cambió, pero llegó Osasuna a Las Gaunas y ganó 1-2. Fue un jarro de agua fría. Quedaban tres partidos y teníamos que sacar cinco puntos para salvarnos, cuando la victoria valía dos puntos. Fuimos a Las Palmas. Vencimos por 0-2 con dos goles de Sánchez Lorenzo. Y luego vinimos a Las Gaunas y ganamos al Sevilla 2-1, con un gol de Albis a falta de cinco minutos para que acabase el partido. Ahí supimos que estábamos salvados, porque jugábamos contra el Espanyol y a los dos nos valía el empate.

- ¿Por qué cree que el Logroñés disfrutó de tantos jugadores espectaculares?

- Muchos me preguntan si alguna vez volveremos a Primera. Puede ser, pero no disfrutaremos de jugadores como los que tuvo. Y sería un error ficharlos, porque cuestan mucho dinero y con la afición que tenemos no se pueden mantener. En Logroño no se ha valorado lo suficiente a Marcos Eguizábal, pero de tonto tenía lo justo. No tenía ni idea de fútbol, pero siempre se supo asesorar. Cuando traspasó a Ruggeri, la operación no fue los 300 millones de pesetas que cobró, sino los cuatro jugadores que el Castilla te tenía que ceder durante los próximos tres años. Llegaron Canales, Lopetegui, Vílchez, Aragón, Maqueda, José María... El gran error de aquellos años fue no construir poco a poco, año a año, una ciudad deportiva. Un club como el Logroñés tiene que vivir de la cantera. Y ojo, salieron jugadores de abajo, pero salieron, porque había un referente.

- Que ahora no hay.

- Claro. Si tienes un equipo en Primera, otro en Segunda B y un tercero en División de Honor, ¿para qué te vas a ir a Bilbao o San Sebastián? Lo tienes en casa. Pero si tu primer equipo está en Segunda B y se reparte la afición con otro de Tercera, ¿qué referencia puede tener un niño?

- Así se puede entender lo que le ha pasado a Berceo y Comillas con el Athletic.

- Si ahora entrase en el Ayuntamiento de Logroño, cortaba por lo sano algunas cosas. El otro día me dolió mucho leer que el Athletic ha echado a la calle a 150 niños porque no han nacido en el País Vasco o Navarra. Perfecto. Mañana llamo desde del Ayuntamiento a los clubes que reciben una subvención municipal y les transmito que si quieren mantener esos ingresos tienen que romper sus contratos con la Real, Athletic o con quien sea. Y si quieren mantener esas subvenciones, esos niños tienen que ir primero a la UD Logroñés y si ésta no les quiere, a dónde ellos deseen, pero la UDL es la primera en elegir. No hay derecho a que yo, Ayuntamiento, dé dinero a los clubes de Logroño, invierta en instalaciones y lleguen de fuera y se lleven futbolistas que se forman aquí. Ahora tenemos buenos entrenadores, equipos muy trabajados y buenos campos, pero antes salían más jugadores porque había un referente.

- ¿En qué cambiaron el ascenso y esos años en Primera a Logroño?

- En todo. Puso a Logroño en el mapa. Mucha gente no sabía dónde estaba Logroño. El fútbol es una enorme publicidad para una ciudad, como ahora lo ha sido el balonmano, pero el fútbol tiene mucha más repercusión. ¿Sabes cuántos clubes han estado en Primera? 62. El último es el Girona. ¿Sabes qué puesto ocupa el Logroñés? El 36. Estar nueve años en Primera es mucho tiempo. No se supo valorar.

- ¿Sería capaz de quedarse con un jugador de los muchos que han pasado por el Logroñés?

- A nivel humano, casi todos. Creo que hemos sido el equipo más envidiado de España. Nuestro vestuario era enviado. Futbolísticamente, Manu Sarabia ha sido el más fino. Era exquisito. Me recuerda a Benzema, pero con más gol.

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