FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL

Tres anfitriones en una fiesta atípica en la Federación

Ángel María Villar.
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Ángel María Villar.

Villar, Rubiales y Llorente acaparan las miradas en el ágape posterior a la junta que decidió retrasar la moción de censura

RODRIGO ERRASTI

las rozas. Fue un día agitado en la Ciudad del Fútbol. Se celebró la última junta directiva de la Federación Española de Fútbol (FEF) en 2017 y en ella se acordó aplazar sin fecha la Asamblea General Extraordinaria del 16 de enero, en la que se trataría la moción de censura presentada por Luis Rubiales contra Ángel María Villar, obligado a dejar la presidencia de manera cautelar en manos de Juan Luis Larrea. En la nota se habla de que la fecha «se determinará una vez que la Asamblea General se encuentre totalmente constituida». Todo ello, con el fin de garantizar «la correcta constitución de la Asamblea General, los derechos de los promotores de la moción de censura y el derecho de defensa del presidente de la FEF». Asimismo, se anunció «la convocatoria de elecciones parciales el 29 de enero de 2018, para la cobertura de las vacantes en la Asamblea».

Después de la junta directiva, algunos dirigentes no se presentaron al ágape navideño con presidentes de territoriales, miembros de la comisión delegada, del Comité Técnico de Árbitros (CTA) o del Comité Tecnico de Entrenadores, y se marcharon a sus ciudades, mientras que algún otro, como Ángel María Villar, compareció cuando no estaba en la lista de invitados. Fue una sorpresa a medias, ya que muchos temían que pudiera suceder. No todos (especialmente los presidentes de algunas territoriales) fueron a saludar al abogado, que accedió al salón antes de que Larrea pronunciase su discurso navideño. Lo hizo pocos minutos después de hacerse una foto con los seleccionadores, esperando que pasase el efecto de la presencia en la sala de Villar, que se comportó con mucha naturalidad pese a que Larrea le había pedido que dejara de pasarse por la sede por las tensas situaciones que creaba. Una de ellas se produjo con Rubiales, con quien no se saludó, y también con Manuel Llorente, expresidente del Valencia y que también aspira a sucederle.

Los temas de conversación de los presentes (estaban, por ejemplo, Emilio Butragueño y Raúl González como representantes del Real Madrid y otros como David Aganzo estrenándose como presidente de la AFE) fueron variados: el clásico, el uso del VAR (tema recurrente por la presencia de Victoriano Sánchez Arminio, presidente del CTA, o Gil Manzano), el 'ofrecimiento' a Rajoy para ayudar al cuerpo técnico de la absoluta. De lo que no hay dudas es de que «España estará en el Mundial de Rusia».

Larrea aseguró a los medios: «Estamos sembrando una alarma absolutamente incierta. Nadie ha amenazado con suspender nada ni echarnos de ningún sitio. Estamos clasificados», concluyó, antes de que Fernando Hierro, actual director deportivo de la FEF, también apelase a la tranquilidad, en la misma línea que lo dicho por Lopetegui horas antes en Logroño: «Confío en la sensatez y en que todo el mundo va a estar a la altura».

Para cerrar, Larrea quiso así echar «el telón a un año convulso y complicado, el que más en la historia reciente de la FEF».

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