Una situación más habitual de lo deseado

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

Lo ocurrido el pasado domingo con Christian Borikó no es, por desgracia, algo aislado. De hecho, resulta demasiado habitual que en los campos de fútbol se viertan insultos de índole muy diversa.

Es sencillo encontrar en Internet ejemplos similares. Así, en enero tanto el árbitro del encuentro de la Regional Preferente asturiana entre el Ribadedeva y el Nalón como sus asistentes tuvieron que soportar insultos racistas y sexistas. En este caso, sí que se recogieron en el acta. «Negro de mierda» o «Qué coño haces, vete a tu casa, subnormal, estabas mejor fregando en tu casa», son algunas de las frases que el colegiado reflejó en su escrito.

En La Rioja también se han dado casos similares. El duelo entre el Arnedo y la UDL Promesas de la temporada 2016-17 tuvo que ser interrumpido por los improperios que recibió una de las asistentes por parte de un sector de la grada. «Vaya pelo que tienes, pareces una gitana» o «¿Has venido depilada a arbitrar?», le dijeron, según se reflejaba en el acta.

Son hechos que se repiten más de lo deseado y ante los que tienen que pelear todos los estamentos de manera conjunta para tratar de erradicarlos.

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