Racismo en el fútbol

«Me llamaron mono, macaco y simio»

Christian Borikó, durante un partido del Villegas de esta temporada. /Antonio Díaz Uriel
Christian Borikó, durante un partido del Villegas de esta temporada. / Antonio Díaz Uriel

Christian Borikó, jugador del Villegas, asegura que recibió múltiples insultos racistas en el Oion Arena, el domingo

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

«Triste y enfadado». Así asegura haberse sentido Christian Borikó, jugador del Villegas, durante la segunda parte del encuentro que midió a su equipo con la Oyonesa el pasado domingo. Fue entonces cuando, según su relato, recibió continuos insultos racistas por parte de un grupo de espectadores. «Era un grupo aislado, de diez o quince personas, pero fue muy desagradable», se lamenta.

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El extremo del conjunto logroñés, cuya familia procede de Guinea Ecuatorial, afirma que los gritos procedieron de la banda del Oion Arena en la que no hay grada. «Ni siquiera les mire a la cara, pero me llamaron mono, simio, macaco y me dijeron que me fuera a mi país», explica. «Nunca me había pasado nada parecido, en alguna ocasión había escuchado algún insulto aislado, pero lo del otro día fue continuado, cada vez que tocaba el balón o que me hacían una falta», se lamenta.

El futbolista, que acaba de cumplir 20 años y se formó en las categorías inferiores del Real Zaragoza, no le dijo nada al colegiado sobre estos insultos. «No me di cuenta porque estaba concentrado en el partido», cuenta. De hecho, en el acta del enfrentamiento no se refleja lo sucedido, aunque si lo considerara oportuno, Borikó podría comunicar los hechos al Juez de Competición. Sin embargo, el atacante del Villegas no tiene intención de hacerlo ni tampoco va a presentar denuncia alguna. «Lo que me gustaría es que estos hechos no se vuelvan a repetir», concluye.

«En alguna ocasión he recibido algún insulto aislado, pero lo del domingo fue continuado»

«Me gustaría que estos hechos no se volvieran a repetir. Fue muy desagradable» Christian Borikó | Jugador del Villegas

En contra de los insultos

Tanto desde la Oyonesa como desde el Villegas, los dos contendientes del duelo del pasado domingo, se muestran en contra de los insultos en los campos de fútbol. La presidenta del club logroñés, además, quiere dejar claro que el Villegas no tiene ningún problema ni con la entidad alavesa ni con su aficionados. «Fue un grupo concreto, a los que incluso el árbitro les tuvo que pedir que se bajaran de la valla», expone Eva María Prieto Aguado, quien añade que en la localidad se estaba celebrando la fiesta de los quintos.

De hecho, Borikó afirmaba ayer que durante la primera mitad su compañero Vitín también fue diana de improperios por parte de ese sector de aficionados, pero la presidenta afirma que la lista de nombres es más amplia. «Los insultos fueron generalizados, ya que también se metieron con Rusca o con Andy, por ejemplo», cuenta Prieto. «De hecho, a este último el árbitro le dijo que ni les hiciera caso ni entrara al trapo», añade.

Prieto, para rematar, afirma que le parece «fatal» que se insulte a cualquier jugador. «Es horroroso y Borikó lo pasó mal, fue duro», sentencia. En cuanto a si el club va a tomar alguna medida al respecto, la presidenta del Villegas explica: «Nosotros estamos a la espera de lo que decida el jugador y le vamos a apoyar en cualquier decisión que tome».

Por su parte, el presidente de la Oyonesa relata que ayer se puso en contacto tanto con los responsables del Villegas como con el propio afectado. «No es de recibo que nadie reciba insultos y le hemos pedido disculpas a Borikó por activa y por pasiva», sentencia Manuel Martínez. Aun así, se lamenta que durante el encuentro el jugador no dijera nada. «Nosotros en el campo no nos enteramos de nada», recalca. «Aparte, él nos ha dicho que no es capaz de reconocer a las personas que le insultaron, por lo que resulta muy complicado identificarles», cuenta Martínez, quien también asegura que los jóvenes que estaban celebrando la fiesta de quintos no fueron los protagonistas de los hechos. «Es imposible, no tienen nada que ver con esto», concluye.

De momento, el jugador del Villegas se encuentra en Zaragoza con la familia. «Está muy afectado», reconocía Óscar Sáenz, el entrenador de los de La Ribera. En principio, el extremo se reintegrará a los entrenamientos el próximo jueves con la intención de prolongar su buen rendimiento y que, tal y como desea, lo vivido el domingo no se vuelva a repetir.

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