El Calahorra logra una ajustada victoria ante el Casalarreina con un solitario gol de Rodrigo

Los calagurritanos celebran su gol en El Soto. :: donézar/
Los calagurritanos celebran su gol en El Soto. :: donézar

Los riojabajeños tuvieron dificultad para dominar el juego en El Soto a pesar de que los riojalteños continúan sin puntuar

DIEGO MARÍN A. CASALARREINA.

Después de una victoria ajustada frente a la Oyonesa y del empate anterior ante el Tedeón, el Calahorra no podía permitirse un nuevo tropiezo ante el Casalarreina y a punto estuvo de sufrirlo. Los riojabajeños vencieron por la mínima y gracias a un despiste defensivo de los riojalteños que supo aprovechar Rodrigo poco después de iniciarse la segunda parte, en el minuto 52. Su compañero Jorge sacó de banda y la estrechez del campo El Soto facilitó que el balón llegara al área pequeña, donde tocó Rodrigo para sorprender al portero local, Prada, quien vio cómo el esférico entraba en su portería haciéndole un sombrero. Pese a ello, el guardameta volvió a ser el mejor local.

0 Calahorra

1 Calahorra

Casalarreina
Prada, Beraza, Rubén, Pani, Jony (Iván, m. 86), Yarón, Ander, Erick (Marco, m. 80), Sasha, Saúl (Jon, m. 76) y Arru.
Calahorra
Gonzalo, Sito, Beltrán, Javi, Jorge, Raúl, Borja, Mario (Ander, m. 77), Rodrigo, Adrien (Toño, m. 86) e Iñigo (Míchel, m. 55).
Goles
0-1, m. 52, Rodrigo.
Árbitro
Juan Francisco Morato, con Larhild y Samaniego como asistentes, amonestó al jugador local Jony y a los visitantes Rodrigo e Iñigo.
Incidencias
Unos 115 espectadores en el campo El Soto de Casalarreina.

El Calahorra dispuso de más y mejores ocasiones de peligro durante todo el encuentro, pero nunca dio la sensación de dominar por completo el juego. Es más, el Casalarreina se mostró ordenado y compacto, y salvo algunos desajustes como el que le costó el único tanto del partido, luchó lo que pudo en la búsqueda del empate. Lo mejor que se puede decir del Casalarreina es que no se vino abajo tras encajar el 0-1, como en jornadas anteriores, sino que, quizá, incluso mostró un mejor juego y disfrutó de sus mejores oportunidades para marcar.

El partido había comenzado con dos ocasiones del rojillo Adrien que falló, una estrepitosamente a puerta vacía en el 16 y otra que despejó Parada en el 22. Los delanteros riojabajeños protestaron muchos contactos no decretados como faltas y el árbitro acabó por amonestar a Iñigo por hablar. Mientras tanto, ante el empuje visitante, los locales aguantaban buscando el contraataque, aunque no lograban hilvanar la jugada que les condujera al último pase, al remate final. Sólo Arru, en el 31, pudo realizar un disparo duro desde el pico del área derecha que el portero calagurritano Gonzalo despejó con problemas.

Miguel Sola, entrenador del Calahorra, exigió «diagonales» a sus jugadores en la primera parte y en la segunda mitad intentó convencerles de que podían superar la dinámica del juego, un partido «de ida y vuelta», «de fuerza». Fue un encuentro incómodo para un equipo acostumbrado a jugar en un campo grande como La Planilla y no de pequeñas dimensiones como El Soto, donde los choques son inevitables y las jugadas apenas duran unos segundos, si no instantes. Por eso, porque al final cualquier jugada tiene peligro, el Calahorra acabó aguantando el resultado. En los últimos minutos centró un córner con sólo tres hombres al remate. Antes, en el 73, de nuevo Arru pudo marcar, disparó dos veces consecutivas pero la primera la rechazó el portero y en la segunda mandó fuera el balón.

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