La Rioja

Un temporada que rememora viejos tiempos

  • Diecinueve años después de su último ascenso, los rojillos se quedan a las puertas de subir al remontar el club pacense el gol inicial riojano

  • El Badajoz gana en La Planilla e impide el tercer ascenso del Calahorra a Segunda División B

calahorra. El Calahorra cayó de la nube en la tarde de ayer. Merecía desde hace tiempo La Planilla una tarde de gloria, pero el Badajoz evitó el tercer ascenso en la historia rojilla, que hubiese sucedido a los de los años 1988 y 1998. Pese al drama final, el Calahorra ha firmado este año la mejor temporada de su historia reciente, con el campeonato de Tercera por segundo año consecutivo y llegando a la final del 'play off' para rozar con los dedos la categoría de bronce.

La Planilla buscaba el tercer ascenso a Segunda B de un equipo que después de más de medio siglo de vida consiguió el primero en el año 1988. Fue el primer paso del Calahorra para empezar a labrarse un nombre entre los modestos del fútbol nacional después de proclamarse campeón de su grupo en Tercera. Un día todavía recordado por muchos fieles y veteranos seguidores rojillos. Esa primera experiencia en la categoría de bronce fue fugaz, con sólo dos temporadas hasta regresar a Tercera.

El Calahorra ya había abierto el camino a Segunda B y diez años más tarde, en el 1998, volvió con un ascenso en tierras aragonesas. En Casetas, en la última jornada de una liguilla que le encuadraba además de con los maños con el Zalla y el Escobedo, los calagurritanos vivieron otro de esos días escritos con letras doradas en la historia del equipo. Y está vez, los años en Segunda B fueron más, encadenando seis campañas, entre las que se encuentra la más recordada por cualquier seguidor riojano.

La temporada 2000/01 llevó al Calahorra más lejos que nunca, luchando por el ascenso a Segunda División en un 'play off' que le midió al Espanyol B, al Atlético de Madrid B y al Polideportivo Ejido. Precisamente contra estos últimos se jugaron los rojillos el ascenso en tierras andaluzas, con un empate polémico que acabó dejando al Calahorra a las puertas de Segunda.

El regreso a Tercera, en el año 2004, abrió una nueva etapa en el que el Calahorra se convirtió en un equipo más del grupo riojano, sin entrar incluso en el 'play off' en varias temporadas. Pero el Calahorra debía volver a ser grande y en el año 2014, ponía en marcha un nuevo proyecto con la contratación de Eduardo Arévalo como técnico, que una temporada después llevaría a ganar a los calagurritanos su primer título de Tercera en once años.

Rozaron también el ascenso hace trece meses, en esa tarde fatídica en la que los penaltis le privaron ante el Atlético Saguntino de esa gloria que tampoco encontraron ayer. En esta campaña empezaron con una plantilla bastante diferente pero con la misma línea de trabajo, con importantes llegadas como Barace, Satrústegui, Joan o Rubio y manteniendo a Cristian, Mario León, Toledo, Sito Castro o Losa, entre otros, emblemas del equipo.

Creciendo y mostrándose el más competitivo en los duelos directos, el Calahorra se proclamó por segundo año consecutivo campeón con autoridad en una Tercera riojana exigente como nunca. Y empezó de la peor manera posible el 'play off', con un 4-1 en contra en La Romareda que no pudo remontar en casa y que convertía en un sueño el ascenso. Tropezó en esa piedra, pero el equipo se levantó en una sobresaliente eliminatoria ante el Laredo, empatando en Cantabria y venciendo en su feudo.

El Badajoz, un equipo con altas aspiraciones y una masa social de otra categoría, fue el último rival de un Calahorra que aguantó el infernal calor y el asedio para traer con un 0-0 la eliminatoria viva a La Rioja. Ayer, La Planilla se vistió de gala con un lleno histórico para acompañar a su equipo a Segunda B, pero no pudo ser. El conjunto rojillo volvió a naufragar en la orilla pero con la cabeza bien alta. Había sido el mejor Calahorra en mucho tiempo. A buen seguro que se levantará a partir de hoy más fuerte todavía.

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