La Rioja

Al Náxara no le echan, sigue

Sabando festeja el pase a la tercera ronda.
Sabando festeja el pase a la tercera ronda. / Sergio Martínez
  • Los najerinos, sin complejos, resolvieron la eliminatoria en los penaltis

El Náxara logró en La Salera, en una ronda más infartante que en la eliminatoria anterior, ante los murcianos del Mar Menor. Lo hizo en los penaltis tras llegar al final de los 90 minutos y de los otros 3o de prórroga, con empate a un gol, el mismo resultado que el logrado hace siete días en Villarrobledo.

Salieron los pupilos de Diego Martínez sin ningún complejo, a pesar de haber reconocido de antemano que su rival era de cuidado y que contaba con unos cuantos jugadores que viven del fútbol. Eso sí, tampoco se volvieron locos y tomaron las debidas precauciones en la retaguardia, donde a pesar de las bajas del central Nika, por sanción y del lateral Quirino, con un virus que le tenía muy debilitado, sus sustitutos Arturo y Madero, cumplieron con creces en su labor.

Sea como fuere, los blanquiazules dominaban la situación, creando peligro ante la meta de Javi López, con algún contragolpe manchego que también llevaba peligro. Pero, en el minuto 25, en un despiste de marcaje, los locales permitieron que Calle rematase sólo de cabeza dentro del área un córner, y adelantase a su equipo, neutralizando la ligera ventaja del gol marcado por los najerinos en Villarrobledo. Los najerinos replicaron con una falta sacada por Pablo, que el central Lolo Guerrero sacó bajo los palos.

Tras el descanso, los locales salieron dispuestos a neutralizar la ventaja y, a remontarla si fuera posible. Lanzados al ataque, tuvieron unos minutos de acoso a la portería rival, que los rojillos manchegos cortaron con faltas, cuando pudieron. Los laterales najerinos incidían con frecuencia sobre la portería manchega y las ocasiones se sucedían.

Pablo, Orodea o Javi Martínez se convirtieron en una pesadilla, aunque a veces, los centros laterales y los saques de esquina iban tan cerrados que el guardameta visitante no tenía muchas dificultades para hacerse con el balón. De cualquier manera, le obligaron a trabajar mucho, lo mismo que a su defensa, con un Lolo Guerrero sobresaliente.

La entrada de Lozano aportó aún más mordiente a su equipo, y la de Rojo ya fue el no va más. Como viene haciendo a lo largo del 'play off', el extremo najerino se convirtió en el talismán del equipo. En esta ocasión no fue de falta como logró el empate que a la postre llevaría a la prórroga. Lozano consiguió deshacerse de dos defensas por la izquierda del meta albaceteño y centró al segundo palo, donde llegó Rojo para rematar de forma impecable y de cabeza al fondo de las mallas.

Luego llegó una prórroga sin mucho más que la emoción del resultado, y los penaltis, donde se consumó el pase de los najerinos.

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