La Rioja

Tercera

El Casalarreina presume de vestuario internacional y, también, intercultural

Kevin, Stéfano, Erick, Saúl y Otto posan en El Soto. :: D.M.A.
Kevin, Stéfano, Erick, Saúl y Otto posan en El Soto. :: D.M.A.
  • La plantilla riojalteña cuenta con un peruano, un ecuatoriano y un georgiano

Casi acomodado en una duodécima posición, el Casalarreina ha sorprendido esta temporada en Tercera logrando una suma de puntos que, cerca de mediar la liga, le alejan de los puestos de descenso. Puede ser el equipo revelación de la temporada, pero más allá de los resultados, su plantilla, plagada de jugadores procedentes de Miranda de Ebro y de Vitoria, guarda algunas curiosidades.

El equipo cuenta con tres extranjeros, pero inició la temporada con cinco. Un paraguayo (Abel) y un boliviano estuvieron a prueba durante la pretemporada, y aunque el segundo, Luis Carlos, llegó a tener ficha, finalmente el club cuenta con tres extranjeros, algo que no es usual en Tercera: el peruano Stéfano Giordano, el ecuatoriano Erick Venegas y el georgiano Otar Tchitchagua, Otto.

«No miramos el DNI sino sólo que aporten al grupo y se adapten a nuestra manera de trabajar», justifica el entrenador del Casalarreina, Adrián Ruiz, que ya conocía a algunos de ellos de su etapa como entrenador en Miranda de Ebro. De allí viene Erick, centrocampista ecuatoriano residente en España desde los 4 años (ahora tiene 19) y formado en el Convenio y La Charca. «Adrián me llamó para jugar aquí, si no hubiera dejado el fútbol. Aquí estoy feliz, jugando y aportando», explica Erick.

En cambio, el extremo peruano de 20 años Stéfano procede de Vitoria, del Ariznabarra y del Aurrerá. En España lleva dos años y reconoce que no conocía al Casalarreina antes de fichar. «Vine por un amigo que entrenaba aquí, me llamaron para probar y la verdad es que me gustó, la gente es muy amable aquí», afirma Stéfano. También de Vitoria procede el defensa georgiano de 20 años Otto, que llegó a Badalona hace 4 años, aunque está cedido por el Alavés B. «Aquí somos como una familia, estamos muy a gusto», asegura Otto.

Para mayor singularidad, el Casalarreina cuenta, además, con dos jugadores de etnia gitana, los dos centrocampistas mirandeses: Saúl Gabarri (27 años) y Ramses Gabarri (Kevin, 21 años). Saúl debutó en Segunda División B con el Mirandés, a las órdenes de Carlos Pouso. No hay muchos gitanos que jueguen al fútbol. «Quizá los gitanos llevamos otra vida, pero a mí me gustó la propuesta del Casalarreina, por eso vine», reconoce Saúl. «Los gitanos se casan y comienzan a trabajar pronto, quizá por eso no jugamos muchos», piensa Kevin.