La Rioja

Txejo da la victoria al Haro de penalti

El colegial Richard golpea el balón ante el blanquinegro López durante el partido disputado ayer en La Estrella. :: Miguel Herreros
El colegial Richard golpea el balón ante el blanquinegro López durante el partido disputado ayer en La Estrella. :: Miguel Herreros
  • El Calasancio mereció más por haber jugado mejor que el rival

Las cosas son como son. El Calasancio mereció, si no ganar el partido que disputó ayer en casa ante el Haro, al menos puntuar. Eso es tan cierto como que los dos penaltis con los que los visitantes lograron la victoria fueron justos. Y el colegiado tuvo la valentía de pitar el segundo, el que provocó el definitivo 1-2, en el minuto 90 del encuentro, después de que la afición jarrera le recriminara su arbitraje durante buena parte del partido.

La primera parte la dominó por completo el Calasancio, que sólo marcó un gol pero pudo haber anotado más gracias al juego inspirado del ex árbitro Eduardo García, reconvertido en delantero centro. Suyo fue el tanto de los logroñeses. Fue en el minuto 14 de juego y la verdad es que se produjo por un regalo de la defensa jarrera, que no se entendió suficientemente bien con su portero y Eduardo fue más rápido y pícaro, adelantándose para tocar el balón y adelantar al Calasancio. El gol en contra mostró un quiero y no puedo del Haro, que no lograba crear peligro en la portería rival, mientras que los colegiales, en cambio, hacían temblar los cimientos blanquinegros cada vez que ganaban metros con el balón controlado.

Cierto es que poco después del 1-0 al delantero del Haro Gómez le fue anulado un gol por fuera de juego, pero Eduardo, en el 27, a punto estuvo de marcar el 2-0 de rabona y en el 31 estrelló otro balón en el palo.

El Calasancio mostró un juego directo, rápido, intenso, ágil y acertado, aunque no efectivo. Todo eso, al final, no le valió para nada. Gómez estrelló otro balón en el larguero rematándolo de cabeza en el 39. Y en el 44 empezó a fraguarse la suerte del Haro. Asier tocó el balón con la mano dentro del área, el árbitro lo vio, pitó penalti y le amonestó. Txejo convirtió la falta en el empate.

La segunda parte exhibió un juego soporífero, lleno de balonazos, sin excesivo control por parte de ningún equipo. El Calasancio se defendió bien y el Haro intentó lograr la victoria, sin ocasiones claras. El empate parecía ya un resultado justo, hasta que Asier, de nuevo, cometió penalti, esta vez derribando a Pirri, para colmo en el minuto 90. Y Txejo convirtió la falta en el 1-2.