La Rioja

El Calahorra se pasea en Lardero

Eder Azparren dispara ante Leo para marcar el quinto tanto del Calahorra en el Ángel de Vicente. ::
Eder Azparren dispara ante Leo para marcar el quinto tanto del Calahorra en el Ángel de Vicente. :: / Antonio Díaz Uriel
  • El encuentro se convirtió en un monólogo de color rojo desde el inicio hasta el final

El San Marcial apenas planteó ningún problema para que el Calahorra se fuera de Lardero con la victoria (1-7) y con la sensación de haber celebrado un monólogo futbolístico en el que consiguió marcar en siete ocasiones, que pudieron ser varias más. El conjunto cigüeño fue superado una y otra vez por el bien engranado juego rojillo, mejor cuando se empleó en la presión, robo y desmarque con velocidad y verticalidad, que cuando quiso proponer juego de toque y control, porque en ese aspecto, el equipo local se mantuvo mejor posicionado en su trabajo defensivo.

En cualquier caso, los goles rojillos fueron cayendo como si se tratase de un goteo. Las llegadas al portal de Leo se sucedían y todo era cuestión de esperar para que algún jugador riojabajeño enviara el balón a las mallas. Nada más iniciarse el partido ya tuvo una ocasión Rubio, que envió el balón al larguero. Era el inicio de un percutir continuo, que fue dejando jugadas de calidad y otras en las que la fortuna se alió con el más fuerte, el Calahorra.

Barace fue el que inicio la cuenta, con un remate en el área chica al lanzamiento de un córner por medio de Toledo, el hombre que siempre pone el balón en movimiento en las faltas y los saques de esquina. Error defensivo en la marca y primer tanto. Poco después, David primero y Elizalde después, conseguían salvar bajo palos en la misma jugada y Leo se lucía ante Satrústegui. Poco más allá de la media hora, Astudillo marcaba el segundo, Rubio hacía el tercero en jugada individual desde atrás, después de una pared con Satrustegui. Y para finalizar el primer tiempo, penalti sobre Martín que transformaba Iñaki Toledo. Gonzalo sólo tocó el balón en ese periodo, con los pies, en dos salidas fuera del área. Y es que los locales se tuvieron que conformar con sacar el balón de su área y evitar la avalancha de juego rojillo.

La tranquilidad absoluta del Calahorra a la hora de afrontar el segundo tiempo y los cambios en ambos conjuntos dieron con un San Marcial algo más abierto, aunque sin llegada. El Calahorra quiso jugar más el balón, tocar, triangular, llevar a las bandas para ponerlo en el área o intentar incluso la entrada por el centro, lo que consiguió en dos ocasiones, que hicieron aumentar la diferencia en el marcador. Satrústegui se fue en velocidad entre la defensa y su centro quedó entre Leo y Vallejo, que lo dejaron a placer al defensa Azparren que había seguido la jugada.

En otra acción individual, el ariete rojillo se fue de nuevo en velocidad con el balón controlado desde fuera del área y batió a Leo en su salida. Pero el San Marcial, a pesar de la superioridad visitante, no se dio por vencido e intentó llegar al área rojilla, marcando Jorge Herreros tras coger la espalda a los centrales. Rubio, desde fuera del área, puso el colofón al mejor juego y a lo que fue un auténtico paseo matinal del Calahorra en una mañana veraniega.