La Rioja

El Náxara, con la pólvora mojada

Javito controla el balón ante la presencia de Andrés Peso, en un lance del partido. ::
Javito controla el balón ante la presencia de Andrés Peso, en un lance del partido. ::
  • Sergio desbarató las ocasiones de los blanquiazules en el segundo tiempo

La falta de llegada y la buena actuación de Sergio Muro impidieron que el Náxara sumara una nueva victoria ayer en el San Miguel de Navarrete. En dos partes bien diferenciadas, los blanquiazules fueron incapaces de hacer bueno su dominio, mientras que el Tedeón, con su guardameta como último bastión, consiguió un punto que le sabe a gloria y que viene a premiar el esfuerzo y el tesón que puso sobre el césped para evitar una victoria najerina que bien pudo llegar a lo largo del segundo tiempo.

En la primera parte, sin prácticamente ocasiones de gol, el balón apenas rondó las áreas. Mientras el Náxara intentaba jugar el balón en corto, a los espacios, tratando de llegar en jugadas largas y bien definidas, el Tedeón aprovechaba los robos en tres cuartos para buscar la verticalidad, sobre todo por el lado de Millán. Pero ni unos ni otros conseguían aparecer con peligro en las áreas, en las que las defensas se hacían fuertes. Sin disparos sobre las porterías, la mejor y única ocasión visitante vino de un centro de Arturo desde la izquierda que se fue envenenando. Sergio despejó a córner y se acabó el peligro.

En el segundo tiempo se vivieron sensaciones diferentes, aunque con el mismo resultado final. Nada más empezar, Sergio tuvo su primera gran intervención a un cabezazo casi a bocajarro de Jorge García. A partir de ahí, el asedio a la portería local fue la nota dominante. El Tedeón dejó de pensar en llegar hasta los dominios de Heras, pero mantuvo un perfecto perfil defensivo con sus hombres escalonados y haciendo inútiles los esfuerzos najerinos por hacerse con el triunfo.

Sergio volvió a firmar dos buenas intervenciones a tiros de Achi, en el último tercio del partido, e incluso hubo unos minutos en los que los verdinegros se desembarazaron con serenidad del agobio visitante. En el añadido, Sergio volvió a ser decisivo para su equipo, a un disparo dentro del área de Orodea. Final sin goles, ocasión perdida por los blanquiazules y un punto con distinto sabor para cada equipo.