La Rioja

El Alfaro trabaja para superar a la Oyonesa

A la mayoría de los aficionados alfareños les sorprendía que visitara La Molineta la Oyonesa en la última plaza y sin ningún punto en el casillero. Tras el partido en el que su fuerza y posición tanto complicó la victoria para el Alfaro, la incomprensión por la situación de los alaveses era unánime.

Con todo, la Oyonesa fue de menos a más. La mitad de la primera parte la entregó prácticamente al Alfaro, que asumió el balón y jugó frente a la portería visitante. Tras las primeras intentonas de Sota y Royo, tapadas por el central Álvaro, Carraco lanzó en el 17 un disparo que repelió el larguero. Dos minutos después, Rodrigo recogió en el área un rechace a un disparo de Carraco, recortó con calma en dos tiempos a los defensas y marcó de disparo cruzado.

El gol despertó a la Oyonesa. Dejó de estar agazapada y a través de Miguel llegó al área blanquilla. En el 21, Dueñas dejó un pie abajo para parar un cara a cara y en el 30 su disparo tras tomar un balón perdido rozó el poste. Los alaveses comenzaron a encontrarse en los pasos, apretaban la salida del balón alfareña y complicaban sus posesiones. En el 39, Miguel recogió el rechace a una pérdida alfareña y su disparo lo expulsó el poste. Eran minutos en los que al Alfaro le costaba llegar arriba. Para despertar, Sota despidió la primera parte con un disparo.

La Oyonesa del inicio de la segunda parte era otra respecto a la del principio del partido. Fue a por el empate. Y lo consiguió. Usis puso una falta ladeada en el centro del área pequeña que Íñigo cabeceó solo alto. El Alfaro había perdido el sitio y el balón mientras la Oyonesa avanzaba. Tras una llegada local de Sota, un disparo lejano de Borja buscaba la escuadra. Finalmente, Usis abrió a la izquierda para que el recién entrado en el campo Tendro se revolviera en la frontal y marcara de un zurdazo en el 58.

Pero el Alfaro reaccionó a los cinco minutos. Rodrigo se hundió por la izquierda, sobre la línea puso un gran centro que en el segundo palo cabeceó Matute a la red. Tendro había salido al partido con ganas de revolucionarlo. Tres minutos después del gol alfareño, encaró por la izquierda y desde la esquina del área lanzó al larguero. Fue la última ocasión visitante. El Alfaro apretó y cerró líneas, pasando también factura el cansancio del partido. A ello sumó una nueva oleada de llegadas al área de Jorge, como un derechazo de Sota. A partir de ahí, se guardó las espaldas para amarrar la victoria.