La Rioja

El Náxara mantiene su paso firme

El central arnedano Pitu le quita de la punta de la bota el balón a Javito, cuando el najerino se disponía a chutar a puerta. ::
El central arnedano Pitu le quita de la punta de la bota el balón a Javito, cuando el najerino se disponía a chutar a puerta. :: / F.D.
  • Los de Martínez vencen al Arnedo con más claridad de la que refleja el marcador

Nada que objetar a la victoria de los najerinos ayer en Sendero, ante un Arnedo que no llegó a poner a prueba al meta visitante en los 90 minutos de partido. Incluso, los blanquiazules pudieron marcar algún tanto más, ocasiones tuvieron para ello, incluyendo un penalti pitado, tal vez un poco riguroso, por empujón a Muri dentro del área, pero el meta Simón adivinó la intención de Rojo y se lo detuvo.

Ya durante la primera mitad, el dominio territorial y de juego fue totalmente de los najerinos, aunque, eso sí, sus llegadas al área resultaban infructuosas. Unas veces por la falta de puntería y otras por el acierto del meta Simón, el caso es que los de la ribera del Najerilla no lograban materializar su dominio en goles.

Los locales, bastante firmes en defensa, basaban sus ataques, más bien contraataques, en balones largos a sus delanteros, pero el cuero acababa siendo neutralizado por los centrocampistas o defensas blanquiazules, toda la tarde muy sobrios. De esa forma, se podría decir que tenían maniatados a sus rivales, por otra parte un tanto limitados técnicamente para desarrollar un juego de combinación.

Pero, cuando ya todos pensaban que los equipos se irían al vestuario con el empate a cero, le llegó un balón al punta Orodea, se libró del marcaje del central Pitu, y se plantó ante Simón, al que batió por bajo y de tiro cruzado al fondo de las mallas.

Tras la reanudación, los najerinos salieron dispuestos a ampliar la ventaja y dejar zanjado el encuentro. Sólo se llevaban tres minutos cuando se produjo el penalti que Rojo no supo aprovechar, o que Simón supo atajar. No cejaron los blanquiazules en su empeño por dejar resuelto el choque y siguieron con sus oleadas.

Así fue hasta que a falta de veinte minutos para el final y tras la retirada de los najerinos Rojo y Orodea y la entrada en el equipo blanquillo de Escudero y Abelino, que pareció que los locales se sacudían el dominio de los de Nájera y, con más intensidad, llegaban a su área. Pero todo fue una especie de espejismo, porque sus llegadas carecieron de verdadero peligro y no llegaron a poner a prueba al meta Raúl.

Justo cuando se cumplía el tiempo reglamentario, y cuando los de Diego Martínez jugaban con uno menos por la expulsión de Nika por doble amarilla, llegó el segundo gol najerino. La verdad es que fue una jugada desafortunada. Javito centró flojo y defectuoso, pero Pitu, al tratar de despejar, introdujo el cuero en sus redes.