Lección para el futuro

Los jugadores españoles observan con decepción la coronación de Alemania en Cracovia. :: efe

España cae en un torneo, el Europeo sub'21, en el que ganar es sinónimo de convertirse en un equipo vencedor

DANIEL PANERO MADRID.

«Algunos medios nos han dado como favoritos y con la buena trayectoria que llevamos hay una euforia grande», aseguró el técnico Albert Celades en la previa a la final del Europeo sub-21 de España contra Alemania. Sus palabras echaron aún más ingredientes a un caldo de cultivo que terminó devorando a la selección. La 'Rojita' tenía mimbres, lo demostró durante todo el torneo, pero la 'baby Mannschaft' le asestó un golpe de realidad. La euforia no se desata hasta que el título no está ganado. España se paseó durante toda la competición pero no tuvo la profundidad necesaria para imponerse a Alemania. Tuvo un 59% de posesión pero apenas fue capaz de inquietar en una ocasión la portería defendida por Pollersbeck.

Dentro de los aspectos positivos cabe destacar una generación repleta de talento, desde la portería hasta la punta de ataque. Pocas veces la sub-21 había gozado de un equipo tan acoplado al más alto nivel en sus clubes como el conjunto que ha viajado al Europeo de Polonia. Los 23 convocados por Celades han militado esta temporada en la máxima categoría de España, Portugal, Alemania o Inglaterra.

La otra conclusión positiva que pueden sacar los jugadores de Celades es que esto no acaba aquí. El fiasco ante Alemania no tiene por qué ser necesariamente un motivo para creer que no se trata de un grupo ganador. La muestra está en que ninguno de los futbolistas que se coronaron como campeones de Europa en 2008 y del mundo en 2010 había ganado el Europeo sub-21 en ese momento.

España ha conquistado cuatro veces el Europeo de esta categoría. Lo hizo en 1986 con un equipo en el que destacaban figuras como Manolo Sanchís, Quique Sánchez Flores, Eusebio, Begiristain o Eloy. Aquella generación, que se impuso a Italia en la final a doble partido en los penaltis, no fructificó en ningún título en la absoluta.

Doce años después y de la mano de Iñaki Sáez, el Europeo fue de nuevo conquistado gracias a una generación en la que había jugadores como Míchel Salgado, López Rekarte, Víctor Sánchez del Amo, Morientes o el propio Celades y donde Guti era muy suplente. Francia fue su verdugo en la Eurocopa del 2000 y en el Mundial 2006 y Al Ghandour en 2002 frustró a una selección que iba camino de lograr algo importante en Corea y Japón.

El momento en el que todo cambió fue precisamente en medio de una regeneración que tumbó los últimos rescoldos de los campeones del sub-21 de finales de siglo. España no se clasificó para los Europeos de Suiza 2002, Alemania 2004, Portugal 2006, Países Bajos 2007 y cayó en la fase de grupos del de 2009. Los Casillas, Xavi, Iniesta y compañía tuvieron que hacer su carta de presentación a nivel global, en los Mundiales sub-20 de 1999 y 2003.

En 2011 Luis Milla condujo a un equipo que hoy forma la base de la selección. David de Gea, Ánder Herrera, Mata o Thiago son el presente de 'La Roja' y en aquel año fueron las estrellas que arrasaron en Dinamarca. Apenas dos años más tarde, y ya con Julen Lopetegui en el banquillo, España repitió junto a nuevos valores como Isco, Koke, Illarramendi, Morata o Bartra. Esta camada ha ganado peso con el técnico vasco en la absoluta y tiene su mira puesta en Rusia 2018, un objetivo que ahora también comparten muchos de los chicos de Celades.

Fotos

Vídeos