Costa Rica, primer test serio de cara al Mundial

El seleccionador nacional, Julen Lopetegui, durante un entrenamiento de España. :: EFE/
El seleccionador nacional, Julen Lopetegui, durante un entrenamiento de España. :: EFE

Lopetegui apostará en La Rosaleda por los jugadores habituales, aunque tiene previsto hacer debutar a Kepa

RODRIGO ERRASTI

«Esto no es un tránsito al Mundial, esto es una preparación y tenemos que aprovechar estos partidos», insiste Julen Lopetegui, satisfecho porque España no esté buscando una plaza para el próximo verano en Rusia como le sucede a una tetracampeona como Italia. No oculta que aprovecharán los dos partidos ante selecciones mundialistas, como Costa Rica -que llegó a los cuartos de final del Mundial de Brasil- y Rusia - la anfitriona-, para probar distintos futbolistas.

«Costa Rica es una selección consolidada absolutamente en la parte noble del fútbol mundial. En el último Mundial quedó eliminada en los penaltis, siendo primera de grupo con diferencia de puntos con Italia, Inglaterra y Uruguay y lleva jugando prácticamente con 13 y 14 jugadores estos últimos cuatro o cinco años. Tiene un sentimiento de equipo tremendamente arraigado y eso le hace un rival complicado. Nos va a obligar a hacer un gran partido para poder ganar», detalla el seleccionador, que no olvida el 2-2 de 2011 en San José.

Aunque apostará por los habituales, se espera el debut de Kepa Arrizabalaga, centro de los focos por su complicada renovación con el Athletic. «Es muy maduro para la edad que tiene. No lo veo preocupado. Lo vemos aquí bien, tranquilo, centrado, y al igual que el resto de futbolistas, si está aquí es porque tiene nivel de selección y entendemos que es un portero de plena confianza para nosotros», recuerda sobre el joven 'león'.

El seleccionador quería comprobar el rendimiento del portero, ya que concedió el último encuentro oficial a Pepe Reina en Jerusalén y, viendo que el meta del Nápoles arrastra molestias en la espalda estos últimos días, el plan es que Kepa debute ante Costa Rica -en la que su ayudante Pablo Sanz fue director deportivo desde 2013 hasta julio de 2014- y David de Gea, titular indiscutible para este cuerpo técnico, sea el que se mida a la anfitriona Rusia en San Petersburgo.

En principio, Sergio Ramos estará en el centro de la zaga con Gerard Piqué, cuya presencia ha generado mucha menos polémica que hace un mes en Alicante y fue de los más aclamados a su llegada a la Costa del Sol. Los futbolistas han podido centrarse en el fútbol. «Julen tiene mucha confianza en nosotros y nosotros en él. Es importante creer en el entrenador y todos confiamos mucho en Julen. Sabemos hacia dónde nos puede llevar y por eso creo que podemos llegar lejos, aunque hay una cosa muy clara, y es que después de los éxitos recientes de la selección, parece que todo lo que se haga es poco. Puedes ganar una Eurocopa o un Mundial, pero nosotros ya nunca seremos los primeros en levantar el título. Es un peso que llevamos. La nueva generación lo sabe y tiene el listón muy alto», explica Morata, que superó sus molestias en una uña y no tendrá problema por ser la referencia ofensiva hasta que Diego Costa recupere su tono.

Lo que no ha cambiado en la selección es la costumbre de convivir con las constantes polémicas. «Eso viene de fuera. Es un vestuario muy bueno, unido y divertido. Se nota en los resultados y dentro del campo que el equipo está bien», dice Saúl. La última ha sido la nueva camiseta y sus colores, aunque el propio seleccionador ha tildado lo sucedido de «fueguito», ya que ni siquiera llega a ser un incendio. «A mí me gusta. Después de todo lo que se ha hablado, la gente es libre de opinar. Es respetable, pero por encima de todo la camiseta va enfocada a los resultados. Recuerdo una blanca muy chula, tuvimos dos malos resultados y se quitó del mercado», rememoró ayer Sergio Ramos.

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