La Rioja
Fase de clasificación del Mundial

España resurge a los tres años de quebrar su estrella

El once que Lopetegui dispuso ante Macedonia.

El once que Lopetegui dispuso ante Macedonia. / Georgi Licovski (Efe)

  • Lopetegui ha mutado a la selección en menos de un año pese a que sólo hay tres ausencias del 1-5 ante Holanda, que fue el principio del hundimiento con Del Bosque

  • En Skopje, donde España completó un ejercicio de solvencia pese a lo complicado de la fecha, repitieron 7 jugadores de aquel once en Brasil en 2014

«Estamos contentos pero no satisfechos ya que estamos a mitad de camino. Cuando logremos la clasificación para el Mundial cambiará la cosa. Por ahora, hay que trabajar para seguir mejorando», decía Julen Lopetegui antes de subirse al autobús en los túneles del National Filipe II de Skopje. El técnico vasco es de esos exigentes, que siempre está dando vueltas a cómo mejorar incluso minutos después de haber ganado un partido trampa que llevaba meses provocando temores.

Más allá de los excepcionales números totales de Lopetegui al frente de la selección (siete triunfos y tres empates) y su gran arranque en las seis primeras jornadas de la fase de clasificación (sólo Italia con un gol de penalti postrero en Turín evitó el pleno de triunfos con 21 goles a favor y 3 en contra) las sensaciones y el juego generan optimismo. Justo ahora, que se cumplen tres años del día en el que la España más gloriosa de la historia comenzó a desintegrarse.

El 13 de junio de 2014 se produjo el humillante 1-5 ante Holanda en el Arena Forte Nova de Salvador, y 'La Roja' parece ahora salir del sumidero por el que empezó a descender en aquella calurosa tarde brasileña en la que quedó retratada por errores groseros de su portero y defensa incapaz de frenar a un Robben que llegó a esprintar a 36,9 km/h en la acción del último gol. «No he estado a la altura. Tengo que pedir perdón por mi actuación», aseguró el meta casi a la vez que el holandés disfrutaba de su venganza: «Hemos hecho felices a mucha gente que lloró en 2010».

Aquella derrota, y la posterior ante Chile, mandó para casa de modo prematuro al campeón, cuya estrella comenzó a oxidarse. Xabi Alonso destrozó el ambiente del grupo antes de irse, como ya había avisado Xavi Hernández. Aquel día en Salvador de Bahía jugaron Casillas; Azpilicueta, Ramos, Piqué, Jordi Alba; Xabi Alonso (Pedro, min.62), Busquets; Silva (Cesc, min.78), Xavi, Iniesta y Costa (Torres, min.62).

Vicente del Bosque, que venía de un doblete histórico, intentó reinventar al equipo -el plan habitual era precioso pero demasiado visto y estudiado para los rivales- pero no logró hacerlo pese a hacer debutar a muchos jugadores y mover el árbol -prescindió de Costa, que había sido su apuesta para terminar con la falta de gol- antes de la Eurocopa 2016 en la que los conflictos internos, la mayoría extradeportivos y absurdos, terminaron de colmar su paciencia hasta el punto de criticar en público a su capitán, Iker Casillas, al que había llevado a Brasil (en la Confederaciones y el Mundial) sin ser titular en su equipo.

Cambio tranquilo

En Macedonia repitieron siete del once del 1-5, y Azpilicueta estaba en la lista como Pedro, que fue suplente, y es un dato muy a tener en cuenta. La llegada de Lopetegui no ha provocado muchos cambios de nombres si tenemos en cuenta que Xavi y Alonso renunciaron voluntariamente. Sólo Iker Casillas, por tanto, ha salido de la dinámica del grupo. De hecho, el seleccionador sólo ha hecho debutar a cuatro nuevos futbolistas: Saúl Ñíguez, Iago Aspas, Ander Herrera y Asier Illarramendi. Los cambios de esta 'era Lopetegui' pasan más por las variantes tácticas para elaborar distintos planes y sistemas en función del rival, una mejora ofensiva colectiva, una mayor seguridad defensiva, el rol importante de los jóvenes y sobre todo compromiso por parte de todos, incluidos los veteranos que como Reina vuelven al grupo.

En lo que también se esfuerza Lopetegui es en centrar la concentración del equipo, evitando alimentar polémicas ajenas al césped. La situación más increíble es la de Piqué, silbado por parte de una afición que no distingue de colores. Ramos, ante la cercanía del duelo del Bernabéu, recuerda que «con Piqué va todo muy bien. Hay una buena amistad que va aumentando con los años. Se nota en el campo cada vez más», aclara el nuevo capitán. «El de Italia será un partido bonito, iremos a ganarlo. El camino hacia el Mundial es largo, pero las sensaciones son muy positivas», recuerda con insistencia Lopetegui. Por ahora, poco hay que reprocharle.

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