La Rioja

Julen Lopetegui observa a sus jugadores durante un entrenamiento de la selección. :: EFE
Julen Lopetegui observa a sus jugadores durante un entrenamiento de la selección. :: EFE

Italia y el vértigo de los tres centrales

  • Lopetegui, dispuesto a terminar en Turín con uno de los problemas que no supo resolver Del Bosque

Turín. Primera prueba real para la selección de Julen Lopetegui. Tras brillar en el amistoso ante la exigente Bélgica y golear a la débil Liechtenstein llega el duelo ante Italia, rival a batir en el grupo y que sacó los colores a España en el último partido en el banquillo de Vicente del Bosque. Lo hizo en gran parte porque 'La Roja', durante la etapa del salmantino, no supo combatir ante defensas con tres centrales. «Es cierto que Italia nos ganó justamente en la última ocasión. Nosotros lo que tenemos que tratar, al margen del sistema del equipo que esté enfrente, es de ser capaces de llegar a nuestro límite, de imponernos, de contrarrestar al oponente esté como esté y ser capaces de sacar nuestras virtudes», recuerda Lopetegui.

El exportero del Logroñés tiene claro que Italia, «un equipo fuerte y con las ideas muy claras», no fue la única que provocó problemas con el 3-5-2. Sucedió también con Chile, pero los italianos parecen tener el plan mejor desarrollado. «Prandelli empezó a jugar con tres centrales, Conte lo perfeccionó y Ventura le ha dado continuidad al modelo. Sabe cómo administrar esa defensa. Es algo que hemos destacado y analizado. Pensamos en algunas soluciones, partiendo siempre de forma exacta: la esencia de nuestro juego, nuestro fútbol. Vamos con el mayor respeto pero la mayor ambición. No firmo un empate», insiste el seleccionador español.

Sergio Busquets no ve este duelo como una revancha. «Ahora es la clasificación para un Mundial. Atrás quedó lo de la Eurocopa, no estuvimos a la altura, cometimos errores y tenemos una pequeña revancha. El partido no es decisivo, pero sí importante. Seremos las selecciones que luchemos por la primera posición y las más fuertes de este grupo», explica el azulgrana, que hace unos meses fue quien pidió a Del Bosque ensayar días antes con el equipo sobre el césped los movimientos para frenar a Italia. El salmantino reunió a sus futbolistas en un círculo y les consultó el plan para atacar una defensa que ya se les había atragantado otras veces pero que en Brasil pareció algo inasumible ante Holanda (1-5) y Chile (0-2). Los futbolistas decidieron presionar arriba y en los días previos al duelo se trabajaron dos veces los aspectos tácticos durante una media hora.

Por contra, Antonio Conte tuvo a su equipo, la víspera del partido, dos horas y 50 minutos trabajando sobre el césped los movimientos. «Tenemos nuestra idea y la llevamos a cabo con eficacia y solidaridad. Sabemos lo que tiene que hacer cada uno», decía orgulloso tras ver cómo su 'Nazionale' había ejecutado el plan. Presión a De Gea, por lo que España optó por pelotazos en largo hacia Morata, incapaz de hacer nada con ellos ante Barzagli y Bonucci (a los que ahora podría acompañar el tocado Romagnoli u Ogbonna para suplir al sancionado Chiellini), que comenzaban el juego de manera sencilla pero siempre del mismo modo aprovechando los movimientos sistemáticos de Eder y Pellé. No había segunda jugada para España, ni tampoco juego por dentro, ya que Pellé se incrustó delante de Busquets: le taponaba la salida y prolongaba el juego hacia el punta nacionalizado del Inter.

Andrés Iniesta, que en Turín vuelve al once, recuerda que estuvieron «muy pendientes de lo que estaban haciendo ellos». «Nos equivocamos». Nolito, por su parte, añade que «son potentes, no hacen un fútbol muy vistoso, pero tienen dos delanteros que son buenos». «Están muy trabajados, casi siempre hacen automáticamente lo mismo. Los laterales y los mediocentros se metían a banda, la cogían y la pegaban a la primera, tanto uno como otro. Uno la paraba si no lo tenía cerca o la peinaba para que la corriese», añade.

En el seno del grupo de España se insiste que ahora se ha trabajado más el partido. «Con Julen trabajamos más lo táctico y hacemos más hincapié en eso. Ellos van a hacer lo mismo que en la Eurocopa, tres centrales y dos carrileros, dos delanteros... Hacen cuatro o cinco cosas muy bien, de memoria», explica Busquets. Saben que la velocidad, con jugadores como Carvajal, Alba o Vitolo, será importante para romper ese 3-5-2. Lopetegui incluso no olvida que Alemania respondió a Italia en la Eurocopa optando por usar el mismo sistema. «Jugaría con tres centrales si entiendo que es la mejor solución a un partido; hay que perder el miedo a los sistemas. La idea es buscar diferentes soluciones que se inician por nuestro modo de ser y de entender el fútbol».