La Rioja

Reina posa en los campos de entrenamiento de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. :: J. R. Ladra
Reina posa en los campos de entrenamiento de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. :: J. R. Ladra

«Italia juega de memoria»

  • «Vengo a la selección por méritos deportivos, la ilusión es difícil que la vaya a perder», recuerda el meta del Nápoles

  • Pepe Reina Portero de la selección española

Pepe Reina es uno de los pocos, junto a Silva, Ramos e Iniesta, que puede presumir en esta España de ser parte de ese grupo que logró el triplete entre 2008 y 2012. El único portero que ha jugado en las cuatro grandes ligas europeas prefiere mirar hacia el futuro y no al pasado. Por el momento, considera que le queda cuerda para rato y piensa en clasificarse para poder jugar en Rusia su cuarto Mundial en 2018.

Su primer partido oficial fuera de España en su vuelta a la selección es Italia, donde ahora disfruta del fútbol. ¿Qué mas puede pedir?

Ganarlo (ríe). Venimos con ilusión, es un partido importante de cara a la clasificación. Viene pronto en el calendario pero puede resultar quizá no decisivo pero sí muy importante para encarar la clasificación con garantías en caso de victoria.

Ahora todo el mundo da por hecho clasificarse. ¿Hemos olvidado que hasta 2008 a veces...

(Interrumpe) Las pasábamos putas para clasificarnos, sí. Pero es normal, esto es el fútbol. Hemos gozado de muy buena salud, creo que la seguimos teniendo y que se nos debe exigir clasificarnos pero sin olvidar que fácil no hay nada y menos en un grupo en el que está Italia. Y Albania, que es una selección que lo ha hecho bien últimamente.

¿Estos dos partidos pueden marcar toda la clasificación?

Sí, pero mi lectura es más positiva. Si ganamos los dos partidos vamos a tener mucho avanzado. Ese es el objetivo.

En la otra lista, en la de su vuelta, me pareció que le saturaba un poco hablar de su rol integrador en el grupo. ¿Cree que su carácter y esa etiqueta ha podido eclipsar sus méritos deportivos a nivel mediático?

Seguramente sea así, pero yo la conciencia la tengo muy tranquila. Vengo a la selección por méritos deportivos, si luego mi personalidad ayuda al grupo me parece perfecto. Es un halago para mí. No sólo por tener una personalidad abierta o extrovertida te llevan a una selección como esta. Seguramente influya y sea positivo pero los méritos deportivos están detrás.

¿Ha llegado a ser un punto irrespetuoso esa situación? Usted ha jugado en tres campeones de Europa, en todo un Nápoles, en el Villarreal...

No creo que sea algo general. Quizá hay gente que crea que sólo soy chistoso, alegre y extrovertido y habrá gente que me valore por los méritos deportivos. Sinceramente tampoco creo que la gente que hable de eso haya visto más de cinco partidos del Nápoles en los últimos dos años. Mira, prefiero que hablen, porque si me ponen de buen tipo y positivo es un halago.

Es usted una leyenda en Nápoles. ¿Cómo viven el duelo?

Allí tampoco es que tengan una gran afinidad a la selección italiana. (Ríe) Casi habrá más gente que vaya con España que con Italia, te digo a modo de broma. Estamos agradecidos tanto mi familia como yo con el trato que estamos recibiendo. Me siento en deuda con ellos.

¿Qué tipo de partido espera?

Uno muy bien trabajado por ambos equipos. Italia es una selección que juega de memoria, siempre con el mismo sistema con distintos entrenadores y siempre son muy competitivos. Será difícil porque siempre que jugaron así contra nosotros nos complicaron mucho.

¿Es tan complicado medirse a un rival con una defensa de tres centrales?

Sí, es un sistema que bien trabajado genera muchos problemas al rival pero también tiene sus puntos débiles que deberemos aprovechar. No tengo ninguna duda que será un partido como el de la Euro, con ellos buscando en largo a Pellé y Éder. Luego los guiones de los partidos pueden cambiar pero creo que tendrán la misma disposición en el campo y somos nosotros los que tenemos que cambiar el resultado esta vez.

En León ya se pudieron ver modificaciones tácticas en pleno partido, pasando de línea de cuatro a tres atrás...

Es importante tener soluciones tácticas y variantes durante un partido. Si cometes errores, intentar solventarlos y buscar mejoras.

En París nos superaron en la mayoría de los duelos aéreos...

Nosotros ahora también tenemos poderío por arriba, ya no somos un equipo como antiguamente, hace cinco o seis años, que éramos todos enanos. Al final creo que hemos ganado en fortaleza física y por tanto hay que jugar sin ningún miedo. ¡Cómo lo hacemos siempre! Con personalidad y a por ellos. No hay más.

A usted le veo ilusionado, algo en lo que insiste el míster. ¿Nota que se ha perdido pasión entre la afición?

Parte por nosotros, una vez que nosotros estemos enchufados seguro que la gente se va enchufar. Lógicamente este es un país muy resultadista, aquí los resultados son los que mandan son los que van a enchufar o no a la gente. Pero empecemos por jugar bien, por jugar bonito, por recuperar nuestras metas y nuestras claves para recuperar el fútbol que se hacía antes.

¿Hasta que edad puede llegar Reina bajo palos?

Puff (suspira), mientras esté bien físicamente. La ilusión es difícil que la vaya a perder. Es verdad que el sentido de responsabilidad es cada vez mayor a medida que vas cumpliendo años y teniendo más edad te preocupas más de las cosas, te haces más responsable de los fallos del equipo sin tener por qué... Va con la edad y con ese puesto tan ingrato que es ser portero. Estando bien, cuidándome como hago, creo que otros cuatro años puedo aguantar.

¿Son distintos los porteros al resto?

Creo somos más normales que nadie, no raros, pero sí que tenemos una diferencia y es el sentido de la responsabilidad: detrás de nosotros sólo está la red. No hay nadie que te va a salvar el pellejo. Es bonito también, porque eres el último responsable.