«No sabía si iba a seguir en la UDL, pero nunca pensé en la retirada»

«No sabía si iba a seguir en la UDL, pero nunca pensé en la retirada»

Miguel Martínez Jugador de la UD LogroñésEl guardameta riojano encara con 36 años su sexta campaña como blanquirrojo con el objetivo del ascenso todavía por cumplir

JOSÉ MARTÍNEZ GLERA LOGROÑO.

Miguel Martínez de Corta (Logroño, 25/11/81) es uno de los nombres propios en la historia de la UD Logroñés. De hecho, es el único que engarzará una sexta temporada consecutiva, algo que únicamente había vivido en el Zaragoza, aunque en dos etapas. Llegó entrado en la treintena, pero sus cinco campañas en la portería de la UDL dejan números al alcance sólo de él. Su sueño, ascender; su reto, llegar a ese día con 200 partidos jugados con la camiseta blanquirroja. Ya suma 170.

- ¿Esperaba renovar por un sexto año?

- La verdad es que después de que el club hiciera pública la lista de jugadores que interesaban y pasaban los días sin noticias, no sabía qué iba a pasar. Imaginaba que tendrían dudas, pero al final me llamaron y llegamos a un acuerdo.

- ¿Dudas que derivan en pensar en la edad (36 años) y en un posible adiós al fútbol?

- No he pensando nunca en la retirada. Lo que pensaba era en buscar una salida si aquí no contaban conmigo. Me veía con ganas para salir de nuevo de casa si llegaba una oferta interesante. Me siento con fuerzas para seguir algún año más.

- Los porteros son de otra pasta. No hay edad.

- Los guardametas tenemos cuerda para rato. Hay muchos ejemplos. Hay que cuidar el físico. Si lo haces, puedes jugar muchos años.

- ¿Se siente reconocido en Las Gaunas después de unos inicios ya lejanos, pero difíciles?

- Sí que me siento reconocido y querido. No puedes gustar a todo el mundo. Eso está claro. Agradezco que la gente me apoye y me felicite por la continuidad. Los que están siempre cerca son quienes merecen la pena; otros te critican cuando instantes antes te dan palmaditas en la espalda porque has hecho algo bien.

- Llegó con los 30 años cumplidos, pero sus cifras son únicas en este club: iniciará la sexta temporada y ya ha jugado 170 encuentros con la UDL. ¿Pensaba en una relación tan fructífera?

- La verdad es que no. Quitando mi época en el Zaragoza, es el sitio en el que más tiempo he estado, pero cuando firmé en el año 2013 no lo podía imaginar. Ahora miras números y piensas en el décimo aniversario del club, en la sexta temporada, en cumplir los 200 encuentros con la UDL...

- No queda esa cifra muy lejana.

- No, porque mi media de estas campañas está por encima de los 30 encuentros. Ahora bien, cada año es una aventura, porque los porteros siempre partimos de cero. El club fichará a alguien y ambos pelearemos por la titularidad. Es así siempre.

- No es el de portero un puesto sencillo y tampoco muy agradecido. Todos dicen llevarse muy bien, pero sólo juega uno. ¿Competencia o envidia?

- La relación depende de la persona. Yo he tenido la suerte de haberme llevado siempre muy bien con los porteros con los que he compartido vestuario. Te puedo decir que son los mejores compañeros con los que me he llevado. Al final, pasamos muchas horas solos, con el entrenador de porteros y apartados del grupo. La competencia sana mejora al jugador y al grupo. Ahora bien, hay que saber llevar la situación que te toca vivir. Yo he pasado muchos años en el banquillo esperando mi oportunidad y ahora estoy disfrutando de ella.

- Se ha hablado mucho de las causas que han impedido el ascenso: mala suerte, errores ante rivales a los que se debía ganar, detalles y más. ¿Sólo ha sido eso o es necesario más potencial para pelear de verdad por el ascenso?

- Lo principal es que hemos fallado en momentos clave de la temporada en los que pudimos engancharnos a la zona alta y no lo hicimos. Algo ha faltado, porque no hemos cumplido el objetivo, pero es el cuerpo técnico el que debe hacer el análisis e intentar mejorar al equipo para la próxima campaña.

- Cuando perdieron ante el Lealtad en Las Gaunas y empataron siete días después en Pamplona, en la UDL más de uno pensó que el 'play off' era ya una quimera. ¿Lo percibieron así en el vestuario? ¿Sintieron que el viaje se había acabado?

- Todos somos conscientes de lo que pasa en cada momento y que cuando fallas, los objetivos se complican. Ahora bien, el jugador siempre tiene presentes las matemáticas y las apura. El equipo siempre ha competido, incluso cuando no había opciones, pero también es cierto que ha fallado cuando no debía.

- El técnico apuesta por la continuidad con las renovaciones que ha ofertando, aunque jugadores como Muneta o Espina han dicho adiós. ¿Es el camino correcto?

- Es el técnico quien lo tiene que valorar, pero sí es verdad que es mejor tener una base que comenzar de cero, con mucha gente nueva que acoplar.

- Su propuesta futbolística es totalmente diferente. Atractiva, desde luego, pero no ha dado los resultados apetecidos. ¿Es la opción más inteligente?

- Lo que está claro es la idea que tiene el técnico y nosotros vamos a muerte con lo que nos pide. La vamos a defender siempre, aunque no sabemos si nos llevará al éxito o no. Creo que hemos logrado grandes resultado y también hemos cometido errores, pero si la llevamos a cabo con firmeza llegarán más números buenos.

- ¿Qué le falta a este club para ascender?

- Competimos con presupuestos mucho más altos, por ejemplo. Si ves la tabla, quienes más invierten están arriba. No hay que olvidar a los filiales, que disponen de muy buenos jugadores y de dinero para fichar. Este años tres filiales han quedado entre los cuatro primeros en nuestro grupo. Con dinero puedes firmar jugadores de nivel. Es digno de alabar que hayamos entrado por dos veces en el 'play off' viendo lo que hay en la categoría. Hay clubes que ofertan contratos que son más propios de Segunda que de nuestra categoría.

- Es curioso lo que dice, porque la UD Logroñés exporta la imagen de ser un club de grandes contratos.

- No sé lo que la gente entiende por cobrar mucho. Yo me puedo sentar con quien quiera y que me diga lo que me pagan. Luego, le diré lo que cobro y verá la realidad. Hay gente que me dicen lo que piensan que cobro y les contesto que ojalá fuera esa la cifra. Pero más allá del dinero, la mayoría de los jugadores somos profesionales y no rendimos pensando en lo que cobramos, sino que intentamos dar el máximo siempre.

- ¿Cómo ha visto la evolución del club en estos cinco años?

- Creo que va dando pasos poco a poco y que va cambiando. Ahora ha reaparecido la figura del director deportivo, se está creando una estructura de cantera y se está creciendo. Socialmente hablando, no hay una gran evolución, porque si echamos la vista hacia atrás, la gente que va ahora al campo es la misma que hace años. Ojalá tuviéramos una masa social de 5.000 o 7.000 aficionados, pero también es verdad que somos privilegiados por ver a 3.000 personas en Las Gaunas cada quince días. Son fieles y estamos a muerte con ellos. No nos podemos quejar. Además, sí que he visto que en esto años ha crecido mucho el número de niños que acude al campo y eso es bueno para la entidad.

- Quizá el mayor cambio es que el aficionado se ha animado a viajar.

- Es verdad y es de agradecer, porque el aficionado paga su abono, pero luego paga en los campos a los que va a animar a la UDL. Hay que agradecer ese esfuerzo. Lo que hemos vivido fuera de casa ha sido magnífico.

- Hace unos días se esbozó una propuesta para modificar la estructura de Segunda B que está descartada. ¿Necesita el grupo un cambio profundo?

- Yo creo que sí porque son muchos años bajo la misma fórmula. No es fácil competir contra los equipos filiales, por ejemplo. Ahora bien, qué cambios. No lo sé, pero la Segunda B es una categoría que está muy olvidada, con muchos puntos negros. Yo no entiendo por qué el Fabril ha jugado el 'play off' de ascenso cuando a mí me lo impidieron hace años en una situación igual. Considero que hay que profesionalizar la categoría.

- Muchos años fuera de casa y varios ya en Logroño. ¿Atisba el final del túnel a la situación del fútbol en la capital?

- En Logroño siempre existe la idea de diferentes equipos y aficionados divididas. Nosotros nos tenemos que centrar en la UD Logroñés y en su crecimiento. Aun no tenemos la ciudad deportiva, pero sí que se trabaja en la identidad de club. Veo que está encaminado. Lo que es evidente es que un ascenso cambia todo. Se vería la ciudad deportiva, Logroño disfrutaría de un fútbol diferente y mucha gente que no es socia se sumaría al proyecto porque hay muchos aficionados que esperan que la UDL dé ese paso para ir a Las Gaunas.

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