Rubén Martínez aumenta el abanico ofensivo de Sergio Rodríguez

El jugador menorquín sonríe en su primer día en Logroño. :: f.d.
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El jugador menorquín sonríe en su primer día en Logroño. :: f.d.

El jugador llegó ayer a Logroño y hoy se ejercita con normalidad con su nuevo equipo

M.G.

Logroño. Rubén Martínez (Mahón, 8/12/1989) vivió ayer sus primeras horas como jugador de la UD Logroñés. El menorquín viajó durante todo el día para llegar al entrenamiento vespertino, aunque no se ejercitó sobre el césped, sino que estuvo realizando diferentes pruebas físicas y de esfuerzo. Hoy trabajará con el resto de sus compañeros, en la penúltima sesión de la semana.

La lluvia marcó el entrenamiento vespertino, aunque ayer fue un día muy intenso para los blanquirrojos, pues por la mañana estuvieron en Las Gaunas para hacerse la foto oficial de la temporada, imagen en la que no están los jugadores que se han ido, caso de Iván Aguilar y Germán, algunos que se pueden ir (Carlos García y Borja Gómez), y los que han llegado (Rubén Martínez) o llegarán... si es que finalmente vienen. Sí que estaba en la instantánea Titi, que es miembro de la plantilla, aunque con ficha del filial. A la entidad se le acaba el tiempo, ya que aunque el asturiano juegue mañana con el filial de Tercera, deberá darlo de alta en Segunda B la próxima semana. Otra vía es que los técnicos decidan que esté disponible para el partido del domingo en Urritxe.

«Me siento cómodo en las tres medias puntas y por el carril izquierdo», decía el miércoles Rubén Martínez tras fichar por la UD Logroñés, donde vuelve a coincidir con César Remón, Rayco y Carles Salvador después de su etapa en el Alcoyano. Su fichaje otorga variantes a Sergio Rodríguez. Zurdo como es, puede arrancar desde la banda izquierda y darle profundidad a pierna natural. Esa maniobra posibilitaría equilibrar el equipo, pues Ñoño podría pasar a la derecha, aunque no es habitual por ese carril, y, por supuesto, Titi. Es decir, mayor competitividad. Además, liberaría a Rayco de iniciar sus acciones pegado a la izquierda, zona en la que más incómodo se le ve. Opciones, muchas, aunque al final solo podrán jugar once y si el técnico sigue confiando en el dibujo de dos puntas, la pelea por las bandas será considerable.

Ñoño, por cierto, se ejercitó ayer con normalidad. Su tendón de Aquiles no presenta ninguna alteración. Es lo que dice la resonancia magnética a la que se ha sometido esta misma semana, pero a él le sigue doliendo el talón de su pie izquierdo.

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