UD LOGROÑÉS 3 - REAL SOCIEDAD B 1

Rayco inspira a la UDL

Rayco, autor de dos goles,
y Marcos, que hizo el
último, celebran el
segundo tanto de la
tarde. :: Fernando díaz
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Rayco, autor de dos goles, y Marcos, que hizo el último, celebran el segundo tanto de la tarde. :: Fernando díaz

El delantero blanquirrojo aprovechó dos grandes centros de Arnedo y Marcos sentenció

CARLOS FERRER

logroño. La UD Logroñés sacó una victoria importantísima ante una Real que buscó el portal riojano, pero que se vio maniatada por una defensa muy bien posicionada y sorprendida por la velocidad de los delanteros blanquirrojos para sacar el partido adelante.

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Además del excelente trabajo de todos los riojanos en el partido de ayer hay que destacar la facilidad con que Rayco está encontrando portería en estos últimos partidos, la lucha de Marcos, que le da al final el premio de su gol y la capacidad de un Arnedo que ayer cambió de posición, jugando más a la derecha y lo bordó en la entrega de los balones decisivos a su compañero.

UD Logroñés
Miguel; Santos, Caneda, Ramiro, Paredes; Arnedo, Remón, Salvador, Ñoño (Carlos García, m. 77); Rayco (SOtillos, m. 83) y Marcos (Espina).
Real Sociedad B
Garrantxo; Ujía, Le Normand, Ugarte, Muñoz; Capilla, Sanz, Gorostidi (Sáenz, m. 70); Merquelanz, Olaizola (Jauregi, m. 58) y Muguruza (Calvillo, m. 82).
Goles
1-0, m. 23. Rayco. 2-0, m. 30. Rayco. 3-0, m. 63. Marcos. 3-1. m. 74.
Árbitro
Carlos Calderiña, del comité catalán, con José Unai García y Óscar Carballo en las bandas. Tarjetas amarillas a Santos, Ramiro, Rayco, por la UD Logroñés, y a Ugarte, Jauregi y Ujía, por la Real Sociedad B
Incidencias
2.437 espectadores en Las Gaunas

Salió mejor posicionado el conjunto blanquiazul, con un esquema previsto de cuatro defensas, tres hombres por el centro del campo y otros tres en punta, abriendo mucho el campo y buscando las bandas, sobre todo la derecha, por la que transitaba Merquelanz. Capilla era el hombre para todo en la media punta. Para contrarrestarlo, los blanquirrojos salieron con dos líneas de cuatro, en la que destacaba la novedad de Arnedo por la banda derecha, y con dos hombres arriba, Rayco y Marcos.

Dominio donostiarra en los primeros compases, y cierto temor en los riojanos, muy agazapados, esperando abrir huecos para lanzar contras que no llegaban, debido al buen comportamiento defensivo rival y a imprecisiones en los pases.

Al cuarto de hora, la UD Logroñés dejó de sentir esa presión visitante y empezó a trenzar jugadas de peligro, hasta que un balón largo de Ramiro lo tocó Marcos para que llegase a Arnedo y que el canterano enviara un balón de oro a Rayco, que superó la salida de Garrantxo y le batió de tiro cruzado. Un gol de los que gustan a la parroquia, con velocidad, toque al pie y al hueco para llevar el balón a la red.

Miguel se lució a un tiro de Olaizola, en el único peligro de los realistas y, en otra buena contra, esta vez el primer pase fue de Salvador hacia Arnedo, quien dentro del área recortó a Ugarte y pasó el balón a Rayco, que de nuevo batía sin remisión la meta donostiarra. Dos acciones de calidad y dos goles, que desconcertaron de tal forma a los rivales que ya no fueron los mismos que al principio. Seguían intentándolo, pero ahora sin seguridad. Ahora el miedo era blanquiazul, miedo a un control, a una nueva contra que rompiera definitivamente el partido.

La seguridad, tranquilidad y control del ritmo era blanquirrojo. La doble línea estaba dando el resultado apetecido, evitando la presión donostiarra y saliendo con velocidad, casi siempre con peligro. Es lo que dan los goles.

A partir de los goles, mayor control por parte blanquirroja y dos ocasiones más, que Ñoño no pudo llevar al marcador por muy poco.

Había cierto temor después de la remontada del Leioa el domingo anterior, pero ayer todo era diferente. Los riojanos mantuvieron la presión sobre el rival en el inicio, no dejando resquicios y manteniendo la serenidad ante las acometidas realistas. Merquelanz volvía ahora a su posición habitual, junto a la banda, pero por la izquierda, y el juego realista cambiaba de zona.

La doble línea se le resistía al conjunto de Imanol Alguacil, que empezaba a desesperar, porque no tenían continuidad en sus acciones atacantes. También les costaba a los riojanos mantener el balón, porque lo perdían con demasiada rapidez.

A los diez minutos, una galopada de Paredes por la izquierda finalizó en falta junto a la línea de fondo. Ñoño sacó cerrado y Garrantxo tuvo que desviar con los dedos arriba. No dejaban de creer los visitantes, que tuvieron una ocasión cuando nadie sacó el balón dentro del área y Miguel lo atrapó en última instancia.

Un error de Ugarte en el despeje de un balón largo propició el tercer tanto riojano. Golpeó largo Caneda, y Rayco se aprovechó de ese error para pasar en carrera a Marcos, que golpeó desde fuera del área raso y envió el balón de nuevo a la red.

Marcos estuvo a punto de sumar otro tanto, pero acabó lesionado y con el balón en las manos de Garrantxo. Fue sustituido por Espina. Acto seguido, Merquelanz marcaba de falta directa esquinada. Pero ya no había tiempo ni para sufrir. Sergio Rodríguez hizo debutar a Sotillos en una defensa de cinco para evitar cualquier susto. El triunfo final sirve para volver a mirar hacia arriba.

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