SEGUNDA DIVISIÓN B

PASADO FRENTE A PRESENTE Y FUTURO

Marcos André 
juega con el balón 
en el receso de un 
entrenamiento. 
:: fernando díaz/
Marcos André juega con el balón en el receso de un entrenamiento. :: fernando díaz

La UDL acude a Santander en busca de dar por cerrados sus últimos años y sentenciar la Copa del Rey

JOSÉ MARTÍNEZ GLERA

Hace apenas unos días, este domingo se diferenciaba en el calendario de la UD Logroñés. Destacado con mayúsculas y negrita, se veía la visita de los riojanos a Santander como el momento idóneo para dar el golpe definitivo a la Liga y meterse entre los cuatro elegidos para la lucha por el ascenso. Todo cambió con la derrota de hace siete días en Las Gaunas. Derrota influenciada por el colegiado, pero derrota. Adiós a las ilusiones. La frialdad de las matemáticas abocaba a la UDL a jugar tres partidos más por la medalla de plata, si se entiende ésta la pugna por entrar en la Copa del Rey. Ahora, ese es el reto, el torneo del KO, porque a la presea de oro solo puede aspirar esta tarde el Racing que entrena Carlos Pouso, arquitecto junto a Sergio Rodríguez en la construcción de la plantilla riojana.

El encuentro va más allá del mero enfrentamiento entre un zorro de la categoría y un novel, en el que el primero cedió el testigo al segundo. Ambos viven en las antípodas futbolísticas, aunque hasta la fecha el historial de Pouso refleja que es más práctico su fútbol, si bien con la ventaja de que es mucho más extenso. Ahora bien, el de Rodríguez acabará dando sus frutos. El Racing quiere, pero sobre todo necesita, los tres puntos para vivir en tierra prometida, porque la UDL es el señuelo ante el verdadero caramelo envenenado que deberá digerir en siete días, en Zubieta. Los riojanos desean vencer, porque la Copa está en juego, su profesionalidad no se cuestiona y, también, porque siempre quedará alguna cuenta pendiente por resolver, aunque se niegue fuera del vestuario.

«En lo personal, ¿supone algo enfrentarse a Carlos Pouso, antiguo director deportivo y a quien suplió en el banquillo de la UD Logroñés?», se le preguntó a Rodríguez el viernes. «No», respondió el técnico con una rotundidad que dio paso al silencio. El técnico blanquirrojo no se sentará en el banquillo; y tampoco Eduardo Valdovinos. Lo hará Javi Pineda, cántabro que llegó a jugar en Primera con el Racing, pero que tras su llegada al fútbol de Logroño se asentó en la capital. Aun así, también hay cuentas pendientes.

Pouso se blinda en defensa para no dejar pensar y correr a la UD Logroñés y no encajar goles

La UD Logroñés acude con los efectivos justos, aunque como ha repetido Sergio Rodríguez, con la opción de ofertar un once de calidad. Adri Gómez, Guille Cabrera y Juan Iglesias completan la citación. A la lucha deportiva se suma la dialéctica. «El Racing es un equipo llamado a estar en los primeros puestos. Tiene una estructura prácticamente de Primera y un muy buen bloque», decía. Primera andanada de presión. «Si hay pesimismo en Santander es porque el Racing está llamado a ser primero por entidad y por presupuesto. Aun así, cuenta con uno de los mejores equipos, sino el mejor, de los ochenta que hay en la categoría», añadía. Segunda.

El técnico confía en sacar partido de ese supuesto pesimismo, del posible nerviosismo y del estado de necesidad local para volver a ganar. El partido será muy diferente al que se libró en Las Gaunas, si bien Pouso lo tiene en mente y reforzará su defensa. Sobre todo, el lateral derecho para frenar a Ñoño, autor de los dos goles en la primera vuelta. Y no sólo la retaguardia, sino también el centro del campo para impedir que Remón, Salvador y posiblemente Rayco puedan pensar y jugar con espacios. Para más tarde quedará el gol cántabro, algo que teme Sergio Rodríguez y de lo que ha advertido en los últimos días.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos