Un once titular de carrerilla

Antxon Muneta y Marcos André intenta hacerse con el esférico en un entrenamiento. :: /Fernando Díaz
Antxon Muneta y Marcos André intenta hacerse con el esférico en un entrenamiento. :: / Fernando Díaz

El final de la primera vuelta confirma que la UD Logroñés tiene una alineación definida, pero deja dudas acerca de la profundidad de su plantilla

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

¿Cuenta la UD Logroñés con una plantilla lo suficientemente larga para afrontar el reto del play off con garantías de éxito? Es una de las preguntas que deja la primera vuelta de la Liga, en la que el aficionado ha aprendido a recitar de memoria su once titular sin temor a equivocarse mucho. Once son los que juegan y veinte, incluso veintidós, los que configuran la plantilla. En el caso de la UDL, ese plantel se reduce considerablemente, ya que la confianza de Sergio Rodríguez se extiende a 14 jugadores como máximo, mientras que otros seis apenas han entrado en sus planes. Curiosamente, cinco de ellos han llegado este verano a Logroño.

Todo entrenador tiene su columna vertebral y a partir de ahí construye un once, al menos lo intenta, que atesore muchas virtudes y pocos defectos. Esa columna nace en Miguel, en la portería, y tiene su continuidad en César Caneda, en defensa; Carles Salvador, en la medular; Rayco García, en la media punta; y Marcos André, en la delantera. Es el eje sobre el que gira el fútbol del equipo, aunque éste queda formado también por otros futbolistas, a los que sería injusto no reconocer su importancia.

1 El once está tan definido que presenta mínimas variaciones semana tras semana
En la línea ofensivas es donde más competitividad existe.
2 Las rotaciones alcanzan a 14 jugadores
La profundidad de plantilla deja la duda de si es suficiente para atacar los puestos de play off. El papel de seis jugadores es casi testimonial... y cinco de ellos llegaron el pasado verano.
3 Sergio Rodríguez se ampara en el bloque del pasado ejercicio
De los fichajes, sólo Ramiro, Arnedo, Ñoño y Rayco se han hecho con un hueco relevante
4 A tenor del desarrollo de los partidos
, la política de fichajes no ha sido la mejor y no ha servido para generar un salto cualitativo considerable.
5 Seis jugadores nuevos en el club
suman, entre todos, menos minutos que algunos compañeros.

Miguel Martínez de Corta carece de competencia en la portería. Desde su llegada (esta es su quinta temporada) ha sido fijo bajo los palos, donde ha disputado diecisiete partidos. Los que se ha perdido han sido por lesión.

La retaguardia tiene cuatro actores principales y el resto, de reparto. César Caneda, Miguel Santos y Jaime Paredes son indiscutibles en sus respectivas demarcaciones y solo sanciones o lesiones les han privado del once. El gran quebradero de cabeza ha residido en el central izquierdo, puesto por el que han pasado Borja Gómez, en cuatro partidos, e Iñigo Zubiri, en seis, aunque el primero ha disfrutado de más minutos. Alejandro Sotillos, el séptimo integrante de la línea, ha tenido un papel más testimonial, pero su escaso concurso (4 partidos, 277 minutos) no le ha lastrado en su trabajo diario, muy alabable.

En la medular se repite la historia. Ocho centrocampistas. Cinco de ellos asumen el protagonismo de una demarcación que debe destruir y construir, mientras que otros tres han pasado desapercibidos. Tres jugadores nuevos en la plantilla. Por minutos, Muneta, Álvaro Arnedo, Carles Salvador y Ñoño son los más habituales para Sergio Rodríguez. Y por partidos, también. A este cuarteto se suma César Remón, jugador de enorme peso dentro del vestuario, y al que una lesión muscular (y una sanción) le ha rebajado su participación a la docena de encuentros, pero a día de hoy es titular indiscutible y, además, permite al técnico rotar, aunque sea entre cinco futbolistas.

Cifu, Germán y Carlos García representan la cara más oscura de esa línea. Tres, siete y nueve partidos, respectivamente, si bien el primero no pasa de los 23 minutos y el segundo, de los 79. En el caso del sevillano, suma 280 minutos, pero podría ser mucho más importante si a su enorme calidad sumara el trabajo y sacrificio que requiere el grupo, la categoría y el fútbol español.

Los minutos se reparten más en ataque. Marcos André no sólo es el máximo goleador del equipo, sino que además es uno de los tres jugadores que ha participado en los diecinueve encuentros, aunque Rayco García ha pasado más minutos sobre el césped a pesar de que ha jugado dos encuentros menos, diecisiete. El tercero en discordia es Pablo Espina, con dieciocho presencias esta temporada y 1.032 minutos. A pesar de que no se ha estrenado aún en su faceta goleadora, es un jugador importante en el esquema de Rodríguez. Iván Aguilar, con participación en trece partidos, es el cuarto futbolista que puja por un puesto en la delantera, pero a pesar de ese número, ha marcado un único gol y hasta la fecha no ha hecho honor a la fama que le precedía a su llegada.

El análisis de los movimientos y decisiones de Sergio Rodríguez desvela que éste se apoya en el equipo de la pasada temporada o, dicho de otra forma, que los nuevos jugadores ni han propiciado un salto de calidad ni tampoco han supuesto una competencia feroz para los más veteranos. Ramiro, en defensa; Arnedo y Ñoño, en la medular; y Rayco, en punta de ataque, son los únicos que se han asentado en la formación, mientras que la suma de los minutos en competición de los otros seis jugadores que la entidad fichó el pasado verano se queda en los 1.502, cifra menor a la protagoniza por jugadores como Caneda o Carles Salvador. Más sencillo aún: la entidad ha fichado mal. Al menos, hasta la fecha. Y Titi pide paso a partir del 1 de enero. Aunque si él entra en competición, otro tendrá que salir.

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