Segundas jugadas letales

Cisneros (6) intenta hacerse con el balón en un partido del Izarra en Merkatondoa. ::/D.N.
Cisneros (6) intenta hacerse con el balón en un partido del Izarra en Merkatondoa. :: / D.N.

El Izarra se maneja muy bien en los rechaces y balones sueltos y ha mejorado notablemente con la llegada de Nacho Martín a su banquillo

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

En los primeros días de octubre, el Izarra vivía en descenso, con un puñado de puntos y un futuro incierto a pesar de que la temporada acababa de comenzar. Un equipo que disfrutaba de su segunda campaña consecutiva en Segunda B, categoría a la que acude con cierta normalidad, aunque su relación es mucho más intensa con Tercera y que veía cómo su técnico caía tras ganar en Tafalla y llegaba Nacho Martín.

De la mano del técnico riojano aparecieron en Merkatondoa los buenos resultados y, con ellos, el adiós a los puestos de descenso. Martín debutó en Leioa y su equipo ganó. En sus diez partidos en el banquillo firma únicamente dos derrotas, cuatro victorias y cuatro empates. Suma en total 21 puntos. A Logroño acudirá con el mal sabor de boca que le dejó el triunfo del Tudelano en Estella (1-2), pero únicamente ha perdido un partido como visitante bajo la batuta del logroñés. Fue en Urritxe, frente al Amorebieta (5-0).

Diez jugadores llegaron a Merkatondoa el pasado verano. Una renovación profunda, aunque amparada en el fútbol navarro, desde donde aterrizaron la mayoría de sus futbolistas, incluido el mediocentro Juan Luis Cisneros, que hace tres temporadas jugó en el Alfaro.

Cisneros es uno de los hombres titulares en un esquema prudente en defensa y que se ampara en el doble pivote (Cisneros e Hinojosa), el trío de mediaspuntas (Bruno, Yoel y Arnau) y el delantero único. Aunque es Javi Bolo, su fichaje más exótico (llegó de La Roda albaceteño), el máximo goleador con cinco dianas, Martín está confiando en Laborda.

Los números navarros desvelan un gran desajuste goleador, con una balanza deficitaria de diez tantos. De esos dieciséis marcados, a los cinco de Bolo se suman los ocho de una segunda línea muy interesante y peligrosa, que vive de segundas jugadas, veneno puro para los riojanos. Briñol (1 gol) no jugará por lesión, pero sí Arnau (3 goles arrancando desde la banda izquierda) y Yoel, con libertad de movimientos por el centro (4 goles). Está muy claro a qué jugadores vigilar y también sabe la UD Logroñés que la puerta hacia el gol puede estar en el centro de la zaga navarra, ya que Martín no puede contar con sus hombres titulares, Cabrera y Josetxo. En principio les suplirán Maestresalas y Casado, con Eguaras y Eneko en los laterales y Julio en la portería. Por cierto, éste ha encajado los veintiséis goles que le han marcado a su equipo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos