SEGUNDA DIVISIÓN B

«Lo ideal es crear una estructura fuerte para cuando se ascienda»

Juanjo Guerreros y Carlos Lasheras posan juntos en Las Gaunas con la camiseta de la UD Logroñés. :: juan marín/
Juanjo Guerreros y Carlos Lasheras posan juntos en Las Gaunas con la camiseta de la UD Logroñés. :: juan marín

Carlos Lasheras apuesta por una UDL sólida, desde la base al primer equipo, y evita «vender humo»

JOSÉ MARTÍNEZ GLERA LOGROÑO.

«Con esta incorporación, tanto el presidente Félix Revuelta como la junta directa afianzan su confianza en el proyecto blanquirrojo a largo plazo, intentando asentar las bases del futuro deportivo de la entidad».

Mensaje de presente y de futuro el que lanzó Juanjo Guerreros, vicepresidente de la UD Logroñés, en un día en el que la entidad toma un nuevo rumbo con la presentación de Carlos Lasheras como nuevo director deportivo. Al menos, hasta el 1 de julio de 2021. El vasco ofertó un discurso muy cauteloso, midiendo sus palabras. Quizá desde fuera se ve con más frialdad que desde dentro de una burbuja en la que el ascenso es una obsesión desde hace nueve años. Es más, no habló de temporalidad para disfrutar de ese ingreso en el fútbol profesional. No vendió humo.

Lasheras se suma al proyecto después de un año que ha dedicado a ver partidos de fútbol y a mejorar su inglés. También ha colaborado con el Alcorcón (un año antes), si bien desde hace dos temporadas no trabaja a pleno rendimiento en una entidad. Fue en la Ponferradina. Antes pasó por el Alavés, Burgos y Mirandés, donde vivió el ascenso a Segunda y la semifinal de Copa del Rey.

«La duración del contrato es uno de los aspectos que me han convencido. Es un proyecto ilusionante, con mucho margen de mejora y sé que tengo tres años por delante, aunque me gustaría que fueran más. Es tiempo suficiente como para establecer unas pequeñas bases más allá del equipo que salta al terreno de juego. Hablo de la estructura del club y de aportar mi experiencia a una entidad que va a comenzar la décima temporada para que mejore. No debe ir separada la consecución de los objetivos con la creación de una estructura sólida que le haga más fuerte para el futuro, cuando se logre el ascenso a Segunda. No sé si en estos tres años o más adelante, pero estoy seguro de que llegará al fútbol profesional. Y cuando llegue ese momento, tendremos unas pequeñas bases establecidas que harán que todo sea más fácil», apuntó Lasheras en su primera intervención.

Lo cierto es que en más de una ocasión hizo hincapié en el concepto «pequeñas bases». Para él, esas «pequeñas bases» son «aspectos que rodean a un equipo de fútbol, caso de las instalaciones y pequeños detalles que quizá no se ven desde fuera, pero que se pueden mejorar».

Carlos Lasheras suple en el despacho a Carlos Pouso, con quien protagonizó los mejores años del Mirandés, ascenso a Segunda incluido. Lasheras se encuentra una entidad que, a su juicio, está «rodeado de un potencial enorme». «La UDL se asienta en una ciudad que quiere volver a disfrutar de la Liga de Fútbol Profesional y en la que mucha gente no ha conocido ni Segunda ni Primera. El potencial es enorme y espero que seamos capaces de trasladar a los aficionados y a la gente la ilusión que nosotros tenemos para que entre todos hagamos posible el crecimiento de la UD Logroñés y caminar hacia la entidad que todos queremos. No es un camino fácil, porque hay que crear las bases primero. Hay ocasiones en las que no tienes la mejor plantilla, pero el entorno hace que logres los objetivos», apuntaba.

Sí se extendió en los aspectos más fuertes del club, evitó hablar de los débiles. «Hay que estudiar, valorar e intentar mejorar. Acabo de llegar y tiempo habrá para hacer un análisis», indicó educadamente, al igual que no profundizó en sus conversaciones con Félix Revuelta, en las que el presupuesto para la próxima campaña es un tema de conversación. «Estamos hablado de todos los aspectos, pero acaba de terminar la temporada. Comenzaremos a planificar la próxima viendo qué jugadores de la actual plantilla nos interesan», señaló.

En esa labor compartirá opiniones con Sergio Rodríguez. «Conozco a Sergio de la época en la que el jugaba en el Alavés y yo era el director deportivo. Hablamos continuamente de jugadores y de estilo de fútbol», añade antes de apuntar que esa relación será muy estrecha. «Me gusta estar en contacto diario con el técnico. Nosotros debemos ser las personas de apoyo en un momento determinado. Me gusta ir a los entrenamientos, hablar con el entrenador, saber cómo evolucionan los lesiones,... Me gusta que la relación sea cercana», sentencia.

Abajo y arriba

En un tono pausado, Carlos Lasheras sí que fue explícito al hablar de lo que significa para el un club. Por ejemplo, la idea de la cantera. «Creo que se están dando pasos importantes. Tener un filial en Tercera facilita el salto a Segunda B e incluso a Segunda. Lo mismo se puede decir del Juvenil, aunque es mejor estar en División de Honor», señaló antes de comenzar un año en el que la entidad creará un nuevo equipo, en categoría Infantil.

Bajo ese pensamiento se incluye también su papel en la cantera. «Me gusta estar informado al día de lo que ocurre en las categorías inferiores, aunque no voy a estar presente. Me gusta conocer a los jugadores y hablar con los responsables, porque la cantera es muy importante, muy importante. Todos estamos de paso. Lo ideal es crear una estructura, una secretaría para que en el futuro se pueda aprovechar del trabajo hecho. Lógicamente, sin olvidar el objetivo diario, el primer equipo, que es quien tiene que competir y en el que vamos a poner todo el esfuerzo posible». añade.

Por extensión, Lasheras también hizo alusión a la famosa ciudad deportiva. «Hemos hablado de ello, pero por encima. No hemos hecho una valoración concreta», indicaba acerca de sus conversaciones con Félix Revuelta sobre el proyecto.

Todo ello, y Carlos Lasheras no lo esconde, pasa por el futuro que sea capaz de establecer el primer equipo. El trabajo con él no es incompatible con el que se pueda desarrollar en categorías inferiores. Y para alcanzar esos objetivos es necesario tener las ideas muy claras. Por ejemplo, el fútbol que gusta y el fútbol necesario para este escenario. «Salir de Segunda B es muy complicado porque hay ochenta equipos que van a hablar estos días de lo mismo que nosotros. Hay que darse cuenta de que este salto no es fácil. Intentaremos hacer la mejor plantilla que podamos con los medios que tengamos. Queremos un equipo que sea competitivo, ganador, que genere ilusión y nos pueda acercar a los principales puestos de la clasificación», resumía, porque a él le gustan las plantillas «competitivas, rápidas, agresivas, ganadoras e inteligentes», pero sobre todo «competitivas y ganadoras». Estos dos virtudes son fundamentales en la categoría en la que se moverá el conjunto riojano.

Lasheras, como el club, saben que este próximo ejercicio puede ser fundamental en el futuro de la entidad, sobre todo si el 1 de julio del 2019 entra en vigor una Segunda B dividida en Serie 1 (20 equipos que nacen de los cinco mejores de cada grupo) y en Serie B (60 equipos repartidos en tres grupos). Si no entras en Serie 1, el ascenso a Segunda está mucho más lejano.

«Creo que es buena la reestructuración de la categoría. Es una opinión personal. Entiendo que es positivo la existencia de una categoría intermedia entre Segunda y Segunda B en la que convivimos equipos más profesionales, menos profesionales, aficionados... El fútbol evoluciona y todos debemos profesionalizar nuestras estructuras: instalaciones, campos, entrenadores, jugadores... El salto entre Segunda B y el fútbol profesional es enorme, porque cuando desciendes de Segunda tienes la sensación de caer a un pozo. Es verdad que la temporada en la que varíe el sistema será muy importante porque todos los equipos querrán pasar el corte. Me atrae porque será una competición más bonita», reconoce.

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