LAS GAUNAS VUELVE A VIBRAR

Muneta conduce el balón en una jugada de la primera parte. :: sonia tercero
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Muneta conduce el balón en una jugada de la primera parte. :: sonia tercero

Ñoño lidera con sus goles a la UDL, que logra un merecido y trabajado triunfo ante el Racing de Santander

CARLOS FERRER

Logroño. Triunfo de enorme calidad el que consiguió ayer la UD Logroñés ante el Racing de Santander, en un partido en el que dominó claramente y donde realizó su mejor fútbol durante el primer tiempo y en el que supo aguantar la marcha impuesta por los cántabros después de su gol. Otro tanto, esta vez a la contra, dio con la victoria blanquirroja, especial porque significaba demostrar que el equipo está a la altura de los mejores, que el trabajo que se hace es bueno y que los tres puntos sumados sirven para poder volver a la zona de arriba, donde debe estar.

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La primera media hora de la UD Logroñés sirvió para recordar el buen fútbol que puede desplegar este equipo, las ocasiones que genera y la mala fortuna a la hora de rematar. Porque los blanquirrojos salieron desde el primer momento con una intensidad que les permitió superar una y otra vez a un Racing que esperaba agazapado, pero que tampoco podía salir con peligro.

UD Logroñés
Miguel; Santos, Caneda, Ramiro, Paredes; Muneta (Arnedo, m. 69), Remón, Salvador, Ñoño (Carlos García, m. 87); Espina y Aguilar (Marcos, m. 78).
Racing
Crespo; Sergio, Gonzalo, Granero, Castañeda; Óscar (Musy, m. 60), Antonio, Cobo, Héber (Díaz, m. 46); Aquino y Miguélez (Juanjo, m. 75).
Goles
1-0, m. 30. Ñoño; 1-1, m. 51. Aquino; 2-1, m. 70. Ñoño.
Árbitro
Óscar Sauleda (catalán), con Sergi López y David Caro. Tarjetas amarillas a Ramiro, Salvador, Miguel y Santos, por la UD Logroñés y a Gonzalo, por el Racing
Incidencias
4.267 espectadores en una tarde fría, gélida en algunos momentos. Los seguidores racinguistas se dejaron oir cuando marcó su equipo.

Treinta minutos de control, de robos, de triangulaciones y de saber llevar el mando del partido, con una línea defensiva excelente, y un medio campo en el que Remón, Muneta y Salvador hacían jugar una y otra vez a sus compañeros de ataque. Ahí, Ñoño, autor de los dos goles, ponía en jaque a la defensa rival una y otra vez, apoyándose en la labor de Aguilar y Espina, que luchaban con los defensas cántabros para abrir huecos.

Ñoño capitaneó ayer con sus goles la buena actuación coral riojana ante el poderoso Racing

Ñoño fabricó la primera ocasión en el minuto tres de partido con un balón al área pequeña al que no llegó Aguilar por muy poco. Volvió a hacerlo el gaditano, ahora por la derecha, pero Crespo detuvo el mal remate de Aguilar.

Pero a la media hora, un balón largo de Remón desde su campo superó a Sergio y dejó a Ñoño en solitario ante Crespo. Le batió de tiro cruzado, con serenidad y mucha calidad. Era el premio a ese mejor trabajo de los blanquirrojos, que ayer se mostraban como un equipo sólido, sin apenas fisuras, y sabiendo en todo momento como hacerle daño a todo un Racing.

Espina pudo incluso aumentar la diferencia, tras un recorte dentro del área, pero quiso asegurar tanto el disparo a la escuadra contraria, que se le fue alto. Cuatro ocasiones y un gol más que merecido, dejando prácticamente sin respuesta a un rival que sólo apretó cuando se vio por debajo en el marcador.

El planteamiento de Sergio Rodríguez era el preciso y la ejecución de sus hombres dentro del campo, perfecta. Sólo faltaba el remate final para haber dejado el encuentro con una ventaja más amplia, más que merecida, antes del descanso.

Se esperaba la reacción del Racing en el segundo periodo, pero aún así, empezó teniendo otra ocasión el conjunto blanquirrojo por medio de Caneda, que envió al poste un balón sacado por Ñoño desde la esquina.

Pero en la primera ocasión cántabra llego el tanto del empate. Óscar centró desde la derecha y Aquino, en el segundo palo, ganó la espalda a Caneda para marcar un gol que recuperaba las tablas y dejaba sin efecto todo el excelente trabajo anterior de los riojanos. Porque el partido ya no fue el mismo a partir de ahí.

Los racinguistas empezaron a creer y a buscar con más ahínco el portal de Miguel, a base de robos y rápidas contras. Los riojanos seguían buscando el marco de Crespo, pero ahora se encontraban con un Racing más seguro, con mayor mordiente. Había cambiado el panorama. Se mascaba la tragedia, como ha sucedido en otros partidos en los que los riojanos también merecían ganar.

Pero parecía que esta vez el conjunto blanquirrojo se iba a poder sobreponer al jarro de agua fría que había significado el tanto visitante. Ahora era la UD Logroñés la que salía a la contra. Y en una de esas, Remón pasó el esférico a Espina en el centro del campo y el asturiano lo alargó perfecto hacia Ñoño, que había comenzado la carrera y que se fue otra vez de su marca para batir a Crespo, ahora por abajo, en su salida. También se puede ganar y marcar a la contra y el conjunto blanquirrojo supo hacerlo cuando más estaba sufriendo en su balance defensivo ante las acometidas rivales. Ñoño volvió a coger la espalda a los defensas y anotó para ganar el partido.

Tocaba defender. Miguel realizó una buena intervención a disparo de Aquino en saque de falta desde la frontal y el equipo se parapetaba ante la insistencia racinguista por llegar a la portería riojana.

Ñoño pudo lograr el tercer gol blanquirrojo, pero Crespo estuvo esta vez más atento para evitar el disparo del gaditano. Acto seguido, Juanjo enviaba el balón al poste derecho de Miguel. Fueron minutos de mucho peligro con el equipo riojano metido en el área y perdiendo demasiado pronto el balón a la hora de salir jugándolo, lo que propiciaba que el balón fuera del Racing, con el riesgo que eso llevaba.

Esta vez hubo final feliz y el público vibró de nuevo en Las Gaunas. El play off queda a cinco puntos.

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