PEÑA SPORT 1 - UD LOGROÑÉS 1

LOS FRENAZOS BLANQUIRROJOS

Ñoño, sustituido por lesión, se lamenta durante el partido de ayer en Tafalla. :: Fernando Díaz
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Ñoño, sustituido por lesión, se lamenta durante el partido de ayer en Tafalla. :: Fernando Díaz

Dos goles anulados, dos ocasiones falladas, un gol de Rayco... y el error defensivo habitual La UD Logroñés frena en sus aspiraciones al encajar un gol en el 90, otra vez tras un remate en su área pequeña

SERGIO MORENO

Tafalla. María juega para la UD Logroñés: «Un pasito 'palante' María, un pasito 'patrás'». Y entran los coros, los bailes y la salsa puertorriqueña a todo trapo. La María del manido tema de Ricky Martin como triste banda sonora de un equipo que acelera tanto como frena en sus aspiraciones a ser un mejor conjunto de fútbol. Frenazos en medio del Grupo II que ponen de manifiesto el nulo carácter competitivo de un equipo que es mejor que sus propios resultados, lo que no deja de ser un drama de difícil resolución, pues sus errores le están convirtiendo en un rival afable, amistoso, ideal para el resto de equipos que solventan en parte sus problemas clasificatorios cada vez que se enfrentan a la UD Logroñés de Sergio Rodríguez.

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La historia es insistente, repetitiva... pendular, que dirían los sabios. Va y vuelve para dejarle siempre en tierra de nadie. No gana a los de abajo, y suele perder con los de arriba; por eso, este equipo a día de hoy está en disposición de pelear por sentirse cómodo en tierra de nadie. Frenazos frustrantes para una plantilla mejor de lo que sus propios resultados están reflejando semana tras semana en la clasificación.

Peña Sport
Calvo; Sarriegi (Socorro, m. 76), Endika, Xiker, Eneko; Lacruz, Ceberio, Urdiroz (Alonso, m. 45), Maeztu (Joni, m. 61); Mario y Úriz.
UD Logroñés
Miguel; Sotillos, Caneda, Ramiro, Santos; Rayco, Remón, Salvador, Ñoño (Paredes, m. 79); Espina (Germán Sáenz, m. 85) y Marcos André (Arnedo, m. 77).
Goles
0-1, m. 74, Rayco. 1-1,m. 90, Uriz.
Árbitro
Catalá Ferrán, del colegio catalán. Amonestó a los locales Sarriegi, Eneko, Endika, Joni y Alonso; y a los blanquirrojos Ramiro Mayor y Carles Salvador.
Incidencias
Encuentro jugado en el San Francisco de Tafalla. Césped en mal estado. Llovió durante el encuentro. Unos 400 seguidores riojanos en el estadio. Poco ambiente por parte de la afición local.

Era Tafalla un lugar propicio para meter una marcha más, sumar un nuevo triunfo ante el colista y aspirar a estar a final de este año, coincidiendo con la conclusión de esta primera vuelta ante el Izarra, un poco más cerca de los cuatro mejores. Sin embargo, Tafalla y el San Francisco pasa, tras el resultado de ayer, a ser el espejo sobre el que se refleja la impotencia de un conjunto que se está dejando en las áreas todo lo bueno que habitualmente está siendo capaz de hacer en el resto de espacios de un terreno de juego.

Sería líder en la medular, pero vive en la medianía dentro de las áreas. Por eso, un colista como la Peña Sport, que compite en Segundo B porque no le queda más remedio que hacerlo tras un ascenso apenas celebrado la campaña anterior, es capaz de empatarle con un tanto en el minuto 90 por un hecho indiscutible: la competitividad a la que siempre se aferra cualquier equipo navarro.

Unos tanto, y otros tan poco. Compiten con casi nada los navarros; y no lo hacen con un gran arsenal, los riojanos, 'ojipláticos' ante la portería contraria, y nefastos en las decisiones finales dentro de su área pequeña. Un nuevo gol encajado dentro de los cinco metros definitivos indican que el problema es estructural, y que la espalda de esta defensa está tan desprotegida de recursos que es imposible competir ante casi nadie. Se comparte en todos los campos del norte que en cualquier momento la UD Logroñés acabará recibiendo un gol, aunque el equipo rival no haya sido capaz de generar peligro alguno. Es igual, el rival acierta a la primera, y los riojanos necesitan de muchas para jamás romper un partido por más de un gol. El resultado final: pérdida de puntos para seguir sangrando por una herida que permanece siempre abierta.

Dos goles anulados, el primero a Rayco y el segundo a Ñoño, y una posible expulsión cuando Endika frenó con una entrada fuerte a Marcos André en posición de encarar al meta rival evidencian que tampoco la fortuna en los pequeños detalles acaba de estar del lado blanquirrojo. Tampoco lo está el acierto rematador ante partidos bien planteados. Falló Rayco un mano a mano tras un gran pase de Espina. Falló Rayco otro disparo dentro del área a pase de Paredes, erró también Salvador en un disparo desde la frontal... Fallos y más fallos que agudizan no disponer de ventajas cómodas con el habitual error defensivo, pues el tanto de Úriz en el minuto 90 se parece tanto al de hace una semana de Dani Aquino para el Racing de Santander que frustra si cabe aún más a una plantilla que no parece saber dar respuesta a un problema monumental: ceder remates en su área pequeña. Y de esta forma, la UD Logroñés se está quedando fuera de sus objetivos reales.

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