UNO A UNO

SIN EFICACIA A DOMICILIO

La gran ocasión del partido, Areitio se la sacó, primero, a Carles Salvador, y después, a Pablo Espina. :: fernando díaz/
La gran ocasión del partido, Areitio se la sacó, primero, a Carles Salvador, y después, a Pablo Espina. :: fernando díaz

SERGIO MORENO

La mañana salió fría y desangelada en Vitoria. Y el campo se mostró cruel. El invierno ha llegado al Grupo II. Bajo estas condiciones, el equipo supo competir en el otro fútbol, pero sin el acierto individual necesario y puntual que permite lograr esas victorias lejos de Las Gaunas que situarían a este equipo en los puestos más importantes.

LOS NÚMEROS

4
Olaranbe es otra de sus casas. Jugó para el Aurrerá. Le recibieron con todos los honores. Y como en casa se sintió, y así jugó. Fantástico partido en todos los sentidos.

Apenas tuvo que intervenir. Atajó la única que fue entre los tres palos. Estuvo seguro en los balones aéreos que llegaban desde las bandas, y algo más fino con los pies que hace una semana.

Una de las grandes sorpresas en el once titular de Sergio Rodríguez. Y de nuevo cumplió con creces... hasta que vio la amarilla, entró en crisis física y tuvo que ser cambiada. Dejó de meter el pie para evitar la roja y se le notó.

Cometió un error puntual que supo corregir. El resto del partido lo superó con intensidad, seriedad, compromiso, equilibrio y mucha fuerza.

Comenzó como lateral izquierdo y acabó como lateral derecho. Y en ambos laterales cumplió a la perfección. No fue superado. Fue un muro defensivo ante el que nada pudo hacer Fran Pastor.

Completó un gran encuentro con el dominio absoluto de ese otro fútbol que ayer era necesario. Fuerte al corte, intenso en las disputas, seguro en los centros laterales, y certero en la creación.

Se le vio más que en otros partidos. Tuvo dos remates para haber ganado el partido. Uno en la primera mitad y sobre todo un segundo en la recta final del partido. Quiso asegurar y perdió la ventaja. Resbaló. Y no fue penalti.

A pesar de ser un encuentro que a buen seguro no estaba para presentar sus mejores virtudes, se ofreció, peleó, y supo entender lo que requería el encuentro: no fue tanto por dentro y sí actuó más como extremo, puso un balón de gol a Marcos André, que el brasileño no supo enviar a la red.

Completó una primera parte sencillamente espectacular. Jugaba a otra cosa. En una de sus jugadas llegó la doble ocasión más clara. Fue de más a menos, lastrado por la pérdida de físico producida por un mal terreno de juego.

Sigue negado de cara a gol. Ayer volvió a tener una ocasión clara. Llegó con tiempo, pensó, y tomó la decisión. Iba para dentro, pero Areitio le supo ver sus intenciones. Acabó muy cansado. Debió ser sustituido mucho antes.

Está rápido, está fuerte, está con confianza... y todo esto se nota dentro del campo. Sin embargo, ayer, de nuevo, volvió a tener una clara que no supo aprovechar.

Salió para cambiar el partido y por un error suyo casi lo hace a favor del rival.

Se le notó con ansiedad, y eso no le beneficia en absoluto.

Debut. Pudo tener el gol, pero decidió controlar al revés de lo que requería la jugada.

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