De disfrutar a sufrir mucho

Alejando Sotillos mete la puntera para batir a Carrio por debajo de las piernas. :/Fernando Díaz
Alejando Sotillos mete la puntera para batir a Carrio por debajo de las piernas. : / Fernando Díaz

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

Veinte minutos muy intensos y de buen fútbol para marcar dos goles y encarrilar el partido. Y setenta minutos de sufrimiento, sobre todo los últimos treinta y cinco, que se convirtieron en agónicos, hasta el gol de Titi.

Muy seguro en todo momento, sobre todo en los balones aéreos, en especial en esos que generan dudas de salir o no. Y por abajo, sacó dos buenos balones tras el descanso, cuando peor lo pasaba su equipo.

Titular por sorpresa, aunque se lo gana cada día. Crece cada semana que pasa. Su gol es propio de la fe y el convencimiento. En la segunda mitad se dedicó a defender.

Bien por arriba, bien por abajo. Peleó sobre todo con la envergadura de Txema Pan y el ariete no le superó. Y en el segundo periodo, a pesar del cambio de hombres en el Gernika, no bajo el ritmo.

Como sus compañeros de la zaga, firme. Solventó el fútbol aéreo del Gernika y estuvo atento al balón raso. No se complicado en la salida del esférico, lo que le hace mejor.

Tapó la banda derecha a Entziondo, buscó la presión muy arriba para frenar la salida vasca cuando fue necesario y se sumó al ataque con peligro.

Muy bien en su puesto de enlace entre la defensa y la medular. Guardó siempre el sitio, lo que es muy importante para jugar en esos metros. Acabó casi como un tercer central, ayudando a achicar balones.

Jugó a pierna cambiada. Cuando enfila al rival genera mucho peligro, pero paga verse obligado a centrar con la pierna derecha. Sin balón, en el segundo tiempo, desapareció ofensivamente, como el resto de compañeros.

Trabajador como siempre y constructivo. Tuvo dos ocasiones de gol, sobre todo la primera, pero no haber marcado aún le lastra una barbaridad.

Arrancó desde la banda izquierda, aunque permutó posición con Espina. Correoso, estuvo más lejos del área y eso lo nota un delantero. Falló una clara ocasión en los últimos minutos.

Encargado de dificultar la salida vasca y de pelear los balones aéreos, tanto los propios, para bajar el cuero a la segunda línea, como los del rival. Su envergadura le permitió marcar a la salida de un saque de esquina.

Jugó de medio centro tras la marcha de Muneta y lo acusó, porque no es su puesto.

Peleó, buscó balones a la carrera por su banda, pero se incorporó al partido cuando su equipo se limitaba a defender. Aún así, marcó un gol muy difícil, desde su campo.

Se situó en la medular, pero este tipo de encuentros no encajan en su forma de ver el fútbol.

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