Los méritos no son goles

Un momento del encuentro. / Fernando Díaz

Los blanquirrojos tuvieron claras ocasiones para marcar pero no acertaron ante un Areito que estuvo sobresaliente

Luismi Cámara
LUISMI CÁMARALogroño

Muchos méritos y cero goles. Es el resumen escueto del partido de la UD Logroñés ante el CD Vitoria que acabó tal y como empezó, con un empate que no satisface a los blanquirrojos pero que les permite seguir con su particular racha de buenos resultados y mirar de cerca a las plazas de la fase de ascenso.

El equipo riojano dispuso de ocasiones claras en un choque que tuvo dominado prácticamente en todo momento pero no logró acertar con ninguna ante un Areito, el portero local, que tuvo una actuación sobresaliente -especialmente iluminado estuvo en una doble intervención de mucho mérito y gran fortuna-.

La UDL comenzó el partido con ganas y pronto se encontró más cómoda que su rival en un campo que no estaba en un estado óptimo de juego y ya comenzó a mirar con ambición la portería alavesa. Marcos André la tuvo en el minuto 13 pero su disparo dentro del área se le fue alto.

Los minutos transcurrieron entre imprecisiones por ambos lados sobre un terreno que no permitía precisamente el juego de toque.

Dos paradones de Areitio impidieron el primer gol riojano cuando llegaba la media hora de juego. Rayco se marchó, cedió el balón y Salvador remató para recibir como respuesta la magistral intervención del portero local, Pablo Espina volvió a intentarlo en el rechace pero el cancerbero repitió con otra soberbia actuación. Lo celebró Areitio cuando se vio con el balón ya lejos de su marco. No era para menos, porque la doble parada parecía incluso más complicada incluso que detener una pena máxima.

Un doble recorte de Rayco dentro del área acabó con un nuevo remate que se le fue alto por un mal bote previo del balón en el minuto 38.

No fueron las únicas ocasiones de los logroñeses en esta primera mitad. Sí eran las más claras. Por parte local, sólo se podía apuntar un intento de Obieta, con un disparo a la media vuelta que paró con solvencia Miguel.

LA UDL interpretaba mejor que su adversario lo que el partido requería, pero llegaba al descanso sin la recompensa que había merecido.

Salió con menos continuidad el equipo de Sergio Rodríguez en la segunda mitad, pero volvió a contar pronto con una nueva ocasión y una petición de penalti favorable a los blanquirrojos en el 55 que no tuvo en cuenta Manuel Pozueta. Retomaba el mando el Logroñés, aunque con algún intento vitoriano, pero el resultado seguía siendo el mismo pese a nuevos intentos de César Remón y Caneda, entre otros, ante un Areito crecido.

Ante la falta de acierto de la UDL, con un campo muy pesado, el partido se puso peligroso para los intereses visitantes durante la última media hora. Cualquier jugada podía acabar en un disgusto.

Pese a ello, según se fue acercando el final del partido, el filial del Eibar tenía cada vez más claro que el empate le servía. Sin embargo, un error de Ñoño provocó el susto de la mañana para los riojanos en Olaranbe. El balón fue a parar a Obieta, que disparó al palo en el 86, cuando el gol podía ser ya definitivo en un terreno que poco se parecía a un campo de fútbol.

Aún hubo tiempo para que la afición blanquirroja desplaza a tierras vascas pidiera un nuevo penalti a Rayco que tampoco señaló el colegiado.

El empate supo a poco por las ocasiones y los méritos acumulados pero, al menos, la UD Logroñés sigue sin perder y se vuelve de Vitoria con las buenas sensaciones de un partido completo en unas circunstancias difíciles.

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Udl, Fútbol

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