Fútbol

A la UDL no le gusta viajar

El equipo blanquirrojo pierde contra el Real Unión y vuelve a quedarse lejos de recuperar la ya lejana sensación de ganar como visitante

Luismi Cámara
LUISMI CÁMARALogroño

La UD Logroñés sigue sin encontrar el camino del triunfo fuera de Las Gaunas. El Stadium Gal de Irún no fue tampoco lugar propicio para que los blanquirrojos lograran la segunda victoria de la temporada como visitante. No lo hacen desde la primera jornada, cuando superaron (1-2) al Bilbao Athletic. Al Real Unión le bastó con unos buenos minutos en la segunda parte para romper su mala racha y acabar con las ansias de medrar de su adversario (1-0).

Era un choque de dinámicas invertidas pese a que sólo dos puntos separaban a vascos y riojanos (novenos y octavos, respectivamente). Los locales llegaban tras perder en las tres últimas jornadas, mientras que los logroñeses llevaban cuatro jornadas sumando y habían vivido una contundente última victoria ante la Real Sociedad B. Precisamente, en caso de llevarse los tres puntos, los visitantes podían dar alcance al filial donostiarra y quedarse a las puertas de las cuatro primeras plazas.

Sergio Rodríguez pretendía sembrar las dudas en un equipo candidato a optar a las puestos altos pero que pasaba por un momento de indecisión por los malos últimos resultados. La estrategia del técnico blanquirrojo para lograr el segundo triunfo fuera del curso pasaba por quitar el balón a los irundarras desde el inicio.

En ello se empeño la UD Logroñés, que se acercó con peligro en los primeros minutos por medio de Rayco e Iván Aguilar. El campo no ayudaba a que alguno de los dos contendientes llevara la iniciativa, pero eran los de zamarra azul (la segunda equipación logroñesa con la que vistieron en esta ocasión) los que proponían algo más que el contrincante.

Veinte minutos le costó aproximarse al Real Unión a la puerta de Miguel, aunque sin apenas riesgos para el capitán. La UDL se mantenía un poquito mejor que los de Irún, sin nada demasiado reseñable como para desestabilizar el choque a favor de ninguno de los interesados.

En esta situación, cualquier jugada aislada podía resultar fatídica. Y el que la tuvo fue el Real Unión, gracias a una contra consentida que acabó con el peligroso disparo de Jorge Galán y que recibió la buena respuesta de Miguel, que despejó a córner el balón, justo cuando se cumplía la media hora de juego.

En los minutos de indecisión e imprecisión era donde los locales encontraban sus opciones. Cierto es que no eran claras pero servían como amenaza. El problema es que la UD Logroñés cayó, en este tiempo de camino al descanso, en esta fase de vacilación que poco le convenía y que Marcos André intentó romper con un tiro que detuvo Otaño. Daba la sensación que con un poco más que apostaran por la victoria los de Sergio Rodríguez, el duelo podía caer del lado visitante.

La baja intensidad sobre el césped continuó en la segunda mitad. Ni uno ni otro encontraban la chispa para iluminar el camino. Por eso, el empate era lo justo y parecía incluso un objetivo por encima de lo mínimo deseado.

Diez minutos le costó a los riojanos hallar el camino a la portería tras la reanudación. Fue Rayco, el hombre más en forma y acertado de la UDL en las últimas semanas, el que insistió en buscar algo más. Una buena jugada suya acabó con un pase atrás que remató Carles Salvador y que Otaño resolvió.

Al Real Unión le hizo falta bien poco para dar con una recompensa que apenas había buscado. Capelete abrió un boquete por el lado izquierdo de la defensa riojana para acabar centrando. Galán remató de cabeza en el primer palo y adelantó a los locales en el minuto 59.

Un mazazo del que intentó sobreponerse el visitante por medio de, otra vez, Rayco, que llevó el balón hasta que fue a parar a los pies Aguilar, que disparó fuera.

Al 'no empate' llegó seguido la 'no sentencia' de Jorge Galán, que a punto estuvo de hacer el segundo con un balón que mandó con la testa al larguero.

La última ocasión para igualar el choque la tuvo Carles Salvador en el minuto 70, pero su tiro se fue alto. No fue capaz la UDL de poner el picante necesario para, al menos, sumar en el Stadium Gal. Ni siquiera cuando jugó con un hombre más por la expulsión de Aimar en el 85. Las ansias de mirar hacia arriba se ahogaron en tierras irundarras y ahora toca a los logroñeses recuperarse cuanto antes para hacer un nuevo intento de medrar y evitar caer en el conformismo de la clase media a estas alturas tan tempranas de la temporada.

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