UD LOGROÑÉS 2 - TUDELANO 1

DEMASIADOS SUSTOS

Los jugadores de la UD Logroñés celebran el segundo gol, obra de Chamorro, que se abraza con Paredes, autor del primero. :: fernando díaz
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Los jugadores de la UD Logroñés celebran el segundo gol, obra de Chamorro, que se abraza con Paredes, autor del primero. :: fernando díaz

La UD Logroñés supera al Tudelano en un partido agónico y mantiene viva su pelea Dos goles de Paredes y Chamorro dan tres puntos que ahuyentan una vez más viejos fantasmas que ayer reaparecieron

JOSÉ MARTÍNEZ GLERA

logroño. El susto tiene el poder de hacerte reaccionar o hacerte caer. Dos extremos. La mente es la que te lleva hacia uno o hacia otro. Si reaccionas, puedes reconducir la situación a la que te enfrentas; si caes, no alcanzas a dilucidar dónde está la salida. La UD Logroñés se asustó ayer. Mucho y por varias veces. Al primer susto, el que dio Miguel en el minuto 3, reaccionó y su mente mantuvo la calma suficiente como para regresar al plan trazado ante el Tudelano. Marcó goles, el primero soberbio, pudo aumentar su cuenta en otros dos, como mínimo, y recibió un tanto que le volvió a asustar. Se le nubló la mente, pero no se quedó en negro. El otro susto, el segundo, llegó en la última jugada, cuando Meseguer remató de cabeza fuera en una inmejorable situación para marcar el segundo gol, empatar el partido (2-2) y congelar los sueños de Las Gaunas. Ese susto estuvo a punto de hacer caer a todo un club, pero lo lógico es que sirva para reaccionar cuando se vuelva a repetir la situación, que se repetirá.

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La UD Logroñés logró un botín exquisito. Cuatro puntos. Porque el de ayer era un duelo de cuatro puntos. Más que un duelo, una batalla. Una guerra que dejó cuerpos en su campo. Cuerpos agotados por el esfuerzo y arrastrados por unas mentes asustadas. Los riojanos vencieron por 2-1 al Tudelano gracias a los goles de Paredes y Salva Chamorro, y con ese triunfo sumaron tres puntos que les mantienen en la pelea por el play off (a dos de la cuarta plaza) y le dan uno más sobre el Tudelano gracias al goal average. Lo dicho, un botín exquisito.

UD Logroñés
Miguel, Santos (Sotillos, 76), Caneda, Zubiri, Paredes, Arnedo, Muneta (Remón, 63), Carles Salvador, Ñoño, Rayco y Salva Chamorro (Marcos Andrés, 57).
Tudelano
Pagola, Iñaki (Mika, 82), Zamorano (Delgado, 66), Meseguer, Barrera, David Lázaro, Vega, Ardanaz, Bravo, Velez (Adán, 54) y Esnaider.
Goles
1-0, m. 20. Jaime Paredes supera a Pagola después de jugada personal y pared al borde del área con Carles Salvador; 2-0, m. 29. Chamorro recibe en profundidad de Paredes y bate a Pagola en su salida con un disparo cruzado; 2-1, m. 74. Bravo marca de disparo desde dentro del área después de que el balón toque en Ñoño.
Árbitro
Garcelén Docio. Colegio Valenciano. Ayudado por Pérez y Navarro. Amonestó al local Marcos André y a los visitantes Vega, Lázaro, Delgado y Bravo.
Incidencias
Municipal de Las Gaunas. Vigesimoseptima jornada. 3.863 espectadores.

Sergio Rodríguez mostró otra versión de un equipo camaleónico. Pasó la semana hablando de ensanchar el campo para evitar a un Tudelano que acumulaba muchos jugadores por dentro, pero su discurso estaba capado. Inteligente con el verbo, no ensanchó el campo, sino que buscó romper a un Tudelano que llegó a Las Gaunas con el atrevimiento del que hizo gala en Lejona y que le llevó a la derrota. «A este campo no se puede venir con medias tintas. O eres valiente y vas a por la UDL o te repliegas», decía Iñigo Valencia, entrenador del Tudelano mientras digería la derrota.

El Tudelano fue valiente. Tiró la línea del fuera de juego hasta situarse a tres metros de la medular del campo. Si salía bien, ahogaba a su rival; si salía mal, podía perder. Esa maniobra no sorprendió a la UDL, a tenor del planteamiento de Rodríguez. Primero, Miguel optó por la salida en largo. Inusual. Chamorro era el destinatario. Muneta debía poner temple en el pase. Ñoño, sobre todo Ñoño, y Rayco -que pudo inaugurar el marcador y hacer el tercero por dos veces- romper a la espalda navarra. Sin embargo, y a pesar de los intentos, ninguno de los dos goles llegó por esa vía. El primero, tras un jugadón personal de la mejor versión de Jaime Paredes; el segundo, tras un balón en profundidad del propio Paredes, que pilló a la zaga saliendo. Meseguer se quedó enganchado y habilitó a Chamorro para que celebrase su primer gol con la camiseta blanquirroja.

El Tudelano no dio señales de vida ofensiva. Partido cómodo. Sin embargo, el fútbol no entiende de comodidades y menos en esta categoría. El once navarro se asentó sobre el césped. Chamorro dejó su sitio a André y con su marcha la UDL perdió su destinatario. Los balones en largo de Miguel ya no generaban pugna. Todos para el Tudelano.

Emergió Lázaro en la medular y con él cobraron vida Vega y Bravo, por los interiores, y el riojano Iñaki (gran partido el suyo) por el carril derecho. La UDL no tenía el balón y, además, retrocedía. Estaba tan obcecada con ese contragolpe matador que cedió todo el poder a su adversario. O éste se lo ganó. Los balones a dominios de Miguel se sucedían, pero fue en un saque de esquina en el que Bravo se alió con la fortuna para superar a Miguel después de que Santos desviase la trayectoria. Susto. Temor al futuro más cercano. Viejos fantasmas.

Apenas unos minutos antes, la UDL había tenido el 3-0, pero André forzó en exceso y no cedió el balón para que Rayco lo empujara. Poco después, Rayco estrelló el cuero en la madera. No tiene acierto últimamente. Y Meseguer no dirigió su cabeza. Susto final sin consecuencias.

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