BARAKALDO - UD LOGROÑÉS

Un agitador oportuno

Marcos André intenta controlar balón en pugna con el central vasco, que le agarra sutilmente. :: fernando díaz

La UD Logroñés reconoce la dimensión real del Grupo II ante un esforzado Barakaldo Los riojanos no saben aprovechar la expulsión de Andrada en el minuto 32, y firman un empate contra un Barakaldo brillante en lo táctico

SERGIO MORENO

baracaldo. Baracaldo se despereza un domingo cualquiera con total tranquilidad. No hay prisas para nadie ni para nada. Unos cuantos ciclistas por las calles y alguna terraza a medio poner. Poco más. Muchas persianas bajadas y el mediodía acercándose a paso lento. Se habla bajo, se disfruta de la soledad de un domingo cualquiera en una ciudad dormitorio del gran Bilbao. Aquí el domingo se respeta. Hasta que llega la hora del partido.

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Baracaldo muda su piel y cambia su rostro. La sonrisa amable se torna en brusca para comprobar en los primeros arreones del partido que el Barakaldo estaba dispuesto a borrarle de un plumazo la sonrisa de líder que se le había puesto al equipo visitante. Media hora de padecimiento con un conjunto local superando al líder sin paliativos. Biodramina contra el vértigo del liderato del Grupo II. Bienvenidos a la competencia en el norte. Ñoño dejó de sonreír, de celebrar... Carlos Salvador no halló un espacio para girar y dar... Muneta jamás pudo darse la vuelta... El partido tras los primeros treinta minutos parecía totalmente perdido ante un rival rocoso, fuerte, veloz, pero sin excesiva dinamita en su vanguardia.

Barakaldo
Txusta; Andrada, Olaurtua, Rubén González, Jaume Pol; Son, Jon Iru (Cuerva, m. 79), Cerrajería, Oca; Vitoria (Cuerva, m. 85) e Ito (Jurgui, m. 68)
UD Logroñés
Miguel; Santos, Caneda, Zubiri (Rayco, m. 65), Paredes; Muneta, Carles Salvador, Arnedo, Ñoño (Germán, m. 77); Espina (Cifu, m. 85) y Marcos André.
Goles
No hubo.
Árbitro
Leo Ollo, del colegio navarro. Amonestó a los locales Cerrajería y Cuerva, y expulsó en el minuto 32 por doble amarilla al lateral derecho Andrada.
Incidencias
Tercera jornada del campeonato. Partido jugado en Lasesarre. 1.500 espectadores. 250 seguidores riojanos. Césped lento y duro.

Salvado el equipo visitante por la ausencia de remate por parte de Ito y Vitoria, la UD Logroñés rema a favor de los acontecimientos en un arranque fantástico de temporada. Andrada había fijado bien a Ñoño, frenando el auténtico potencial ofensivo de los riojanos que se desarrolla por la izquierda de su ataque. Hasta que cometió dos errores motivados por el estrés de la exigencia constante. Llegó tarde a un balón dividido porque Paredes está más rápido que todos los demás. Y luego, otra vez frente a Paredes, paró con su mano izquierda un pase al primer toque del madrileño que dejaba en ventaja a Ñoño contra el central en un mano a mano definitivo. Andrada para el minuto 32 estaba en el vestuario rumiando su mala fortuna, ésa que te obliga a defender a un Paredes que está un paso por delante del resto.

Con la seguridad de un líder sólido, la UD Logroñés decidió medirse a quien en esta ocasión le estaba agitando de verdad. Se puso a competir y le lució en defensa, no así en ataque. Ni Real Avilés ni Vitoria fueron rivales de enjundia. Sí este Barakaldo que puso en acción a una UD Logroñés dispuesta a partirse el cobre contra cualquiera. Así, el partido se puso vibrante, eléctrico... con un Barakaldo muy bien plantando y una UD Logroñés agresiva pero muy desacertada en los metros finales.

Fue el Barakaldo el agitador oportuno de bondades y carencias. Fue el rival un perfecto equipo para medir lo que ya está bien en este equipo y lo que aún está por trabajar para realmente ser infalible y luchar desde ya por el primer puesto. Fue el Barakaldo el contrincante necesario a estas alturas de temporada. Y la UD Logroñés salió con un buen punto y mucho trabajo por delante. Sin encajar gol, pero sin haber logrado las oportunidades necesarias para haber ganado a un rival que durante una hora dio una lección de cómo se debe jugar con un hombre menos.

La UD Logroñés supo sufrir para luego empujar en busca de poner sobre el césped su estilo. Pero se chocó contra dos grandes centrales vizcaínos y las excesivas imprecisiones de unos visitantes frustrados ante el muro vizcaíno. Tanto que se pudieron dejar el partido a la contra, exponiendo en exceso, demostrando al mismo tiempo el carácter de su entrenador, que no dudó en incorporar a Arnedo al centro de la defensa, y lanzar al resto del equipo hacia la búsqueda del gol de la victoria.

El ímpetu de los riojanos encontró la intensidad en el orden de un Barakaldo muy bien trabajado por parte de Aitor Larrazabal. Dos buenos equipos chocaron en Lasesarre un domingo cualquiera de septiembre, y la UD Logroñés salió menos herida de lo esperado, lo que sin duda es una buena noticia.

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