La Rioja

Sergio Rodríguez define su once tipo

Sergio Rodríguez da instrucciones a sus jugadores durante un receso del entrenamiento de este lunes. :: juan marín
Sergio Rodríguez da instrucciones a sus jugadores durante un receso del entrenamiento de este lunes. :: juan marín
  • La UD Logroñés ha encontrado por fin la estabilidad con una defensa fija y una base de dieciséis jugadores

Cuatro partidos, cuatro victorias, doce puntos, once goles a favor, uno en contra y dieciséis jugadores como base para formalizar un once titular que la afición ya recita de memoria y al que se le puede añadir una palabra: recuperación. Esos son, a grandes rasgos, los números que definen a la UD Logroñés desde que Sergio Rodríguez tomó el mando la penúltima semana de marzo. El técnico no sólo ha conseguido levantar a un equipo que estaba derrotado, sino que le ha dotado de personalidad y, además, ha contentado a sus jugadores, incluso a los que juegan menos, pues su once es a día de hoy un coto muy exclusivo.

En estos cuatro encuentros, Sergio se ha amparado en una zaga inamovible formada por Rico, Caneda, Amelibia y Paredes. Lo han jugado todo, salvo en el caso del sevillano, que se perdió el partido frente al Mensajero por lesión. Le suplió Iñigo Zubiri. Rico había caído en el olvido, sobre todo con Rafa Berges; Caneda y Amelibia sufrían en cada partido, sobre todo si el rival les encaraba, algo que no ocurre ahora con la reiteración de antaño; y Jaime Paredes no era el lateral rápido del pasado año e incisivo en ataque. Miguel Martínez ha estado siempre bajo palos. Encajó un gol, en San Sebastián de los Reyes.

El eje del equipo se ha movido según el partido. En Las Gaunas, César Remón es incuestionable; lejos de ella, Sergio Rodríguez optó por el doble pivote tanto ante el Sanse como frente al Mensajero. En el primer partido, Remón vio el partido desde el banquillo. Algo similar se puede decir de Adrián León, titular en los dos encuentros como visitante. A partir de este pilar o pilares se construye el juego ofensivo, donde también han quedado muy definidas las posiciones. Antxon Muneta no admite discusión, ya que además de ser un jugador brillante ahora le está dando una tregua la rodilla. Lo agradece él y lo agradece el equipo. Carles Salvador ha explotado con Sergio Rodríguez en el banquillo. Primero porque juega y segundo porque juega donde más cómodo se siente. Defiende, recupera balones, trabaja y aún le quedan fuerzas para marcar o para generar un gol, el de Marcos André al Castilla, con el tiempo cumplido.

Si Muneta arranca por la derecha con libertad de movimientos y dejando pasillo a Julio Rico, por la izquierda el protagonista es Sergio Reguilón. Se perdió por contrato el duelo contra el Castilla, pero en los otros tres ha sido fundamental. Titular siempre, marcó dos goles al Navalcarnero y provocó la pena máxima que dio el triunfo a la UDL en Santa Cruz de La Palma.

Dos nombres más destacan en esta relación: Pablo Espina y Mohamed Coulibaly. El primero ha jugado como segunda punta, escorado a la izquierda y en punta. Ha vuelto a marcar goles y a disfrutar porque juega y hace jugar al equipo. Coulibaly es la gran sorpresa. Jugó unos minutos en San Sebastián de los Reyes y a partir de ahí ha sido titular en punta, por la derecha y por la izquierda. No ha marcado, pero ha dado goles a Pablo Espina y a Muneta tras jugadas personales plenas de calidad, potencia y generosidad.

Todos ellos forman el once más reconocible de Sergio Rodríguez, pero hay más. Javi Rey confirma su recuperación con minutos. Ha participado en tres partidos. Se perdió la cita en San Sebastián de los Reyes. Y Marcos André también entra en las rotaciones. Tres compromisos saliendo desde el banquillo y un gol, al Castilla. Fran Pastor jugó unos minutos ante el Sanse y Álvaro Traver paso de no aparecer por el césped a ser titular en Jueves Santo y protagonizar un gran gol.

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