La Rioja

Iñigo Zubiri avanza con el esférico presionado por Amelibia en un entrenamiento de la UD Logroñés. ::
Iñigo Zubiri avanza con el esférico presionado por Amelibia en un entrenamiento de la UD Logroñés. :: / Antonio Díaz Uriel

SEGUNDA DIVISIÓN B

La UD Logroñés suma otro pasajero

  • Iñigo Zubiri se convierte en el vigesimonoveno futbolista que juega con la UDL esta temporada

  • El navarro regresó al equipo riojano para jugar en Tercera después de quedarse a las puertas de fichar por Osasuna

logroño. Inigo Zubiri debutó en Segunda B de la mano de Pepe Calvo siendo juvenil, creció con Raúl Llona y se asentó en la categoría bajo la batuta de Carlos Pouso hasta tal punto que sin acabar la temporada firmó por el Levante Atlético. Año y medio después se quedó sin equipo después de creer que firmaría por Osasuna. No fue así y regresó a Logroño. El domingo volvió a sentirse jugador de Segunda B al saltar en el once titular de la UD Logroñés.

«No esperaba jugar en La Palma, pero tuve que salir por la lesión de Julio. No es lo que más gusta, aunque estoy muy contento por volver a jugar con la UD Logroñés en Segunda B. Llevaba bastantes convocatorias con el primer equipo, pero siempre deseas jugar», admite el jugador de Lodosa.

Zubiri se ha convertido en el vigesimonoveno jugador que viste la camiseta de la UD Logroñés esta temporada. Un número alto para una temporada convulsa. El navarro es de los que se entrenan, escuchan y guardan silencio. «No me vi inferior por el hecho de no haber jugado durante tanto tiempo y además el equipo ganó y sumó tres puntos muy importantes. Más no se le puede pedir a un domingo», indica.

Y cuando habla, lo hace con la sinceridad de sus 22 años. Asegura que en los entrenamientos con Sergio Rodríguez hay «bastante intensidad y ritmo». No hace falta que lo diga, pues se ve. «Son sesiones exigentes y nos vienen muy bien en los partidos porque nos sirven para afrontar cualquier tipo de situaciones», añade. De momento, esas situaciones se han solventado con victoria.

El cuerpo técnico desmenuza al rival y lo explica. Así, reconoce que ayer mismo comenzaron a hablar del Castilla. «Esta mañana (por ayer) ya nos han explicado que no ha variado mucho respecto al equipo con el que nos medimos en la primera vuelta», indica. La palabra se plasma luego en obra sobre el césped. Ahí es donde entienden cómo hacer daño al adversario. Máxime cuando el estado anímico ha variado. «El futuro se ve de otra manera después de sumar nueve puntos consecutivos. No es lo mismo afrontar un partido con el temor de que si pierdes te metes en la zona de peligro que afrontarlo sabiendo que no existe ese riesgo», apunta.

Zubiri habla con madurez. Siempre ha sido un alumno aventajado en esa parcela. Quedarse sin equipo el pasado verano le ha fortalecido hasta el punto de «aprender de esa situación» y pensar más allá de ella. «Lo que me pasó con Osasuna fue un palo importante. Piensas que algo has hecho mal, pero no hay que darle más vueltas. Fue una piedra en el camino, pero afortunadamente el camino es muy largo y yo no me rindo. Quiero ser profesional del fútbol», asevera.

Así se entiende que jugar en Tercera de nuevo no fuera para él «una vuelta atrás», sino «otra oportunidad». «Regresé con ficha del filial, pero con la intención de jugar en el primer equipo», apunta antes de extraer una reflexión global a modo de conclusión. «Hemos pasado de dos años buenos a otro en el que toca luchar por la permanencia. No es algo negativo, sino un punto de inflexión. Es un grupo nuevo, diferente y debemos aprender», afirma.