La Rioja

FÚTBOL / UD LOGROÑÉS

Tarde de confirmación

Marcos André golpea el balón ante la mirada de Sergio Rodríguez, en el entrenamiento del viernes. :: miguel herreros
Marcos André golpea el balón ante la mirada de Sergio Rodríguez, en el entrenamiento del viernes. :: miguel herreros
  • Rodríguez regresa a Las Gaunas con el reto de que su UDL confirme ante el Navalcarnero su última victoria

La historia se repite cuatro meses después. La UD Logroñés de Sergio Rodríguez se presentó en San Sebastián de los Reyes y ganó. Inesperado por la dinámica, pero posible con semejante protagonista del banquillo. «Da gusto trabajar con Sergio», decía esta semana Javi Rey. «Sergio es como si fuera uno más. Ha sido jugador y ahora es entrenador. Se expresa bien, habla claro y trasmite. Ahora bien, en el vestuario no ha habido problemas en ningún momento de la temporada. No nos hemos comido tanto la cabeza», decía un día después Julio Rico. El vestuario quiere a Sergio Rodríguez.

El exjugador se presenta hoy en Las Gaunas por segunda vez. Ha lidiado en plazas pequeñas, ha cosechado éxitos y ha superado los fracasos; se ha asomado a los grandes aforos y también ha triunfado. Hoy encara la tarde de su confirmación. Su primera tarde en Las Gaunas era la última y lo sabía; ahora, es la siguiente, la que le puede llevar a abrir la puerta grande en mayo. Tanto UDL como Navalcarnero llegan a este compromiso después de haber ganado el pasado domingo. Los riojanos ganaron al Sanse (1-2) y los madrileños al Arenas (2-0). No están acostumbrados a vivir instalados en la victoria, pero saben que ahora sólo sirve ganar. La clasificación les presiona. Y en el caso de los blanquirrojos, además de ganar tienen que intentar dar la vuelta al goal average, favorable al Navalcarnero ahora mismo, ya que ganó 2-1 en el partido de ida. Doble reto, aunque antes de jugar el partido todos ellos firman vencer por la mínima y sumar los tres puntos.

«El Navalcarnero mantiene la ilusión de un equipo recién ascendido y eso se nota», recuerda Sergio Rodríguez , que adelanta que sus hombres encaran un partido en el que deberán hacer un ejercicio de «paciencia» porque será un encuentro para «masticarlo». «Debemos tener tranquilidad porque el Navalcarnero trabaja muy bien el aspecto defensivo, las ayudas, las coberturas y el cierre de líneas de pase», añade.

Si algo ha aportado Sergio Rodríguez a este equipo es calma y confianza en sus posibilidades. Busca la mecanización de movimientos y, sobre todo, que el futbolista sepa leer el partido y qué hacer en cada momento. Elegir cuándo debe jugar en largo o en corto. De la elección se camina hacia el éxito o hacia el fracaso. El primero llega en forma de gol y el segundo, en el error que concluye también en gol, pero en contra y seguramente en derrota.

El técnico confiará en la base del once que ganó en San Sebastián de los Reyes. La zaga parece inalterable y además jugadores como Ferrone o Pazó están fuera de la competición. Quizá la gran duda resida en la medular. En Matapiñonera jugó Adrián León y el sacrificado fue César Remón. Si juega con un pivote, uno de los dos se quedará en el banquillo, aunque forme con una línea de cuatro en la que Muneta es incuestionable, Salvador da ritmo y Reguilón, la profundidad que no tiene por la derecha. En punta, Pablo Espina y Marcos André jugaron hace siete días, aunque Mohamed Coulibaly ha ganado mucho protagonismo en muy poco tiempo y puede ser la gran sorpresa. Es rápido, potente y da la sensación de peligro. «Juegan los que mejor están. Nosotros elegimos», vino a decir Sergio antes de viajar a San Sebastián de los Reyes. Sorprendió y, además, sus decisiones cobraron más fuerza por el triunfo.

Ganar es el gran reto. No ha enlazado dos victorias la UDL esta temporada. «Es un hecho que hasta ahora no se ha logrado y nosotros vamos a intentarlo. Pero más que centrarnos en eso, hemos de hacerlo en el partido, que va a ser muy largo», apunta Rodríguez. En pocos días ha sembrado el cultivo para lograrlo. Ganar supondría dejar a otro equipo por debajo en la tabla y quien sabe si ampliar esa renta de cinco puntos respecto al descenso. Con 41 puntos el futuro se vería muy diferente. «Ahora lo que importa es ganar», recalca al preparador, al que le gusta el buen fútbol, pero en este preciso momento no es el gran objetivo. Ganar es el único objetivo a día de hoy.

Igual piensan en el Navalcarnero, con dos victorias en esta segunda vuelta. Poca alforja para un largo recorrido emocional, porque el calendario ha sido caprichoso y éste no será el único enfrentamiento de los madrileños con equipos que pelean por su mismo objetivo. Lo mismo se puede decir de la UD Logroñés.

Y para que no falte de nada a esta primera final de seis que restan en una temporada repleta de finales, la UD Logroñés saltará al césped sabiendo lo que han hechos sus principales rivales, caso de Sanse y Socuéllamos. Incluso Gernika y Arenas. Zamudio y Mensajero tendrán la ventaja del reloj, pues juegan más tarde que los riojanos. O la desventaja de la presión de otros marcadores.

Y por supuesto, el Sestao, que ganó ayer. «No me gusta mucho mirar la clasificación, porque nos puede condicionar. Prefiero centrarme en los entrenamientos y en el partido del domingo, porque luego no sabes qué pasará en el resto de partidos», sentencia Sergio Rodríguez. Como afirman sus jugadores, trasmite y habla claro para que nadie puede decir que no le entiende.

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