La Rioja

FÚTBOL / SEGUNDA DIVISIÓN B

La UD Logroñés busca un golpe de efecto

Reguilón y Paredes persiguen el balón en el entrenamiento en el Mundial '82. :: J. Herreros
Reguilón y Paredes persiguen el balón en el entrenamiento en el Mundial '82. :: J. Herreros
  • Los riojanos reciben al Albacete, líder del grupo, con la necesidad de ganar y fijar su camino en el grupo

El 29 de noviembre se cumplieron 17 años de la última visita del Albacete a Las Gaunas. Fue en Segunda División y el Logroñés ganó 4-1. El 12 de enero de hace 31 años, el cuadro manchego pisaba por primera vez en su historia el césped de Las Gaunas. Venció por 0-1. También en Segunda División.

El Albacete regresa a Logroño. No lo hace en Segunda ni en Primera, sino en Segunda B. Saltará al césped con la vitola de ser el líder del grupo y gran candidato al ascenso. No le recibirá el Logroñés, sino uno de los otros cuatro 'Logroñeses' que han existido en los años de zozobra y agonía, que no muerte, del original. El viejo Las Gaunas tampoco existe. ¿Qué queda de aquellos enfrentamientos de las dos última décadas del pasado siglo? El Albacete, que tampoco ha escapado a etapas convulsas.

Con el escenario conocido, los protagonistas aspiran al mismo rol: ser el primer actor y recibir la ovación del público al final de la obra. UDL y Albacete necesitan ganar, aunque la obligación es mayor para los riojanos. Si no suman los tres puntos pueden agravar su situación; si no los gana el cuadro manchego no pasará nada pues seguirá primero. Bendita pérdida, pensarán en el seno riojano.

«Tenemos que hacer un partido muy completo en todas sus facetas», arenga Rafa Berges a sus hombres ante un partido «muy importante por lo que supone» para la entidad. Seguramente, sumar los tres puntos ante el Mensajero tiene más valor deportivo que ante el Albacete, pero anímicamente derrotar al líder suele elevar el triunfo al rango de gesta. Con literatura o sin ella, la única realidad es que los riojanos necesitan ganar a un rival que, paradójicamente, atraviesa por su peor momento de la temporada.

Los hombres de José Manuel Aira viven instalados en la victoria y en el empate, como mal menor. Cinco derrotas suman en el torneo, dos de ellas en los últimos dos compromisos. Es la primera vez que experimentan lo que significa pasar dos semanas viviendo entre la derrota. Dato estadístico que sin embargo no le convierte en lobo con piel de cordero. Berges advierte de que la derrota ante el Leioa es engañosa y que el Albacete mereció ganar por «juego y por ocasiones». El otro traspié llegó en Gobela, campo diferente. «El Albacete juega bien al fútbol en el Carlos Belmonte, que se asemeja a Las Gaunas», apunta el cordobés. Amplitud y espacios no le van a faltar sobre la alfombra logroñesa. Hombres como Aridane y Héctor Fernández los aprovechan. Entre los dos suman tantos goles, veintiocho, como todos los jugadores de la UD Logroñés.

Pequeños retoques

Rafa Berges dará continuidad al once que más ha utilizado desde su llegada, aunque introducirá pequeños retoques, alguno de ellos obligado como es el caso de la ausencia de Adrián León. El cántabro se pierde el partido por sanción y abre las puertas a César Remón, que descansó el pasado domingo por acumulación de tarjetas. Formará con Carles Salvador, por delante de Rico, Caneda, Pazó y Paredes, que también regresa a la formación inicial.

La batalla se servirá ahí, donde se desequilibran los partidos. El Albacete cuenta con la ausencia de jugadores como Dani o Carnicer en esa parcela, pero tiene calidad para suplirles. De la capacidad que tengan los locales para anular espacios dependerá la calidad de su defensa. Además de tener grandes goleadores, el Albacete es el máximo realizador del grupo: 50 dianas.

El apunte más llamativo puede estar en la punta, donde Berges no descarta dar una nueva oportunidad a Juanfran Guarnido. Su titularidad conllevaría la suplencia de Marcos André, que marcó ante el Fuenlabrada en sus primeros minutos en la categoría, pero que se ha quedado atascado en aquel acierto. Traver, Espina y Reguilón formarán la segunda línea de vanguardia, aunque ésta siempre queda supeditada a la condición física de Antxon Muneta. Espina puede ser la segunda punta o situarse en paralelo con André o Juanfran. Dificultar la salida de balón manchega es básico y para ello la presión local debe ser alta, ordenada y coordinada.

«Si hacemos las cosas bien, al final del partido no habrá tanta diferencia», decía Berges el viernes. La UD Logroñés necesita el resultado logrado ante el Toledo, pero el fútbol de días mejores. A su favor cuenta con la predisposición albaceteña, mucho más ofensiva que otros conjuntos más especulativos y que se le han atragantado a los riojanos en Las Gaunas. Además, a las 17.00 horas, la UDL ya conocerá los marcadores de Rayo Majadahonda, Mensajero y Socuéllamos. Que la ansiedad no sea una excusa.