La Rioja

El sol se vuelve a oscurecer

Pablo Espina remata un centro preciso de Reguilón casi en el área pequeña. Txemi desvió el balón abajo. :: Justo rodríguez
Pablo Espina remata un centro preciso de Reguilón casi en el área pequeña. Txemi desvió el balón abajo. :: Justo rodríguez
  • La UD Logroñés, sin capacidad de remate, sólo alcanza a sumar un punto ante el Arenas

  • El acierto de los dos guardametas posibilita un empate sin goles en el que ninguno de los dos equipos mereció más a tenor de sus ocasiones

Logroño. Vuelve a tornarse gris el panorama de la UD Logroñés y a oscurecerse el sol que salió tras la victoria de Sestao. El equipo blanqujirrojo fue incapaz de conseguir el objetivo trazado, materializar su segundo triunfo consecutivo, y empezar a despejar el camino hacia la permanencia. No fue así. El conjunto blanquirrojo volvió a padecer su sempiterna falta de llegada y de puntería para sumar un solo punto, cuando lo necesario eran los tres en litigio.

No acaba de salir el sol para los blanquirrojos que ayer volvieron a las andadas a la hora de buscar la portería rival. Buena salida del balón desde la línea defensiva, pero mala progresión desde el centro del campo en adelante. Y eso que ayer los laterales empezaron buscando el área rival, con Rico y Reguilón en un papel de mucho esfuerzo. Al final también lo hicieron y fue cuando el peligro rondó con mayor claridad el área visitante. Sin embargo, en la línea de llegada, el buen marcaje de los vizcaínos hizo prácticamente imposible acercarse con peligro ala portería, lo que derivó en un nuevo empate, esta vez sin goles.

Ocasiones al final

En cuanto al partido, tal vez hubiera que empezar por el final, por los últimos quince minutos en los que la entrada al campo de Fran Pastor revolucionó el ataque riojano. Entró con velocidad el extremo blanquirrojo e hizo que cada ataque tuviera cierto peligro, a la vez que rompía el mayor dominio de los guechotarras hasta ese momento en el segundo tiempo. Tal vez le perdió un exceso de individualismo en un par de jugadas, en que no vio el desdoblamiento del lateral, pero su ritmo le hizo daño a la defensa rival.

En esos minutos se rompió la seguridad del equipo rival y dio ocasión a que llegaran las dos mejores oportunidades de marcar para los de Rafa Berges. En el tramo final, cogiendo a la contra a sus rivales, en dos ocasiones Reguilón proporcionó el centro final. Primero el disparo de Espina según le caía el balón, y después el de Juanfran, generaron dos intervenciones decisivas de Txemi, que hasta entonces no había tenido casi trabajo, excepto en otras dos ocasiones en el primer periodo.

Ese final blanquirrojo vino precedido de otros quince minutos, desde el sesenta hasta la entrada de Pastor, en el que bien pudo hacerse con los tres puntos el Arenas. Las entradas de Dani López y de Nacho Pérez le dieron un aire más ofensivo. Sus medios pasaron a dominar el centro del campo y empezaron a llegar con peligro al área de Miguel.

El guardameta blanqujirrojo fue también decisivo en esos minutos con dos intervenciones de calidad, a disparo de Txopi, primero, y sobre todo de Dani López, que chutó casi a bocajarro. Los vizcaínos sentían que podían hacer algo más que mantener el resultado y mantuvieron en jaque a la defensa riojana que, de nuevo, volvió a salir bien parada con una buena actuación de todos los que la componen.

Primer tiempo de tanteo

Todo lo descrito sucedió en el segundo tiempo, después de un primer periodo en el que los guechotarras mantuvieron un buen equilibrio en el centro del campo, dominando la parcela y no dejando a los riojanos ejercer el dominio que necesitaban para crear ocasiones de gol que apenas llegaron.

Aún así, en los primeros compases Adrián León cabeceó para que Txemi enviara por arriba a córner y Reguilón disparó desde fuera del área según le llegaba el balón, rechazando de nuevo el buen guardameta del Arenas.

Hubo otras dos ocasiones, con pases de Traver y Espina, pero el balón se paseó por el área rival sin que nadie llegara al remate en ambas.

Al final, un empate que no sirve para meter una marcha más en la huida hacia adelante y que mantiene al equipo en una precaria situación. Más, cuando el domingo viene a Las Gaunas un Albacete, líder, que lleva dos derrotas consecutivas y que querrá resarcirse. Y ante el que de nuevo sólo vuelven a servir la victoria y los tres puntos.