La Rioja

La extraña conexión arbitral

El partido de ayer retrasó su comienzo trece minutos, porque la asistente primera, Rocío Pérez, se lesionó en el calentamiento. Se busca un asistente y, ¡casualidad!, un árbitro cántabro de Tercera División , Pablo Ábalos, se encuentra en el campo y con ropa, camisa y medias azul celeste, para poder saltar al campo y ayudar a sus compañeros a dirigir el encuentro. Sorprendente, porque nadie se explica muy bien cómo es que Pablo Ábalos estaba tan a mano.

Ocurrió algo parecido en Lezama en el partido entre el Athletic B y la UD Logroñés. Se lesionó a los ocho minutos el colegiado salmantino, Alfonso Vicente, del comité de Castilla y León. La solución estaba también en la grada. Los colegiados, también de Castilla y León, segovianos, que habían dirigido el partido Zamudio-Sanse se encontraban viendo el partido. Guillermo Maté, árbitro de Tercera División, fue elegido para que el partido se pudiera reanudar.

Extrañas situaciones que se han producido en menos de un mes, y con una conexión vía arbitral que aún sorprende más. En ambos casos, una pronta lesión deja sin poder seguir a un componente del trío arbitral. Casualmente, colegiados del mismo comité se encuentran en la grada y con todo dispuesto para poder entrar en el campo.

Las casualidades dejan de serlo cuando se producen de forma tan continuada. Por fortuna no tuvieron, en ambos casos, ninguna influencia en el marcador, que no es ese el caso. Lo raro es que no se hayan dado cuenta antes de sus lesiones.

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