La Rioja

Marcos André.
Marcos André.

SEGUNDA DIVISIÓN B

Los nuevos muestran su puntería

  • Marcos, Titi y Traver, llegados en el mercado de invierno, marcan, pero no consiguen que la UD Logroñés mejore su rendimiento

Logroño. Se trataba de que los fichajes que llegaran en el mes de enero empezaran a rendir cuanto antes y pudieran enderezar la errática marcha de la UD Logroñés en esta segunda parte de la temporada.

La primera premisa parece que se ha conseguido, porque Marcos, Titi y Traver, los tres delanteros que han venido al conjunto blanquirrojo durante el mes pasado, ya han sumado tres goles, algo que se echaba en falta entre los hombres de arriba. Sin embargo, en los últimos cinco partidos disputados, correspondientes todos ellos a la Segunda vuelta, solamente se ha conseguido una victoria, ante el Toledo, en Las Gaunas.

Lo demás, dos empates y dos derrotas, ambas lejos del municipal. Solamente Carles Salvador ha sabido unirse a la capacidad goleadora de las caras nuevas, consiguiendo el tanto del empate en Lejona, en el primer partido del 2017.

El problema de la carencia de gol en el equipo parece que se va cortando. En cada partido, excepto en Majadahonda, los blanquirrojos han conseguido anotar. El problema se mantiene en la zona defensiva cuando parecía que, después del partido contra el Toledo se habían solucionado muchos de los males que le llevaban al equipo a estar en una situación difícil y confusa desde hacía tiempo.

Los riojanos han encajado muchos goles en rápidas contras rivales, cuando se ha cogido a la defensa fuera de sitio. Se han perdido los marcajes en otros cuantos. Eran situaciones que se estaban corrigiendo, con el equipo muy junto, cerrando las vías de entrada hacia la portería riojana. Pero el domingo pasado los goles vinieron en jugadas a balón parado, algo inesperado y que viene a aumentar la inseguridad en esa zona.

La llegada de César Remón había dado mayor cohesión entre las líneas. Corte en el centro, salida del balón controlada, mejoría en la transición defensiva. Todo eso se fue por el sumidero en dos jugadas de estrategia que dejaron, de nuevo, a la UD Logroñés regresando con una derrota desde Socuéllamos.

Porque los fichajes tampoco pueden ser la panacea. Si el equipo no funciona como tal, como un todo, no vale que puedan jugar delanteros que goleen, porque tampoco les van a llegar balones en las condiciones necesarias como para hacerlos buenos. De hecho, Marcos , Titi y Traver han marcado, pero tampoco es que hayan tenido muchas ocasiones para poder hacerlo con excesiva claridad y en un mayor número de ocasiones.

Cuatro goles, cinco puntos

En esta segunda vuelta, los cuatro goles anotados por la UD Logroñés han servido para sumar cinco de los quince puntos que se han disputado.

Carles Salvador aprovechó un rechace para disparar desde fuera del área y alojar el cuero en la escuadra izquierda del portero del Leioa. Significó un punto para los blanquirrojos que perdían por un gol a cero hasta ese momento, en la parte final del encuentro.

Una semana después, Marcos André, que había jugado ocho minutos en Lejona, debutó en Las Gaunas, marcando al poco de empezar el encuentro. Un disparo de Espina fue rechazado por el meta y el brasileño, atento, no dudó para marcar su primer gol como blanquirrojo, que, a la postre, sirvió para sumar otro punto, tras el gol de Cristóbal para los madrileños.

En el Cerro del Espino, frente al Rayo Majadahonda, incapacidad total para anotar por parte riojana. El gol que marcaron los rayistas fue suficiente para sumar los tres puntos y dejar en cero a los blanquirrojos. Cierto que hubo ocasiones, hasta seis claras, pero faltó puntería. Parecía que se empezaba a llegar con mayor regularidad a la portería contraria y que en defensa había más seguridad.

Maduró esa idea cuando ante el Toledo se consiguió la primera victoria del año y de la segunda vuelta. El equipo riojano mantuvo la compostura en defensa y llegó con más profundidad en ataque en varias fases del encuentro. Titi debutó y después de dos ocasiones, a la tercera aprovechó una diagonal perfecta para plantarse delante del portero y marcar el primer gol de su regreso al equipo. Buena nota general para una UD Logroñés que llevó, por fin, buenas sensaciones a la grada.

Pero en la reválida de Socuéllamos, los blanquirrojos volvieron a suspender la evaluación y a quedarse de nuevo al borde de la zona de descenso. El excelente gol de Traver no sirvió para sumar. En esta ocasión falló el equipo en la estrategia y dio pie de nuevo a un juego insípido, sin apenas llegada al área rival que impidió que pudieran marcarse más goles.

Se buscaba mayor capacidad goleadora y los que han venido en enero han empezado cumpliendo hasta ahora. Pero de poco sirve ese esfuerzo si se mantienen los errores en el otro lado del campo, en el trabajo defensivo, que continúa dejando demasiadas incógnitas en su rendimiento.